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12 OPINIÓN VIDAS EJEMPLARES PUEBLA SÁBADO, 25 DE AGOSTO DE 2018 abc. es opinion ABC LUIS VENTOSO PROHIBIDO PENSAR Costará perdonarle a Sánchez que esté azuzando el odio entre españoles N ACÍ en 1964. Tuve un abuelo al que enrolaron con los nacionales pasé la guerra pelando patatas y otro que estuvo preso por el franquismo y salió libre por intermediación del cura de su aldea. Mi padre era antifranquista y de niños rara era la comida sin su mantra favorito: Aquí deberíamos tener una democracia parlamentaria, como en Inglaterra Lo cual nos sonaba a etrusco. Como tantos españoles, con los años me he ido haciendo mi modesta y particular composición de lo que fueron la República y el franquismo. Muy resumido: La República nace en abril de 1931 como un sueño bienintencionado de poner al día el reloj de España. Pero como ha señalado Cortázar, intentó avanzar mucho en poco tiempo Y como añade Tusell, era una democracia poco democrática La República no fue ese éxito y Olimpo de legalidad que proclama una burramia podemita que toca de oídas. Fue un régimen fallido, que derivó en un modelo no democrático, pues excluía a los partidos conservadores y perseguía a la arraigadísima Iglesia católica con saña (y al final con muerte) En 1934, los socialistas fomentan una insurrección revolucionaria con Largo animando a esterilizar al adversario Tras la victoria poco limpia del Frente Popular de 1936, la República ya no es capaz de proteger la propiedad privada, ni las vidas de los derechistas. En realidad era una República sin republicanos, pues la CEDA tampoco creía en ella. Cuando se desmoronan el orden público y la economía, estalla una guerra civil entre revolucionarios que quieren imponer una dictadura socialista y contrarrevolucionarios tradicionalistas, con Franco al frente. El franquismo gana y evita que España degenere en una tiranía comunista. Pero instaura su propio régimen opresivo, dictatorial en sus primeros años y más tarde autoritario. Ningún bando olía a colonia. Ambos practicaron el asesinato cruel del adversario. Hordas de izquierdas firmaron la mayor matanza de clérigos católicos en la Europa del siglo XX. La represión de Franco fue también atroz. Para percibir lo ridículo y abusivo del franquismo basta con leer el inicio de la Ley de Sucesión de 1947: La Jefatura del Estado corresponde, con carácter vitalicio, al Caudillo de España y de la Cruzada, Generalísimo de los Ejércitos, don Francisco Franco Bahamonde Franco, que hizo algunas cosas buenas, como la dinamización desarrollista, se eternizó en el cargo, castigando así al país, pues lo privó del tónico vivificante del debate libre y la economía abierta. Todos esos horrores fratricidas tuvieron un telón feliz con el maravilloso acto de concordia y perdón mutuo de la Transición. Hoy, otro presidente que manda sin haber sido votado por los españoles quiere dinamitar aquel pacto, azuzando el cainismo como cortina de humo de su inanidad. Desenterrar a Franco es anecdótico. Lo gravísimo es que un ególatra oportunista eche sal en cicatrices de hace 40 años solo para hacerse propaganda. (PD: si continuamos bajo la impostura de Sánchez, artículos como este estarán penados por no adaptarse a la Verdad Única de la Memoria Histórica. Prohibido pensar) HORIZONTE RAMÓN PÉREZ- MAURA EL ROMPIMIENTO DE GLORIA, ENTRE LÍNEAS Y A CONTRACORRIENTE Tamarón deja constancia en papel de su hartura ante las vanas pretensiones de la Insobornable Cotidianeidad INGÚN placer mayor me ha dejado este verano que las horas dedicadas a la lectura de los tres volúmenes de Entre líneas y a contracorriente. Bitácora 20082018, de los que es autor el marqués de Tamarón y publicados por Amazon Publishing, Amazon Media EU Sàrl. Santiago Tamarón es un hombre polifacético y un escritor brillante y puntilloso, que sigue acompañando los artículos que envía para su publicación en ABC de notas como tengo que pedir a los tipógrafos que respeten mi gramática y ortografía, anticuadas, pero aún no proscritas lo que también nos ayuda a recordar a quienes estamos en este noble oficio que hubo un tiempo en que había tipógrafos. Estas virtudes, acompañadas de su capacidad como gestor, le convirtieron en un excelente director del Instituto Cervantes (1996- 99) Con motivo de su nombramiento, El País le hizo una entrevista en la que él se definió ideológicamente, sin inmutarse, como reaccionario Y después fue embajador en Londres hasta el día en que Zapatero ganó las elecciones tras el 11- M. Tres días después dimitió y se fue a su casa, sin esperar a ser cesado en el cargo. Y después se divertiría haciendo de mosca oreje- N ra con el ministro Moratinos, al que le pedía ser destinado a un puesto de enlace en Afghanistán, donde el diplomático debía alojarse en un contenedor mínimamente adaptado. Pedía ir del palacio de Belgrave Square a un recipiente amplio para depositar residuos diversos, en las montañas del Hindú Kush. No hubo caso. Tamarón ha recopilado en tres volúmenes que suman 1.286 páginas todo lo que ha publicado a lo largo de una década en su bitácora (vulgo blog) www. marquesdetamaron. es que es muchísimo. Y a pesar de los cientos de miles de visitas que ha tenido en estos años, ha querido hacer el quijotesco ejercicio de publicarlo en papel para que quede constancia física de su hartura ante las vanas pretensiones de la Insobornable Cotidianeidad Una publicación sobre la que aconsejó a los muchos amigos que le acompañamos en la presentación del libro el pasado mes de abril que no se nos ocurriese comprarlo, porque aparte de lo que pesa, el coste de los tres volúmenes es de 138,32 y el margen total de beneficio que le dejaba Montoro al autor (Tamaron dixit) era de 72 centímos. En esta recopilación resalta una novela publicada anteriormente en papel y reeditada posteriormente en la bitácora, como los folletones de los periódicos del siglo XIX: El rompimiento de gloria. Como con el resto de los artículos, el libro lo reproduce acompañado de los comentarios de los lectores a cada capítulo. Y la hondura y belleza de la historia es sobrecogedora. Narra el triángulo sentimental que une a los hermanos Elena y Miguel Cienfuegos y al joven Saturnino Prieto en el Madrid de 1935- 36 y en su Sierra de Gredos donde describe un rompimiento de gloria en el que se desgarraban las nubes plomizas sobre el valle y un chorro de luz parecía golpear con violencia un soto verde oscuro La sutileza de la relación triangular es de una belleza estremecedora, en un libro lleno de hierofanías con un final que soprende antes de darte cuenta de que era obvio. El marqués de Tamarón demuestra en estas páginas que es un hombre que sigue siendo fiel a sus manías, a sus legítimas filias y fobias, no muy distantes de sus amores y odios, generados por sus gustos y disgustos. Et in Arcadia ego.