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30 ESPAÑA VIERNES, 17 DE AGOSTO DE 2018 abc. es espana ABC 17- A, PRIMER ANIVERSARIO DE LA MASACRE DE BARCELONA Y CAMBRILS Manel Bosch Guardia urbano No te conozco de nada, pero hoy no vas a morir El agente que protagonizó la portada de ABC tras la matanza yihadista y cuya imagen se viralizó al salvar a un bebé, repasa para este diario la trágica jornada del 17- A, una de sus experiencias más duras ANNA CABEZA BARCELONA L a tierna imagen de un agente de la Guardia Urbana de Barcelona meciendo a un bebé herido en pleno caos, poco después de que una furgoneta arrollara a los transeúntes que estaban en La Rambla el pasado 17 de agosto, dio la vuelta al mundo. Manel, el protagonista de esa escena en una jornada que estuvo repleta de héroes anónimos, ocupó la portada de ABC del 18 de agosto, en la que aparecía junto a otro compañero atendiendo a un herido que, curiosamente, era el padre del bebé que poco antes había protegido como si fuera su propio hijo. Un año después, rememora en este periódico el fatídico 17- A en el que murieron 16 personas en Barcelona y Cambrils y que, por desgracia, él vivió en primera línea. Manel, que lleva 11 años en la Unitat de Suport Diürn (unidad de apoyo diurno, USD por sus siglas en catalán) de la Urbana, estaba ese día destinado junto a un compañero en la zona del bullicioso Café Zurich, en plaza Cataluña, cuando una avalancha de gente hizo saltar las alarmas. En un primer momento pensé que había alguna persona con un cuchillo, pero cuando la gente se espació vimos un claro, como si se hubiera abierto el agua. La gente se empezaba a levantar y a acercarse a las víctimas Sin pensárselo, se lanzaron Rambla abajo: Todo lo que íbamos viendo era brutal recuerda. Instinto protector Su instinto le decía que tenía que acercarse hasta la zona en la que estaba el peligro, aún sin tener ni la más remota idea de si había ocurrido un accidente o algo premeditado, pero su carrera quedó interrumpida cuando un compañero que estaba con un menor reclamó ayuda. El bebé tenía contusiones, sangre y lloraba. Cerca había un carrito rojo tirado por el suelo, que debía ser el suyo. No vi a nadie que pu- diera hacerse cargo de él y pensé yo queda: implantando los perímetros de me quedo contigo para que no te pase seguridad en La Rambla y en plaza Canada. No te conozco, pero hoy no vas taluña, ayudando a vaciar las calles, a morir. Si tengo que salir corriendo despejando a los centenares de confisalgo contigo, si tengo que vaciar el nados, atendiendo a transeúntes que cargador de la pistola lo hago contigo estaban aterrorizados y sin saber dónen brazos... Lo que sea, pero no te pa- de ir... Fue un día intenso en el que, sará nada relata. Manel consiguió como centenares de compañeros, Maque su llanto cesara; temió incluso que nel no bajó ni un minuto la guardia hubiera entrado en paro cuando el pe- para dar lo mejor de sí mismo. queño se calló y tuvo que mirarlo para Todo el mundo nos hacía caso a la confirmar que lo había podido calmar. primera, cuando les pedíamos en inEn esos minutos lo recuerda como glés o castellano que se metieran en si fuera ahora por la radio cantaron edificios. A veces, en nuestra profe furgoneta por encima de sión, la gente te discute, Rambla y el agente pudo pero en ese momento la Coordinación ver a lo lejos un vehículo Ese día todos los mirada que transmitíaen medio de la vía. Alucimos era de que o nos hacuerpos nos nado, pensó en cómo decían caso o podían acaorganizábamos bería estar la zona a la que bar muriendo. No había con la mirada. no había podido llegar si más En su caso, se senlo que había visto ya era tía activado al 100 El Fuimos todos a terrible. Consiguió dar con tiempo se había ralentiuna una señora que conocía zado y mis percepciones al bebé y que, todavía con La mayor pena del espacio y el tiempo el terror en la cara, se lecomo potenciaNo haber podido estaban mil Para explivantó del suelo y se pudo das por evitar las hacer cargo del menor. Licarlo, habla del efecto imágenes que berado del pequeño, el túnel al que un agente agente pudo centrarse en tiene grabadas es se somete cuando atienotro herido, un hombre lo más duro para de a un ciudadano y focon la pierna rota que recaliza todo en ese caso: este agente sultó ser el progenitor de Ese día no, ese día yo era su primer atendido y con absolutamente conscienquien acabó compartiendo la portada te de lo que estaba pasando a mi alrede ABC. Manel no ha sabido nada más dedor. No sé por qué, pero sabía que de esta familia francesa, pero cuando el peligro no estaba allí confirmó que no había ni una víctima mortal de origen francés respiró alivia- Organizados con la mirada do. Ahora, con el bonito recuerdo de Si otra cosa puede, y quiere, destacar que pudo ayudarlos, le gustaría contac- el urbano de ese día es de la enorme tar con ellos. colaboración que hubo entre miemEste emocionante momento, que bros de Mossos d Esquadra, el Cuerpo ahora puede narrar con parsimonia, Nacional de Policía, agentes de paisafue solo uno de los muchos que vivió no... Muchos no nos conocíamos, pero esa jornada laboral interminable que nos organizábamos con la mirada. Fuitenía que acabar a las 22 horas y se mos todos a una recuerda emocioalargó hasta pasadas las 2 de la ma- nado, al tiempo que resalta que hubo drugada. Tras su primera atención, es- una comunicación brutal. A Manel le tuvo en los aledaños del mercado de viene a la cabeza un ejemplo: por su la Boquería, por donde huyó el autor despliegue habitual, los urbanos code la masacre, Younes Abauyaaqoub, nocen mucho más la zona que otros colaborando en el dispositivo de bús- policías que estuvieron esa tarde en Manel, en plena Rambla de Barcelona un año después de los trágicos atentados yihadistas. A la dcha. el 17- A, atendiendo a un bebé herido La Rambla y pudieron así despejar dudas sobre personas con problemas psicológicos o de drogas que frecuentan la calle y que, el 17- A, en pleno caos y con mil suposiciones abiertas, podían parecer autores sospechosos de la matanza. Es solo una tontería, pero descartar posibles amenazas era básico y con nuestra experiencia en el día a día ayudamos mucho rememora. A toro pasado es muy fácil decir yo estuve allí pero ese día no sabías cómo ibas a acabar insiste, recalcando el valor de todos los compañeros, pero también de comerciantes, taxistas y ciudadanos que anónimamente lo dieron todo para ayudar. Al día siguiente, a las 8 horas, ya volvió al trabajo. Y el sábado también. Había que estar, y cuantos más mejor. No había reloj Aún con la pena muy latente, Manel patrulló especialmente emocionado al ver las enormes muestras de agradecimiento. Agente