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66 ABCdelVERANO OCIO MARTES, 14 DE AGOSTO DE 2018 abc. es estilo ABC Una valiente se lanza a probar la atracción veraniega de Albendín FOTOS: S. N. T. Una refrescante feria del emigrante de Albendín con el tobogán acuático Por segundo año consecutivo, este trozo de parque acuático itinerante ocupó la calle Santa María S. N. T. BAENA Nunca las pendientes, esas temidas cuestas que abundan en muchos pueblos de la campiña del Guadajoz, han sido tan queridas como en los últimos años con más de 35 grados a la sombra. Desde que se descubriera en esta zona de la provincia de Córdoba el tobogán acuático, el amor por las cuestas en verano ha ido creciendo año tras año. No hay fiesta o feria que se precie en la zona que no cuente entre sus principales actividades con este trozo de parque acuático itinerante. La última parada del tobogán acuático nómada ha sido la feria del emigrante de Albendín, que ayer quedaba inaugurada con esta atracción que levanta pasiones entre pequeños y mayores. Es el segundo año que llega a la pedanía baenense y como dice su alcalde, José Antonio García, es un éxito seguro Este año han repetido ubicación, la calle Santa María de Albendín, una de las más empinadas del pueblo, con una pendiente que el regidor estima que es de un 20 por ciento aproximadamente Ideal para coger velocidad en el descenso sin llegar a suponer un peligro para los amantes de esta atracción. Para alivio de familiares y amigos. El tobogán ocupa el tramo que va desde la plaza de Andalucía hasta la calle Baena. Unos 50 metros aproximadamente. Parece poca distancia si se compara con la cola de niños y mayores que hay esperando para deslizarse por él con el flotador gigante a cuestas. Una cincuentena de metros para experimentar una instantánea subida de adrenalina en menos de treinta segundos que es lo que dura cada pase. Una bajada súbita para estamparse literalmente contra un muro hinchable y llevarse un buen remojón. Es un descenso rápido, pero la subida hasta la cola para repetir chapuzón no lo es menos. Nunca, salvo el día que llega el tobogán acuático, se sube con tanta destreza este tramo de calle. A las 18.30 horas el tobogán se ponía en marcha. Puntual. Más que nada obligado por un impaciente y sudoroso público. Entre los primeros en probar esta experiencia se oían algunos gritos que se trasformaban en carcajadas nada más recuperarse de la singular frenada. Entre los grupos de amigos comienzan la competición a ver quién se gira Vista general del tobogán acuático que se ha instalado en las calles de Albendín, en Baena, para la feria del emigrante más veces o quién levanta más agua al chocar con el muro o quién tarda menos en bajar. El fuego lo abrían los intrépidos jóvenes que cursan Primaria. Entre ellos se colaba algún que otro mayor, con el alcalde pedáneo dando ejemplo. Rápidamente los más pequeños obligaban a padres y madres a deslizarse con ellos. En la recta final, el tobogán era probado por todos, salvo los más vergonzosos que aunque decían que no su mirada delataba cierto interés por probarlo. Superada la hora prevista para el cierre, las 21.30 horas el tobogán echaba el cierre. Se cortaba el agua. El griterío se apagaba y una sensación de bienestar y relax se apoderaba de los que horas antes habían sido unos temerarios. Un año más el tobogán acuático superaba las expectativas. Un año más el tobogán se convertía en una garantía de éxito. Era el momento de pasarse por la Feria.