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38 INTERNACIONAL MARTES, 14 DE AGOSTO DE 2018 abc. es internacional ABC España se une a Malta y rechaza al Aquarius por no ser puerto cercano El Gobierno se ampara ahora en esa norma para no acoger al barco de refugiados que sí aceptó en junio, cuando el navío estaba más lejos de Valencia V. R. ALMIRÓN A. G. FUENTES MADRID ROMA L a nueva llamada de auxilio del Aquarius, de nuevo sin destino por aguas del Mediterráneo, con 141 inmigrantes a bordo rescatados frente a las costas de Libia, ha puesto de nuevo al Gobierno de Pedro Sánchez frente a sus contradicciones. Y en una tesitura complicada: el complejo equilibrio entre mantener su discurso de buenas intenciones en materia migratoria, pero que contrasta con la convicción propia y la demanda de la UE de que no se puede actuar de forma unilateral. Después de que el pasado 11 de junio, en una de sus primeras accciones como Gobierno, se ofreciese Valencia como puerto seguro el Ejecutivo socialista ha replicado que en estos momentos no puede hacerse cargo del buque: España no es el puerto más seguro porque no es el puerto más cercano según lo establecido en el derecho internacional aseguraban ayer fuentes del Gobierno. La distancia a la que se enuentra el Aquarius ahora y entonces es muy similar. Y la casuística también, con el rechazo de Italia y Malta a abrir sus puertos. La vicepresidente Carmen Calvo, que coordinó aquel despliegue, justificó entonces la decisión como una obligación legal ante una emergencia humanitaria En aquel momento el Gobierno aseguraba que la ocupación del buque, con más de 600 personas a bordo, constituía una situación límite En un primer término la decisión de España fue bien acogida en un principio en el seno de la UE porque resolvía un problema inmediato. Pero la realidad posterior ha sido tozuda. El Gobierno se ha visto superado por la situación y ha abrazado con fuerza el discurso del desafío común Después de que desde la UE, especialmente Francia y Alemania, fuesen claros demandando coordinación y evitar nuevas acciones unilaterales A eso se ha unido la demanda de la Junta de Andalucía, que recibe en sus costas los mayores flujos de inmigración irregular, de reclamar más recursos al Go- bierno para hacer frente a la presión. La negativa expresda ayer, que en el Gobierno insistían en enmarcar en las ctuales circunstancias y por tanto ser susceptible de modificación, demuestra que para el Gobierno la decisión de junio tenía ante todo una especial carga ejemplarizante. Lo reconoció entonces el propio ministro de Exteriores, Josep Borrell, que definió la decisión de acoger al Aquarius como una llamada de atención simbólica a la Unión Europea para que se tome en serio el problema Continúa la odisea La nave Aquarius, con 141 inmigrantes rescatados el pasado viernes en Una embarcación tunecina no quiso ayuda para poder atracar en Italia En el Mediterráneo se ha producido lo nunca visto. Nueve hombres y dos chicos en dificultades a bordo de una pequeña embarcación que había partido de las costas de Túnez rechazaron ser rescatados por la nave Aquarius. No gracias, vamos a la isla de Lampedusa dijeron. Conociendo la imposibilidad de que las naves de organizaciones humanitarios atraquen en puertos italianos, estos once inmigrantes tunecinos rechazaron el rescate de la Aquarius, y prefirieron continuar con su ruta hacia Lampedusa. Eso sí, aceptaron los suministros de la embarcación de la ONG: Recibieron chalecos salvavidas, así como agua y alimentos que ya se les habían acabado. La tripulación del Aquarius comprobó también que entre los tunecinos no había ninguna emergencia médica y los despidieron. dos operaciones tras el naufragio de dos pateras frente a las costas libias, continúa su peripecia en medio de la incertidumbre. La Aquarius está ahora en aguas de Malta y lleva bandera de Gibraltar. A este punto, el Reino Unido debe asumir sus responsabilidades para la salvaguardia de los náufragos afirmó ayer en Twitter el ministro de Transportes, Danilo Toninelli, del que dependen los puertos italianos. Tajante volvió a ser también el vicepresidente del gobierno y ministro del Interior, Matteo Salvini: La nave Aquarius, de propiedad alemana, alquilada por una ONG francesa, tripulación extranjera, en aguas maltesas, con bandera de Gibraltar, puede ir donde quiera, pero no a Italia. Stop a los traficantes de seres humanos y a los cómplices escribió Salvini en la misma red social. Las ONG Médicos sin fronteras y SOS Mediterranée, que gestionan la nave, denunciaron que la Aquarius está cada vez más sola La embarcación vuelve a enfrentarse a otra aventura parecida a la que protagonizó en junio, cuando se vio obligada a permanecer con 630 inmigrantes a bordo en alta mar durante nueve días, hasta que el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, decidió acogerlos en Valencia. Pero esta vez, si cabe, hay más indiferencia y menos predisposición para hacerse cargo de los inmigrantes, tanto en el mar como ahora en algún puerto. Los testimonios de los rescatados lo atestiguan. Cuando fueron salvados por la Aquarius, indicaron