Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES, 14 DE AGOSTO DE 2018 abc. es espana Análisis ESPAÑA 35 Matanza yihadista en Cataluña atentado terrorista del 17- A que se hayan producido negligencias. Los agujeros del 17- A tienen que ver con la no detección de la célula, a pesar de ser tan numerosa como ésta; la constatación de que ya no se cumple siempre que los yihadistas utilizan internet para sus fines; la facilidad de acceso a los precursores de explosivos y la necesidad de preparar a todos los policías y guardias civiles para el momento en que tengan que enfrentarse cara a cara con un terrorista son las principales enseñanzas ¿Quién es el hombre canoso que fue visto el 17- A con el autor del atropello? Una de las preguntas que han tratado de responder los investigadores de la matanza de Cataluña continúa en el aire. ¿Quién es el hombre canoso que acompañó a los yihadistas de la célula en diversas ocasiones, incluida la mañana del atentado, el propio 17 de agosto? Varios testigos sitúan a un hombre canoso de unos 40 años, que podría tener relación con el imán de Ripoll, junto a Younes Abouyaaqoub, el autor del atropello mortal, en una furgoneta blanca similar a la del atentado. Una mujer que desayunaba con un amigo en Ripoll les vio llegar juntos en dicho vehículo. La testigo, cuya declaración consta en el sumario del caso, no supo aclarar si este mismo hombre permaneció en la furgoneta cuando ésta arrancó después de recoger a otro terrorista, Mohamed Hychami. Otro testimonio desveló que este hombre solía frecuentar la plaza del ayuntamiento de Ripoll y el bar La Trobada. Nadie más ha vuelto a ver a este hombre tras los atentados, manfiestó este testigo. Otras declaraciones situaron a este personaje sin descifrar en uno de las viviendas donde se reunían los terroristas y como un asiduo de la mezquita antigua de Ripoll. Se desconoce si los investigadores han hallado y desvelado su identidad. EFE los primeros días de agosto. En cuatro ocasiones Mohamed Hichamy acudió a establecimientos para adquirir acetona, en tres ocasiones a Tortosa y una a la localidad gerundense de Gurb. La primera vez se hizo con 25 litros; la segunda, con 125; la tercera quiso comprar 300, aunque finalmente se tuvo que conformar con 25, y en la cuarta compró 175, lo que hace un total de 325 litros de ese producto. También alguno de los dependientes se extrañó de la magnitud de la compra, pero no dio al hecho importancia suficiente y no alertó a las Fuerzas de Seguridad. Todo esto demuestra que, primero, hay que tener un mayor control de los precursores, de modo que se pueda hacer de forma rápida la trazabilidad del producto, a dónde ha ido a pa- rar y en qué se está utilizando explican las fuentes consultadas por ABC Pero no sólo eso; hay que concienciar a los ciudadanos, especialmente a los trabajadores de los establecimientos donde se adquieren esas sustancias, que deben estar alerta y avisar de inmediato a los Cuerpos policiales si tienen la más mínima sospecha Hay que formar a todos los policías y guardias civiles por si tienen un cara a cara con terroristas La última de las lecciones aprendidas de la matanza yihadista de Cataluña se deriva de una realidad incontesta- ble: uno de los principales problemas que tiene la investigación de los atentados es el hecho de que prácticamente todos los miembros de la célula salvo el que resultó herido en el chalé de Alcanar están muertos, de modo que en las conclusiones a las que se ha llegado hay más de inferencias a partir de datos dispersos que de realidades contrastadas plenamente. Los yihadistas, además de en la explosión del chalé de Alcanar, perdieron la vida en enfrentamientos con mossos, cinco en Cambrils y el último, el conductor de la furgoneta de La Rambla, en Subirats, una población del Alto Ampurdán. En todos los casos los agentes estaban destinados en seguridad ciudadana y obviamente reaccionaron ante un ataque. Los expertos de la lucha contra el terrorismo consultados por ABC no critican en modo alguno esa forma de actuar, aunque añaden que es una pena que no se tratara de especialistas en este tipo de enfrentamientos, ya que quizá hubiera sido posible que alguno de los terroristas fuese neutralizado sin necesidad de que muriera Las mismas fuentes consideran que eso habría sido más factible en Subirats, ya que el encuentro con el terrorista fue a plena luz del día y en una zona de vides en las que no había ciudadanos a los que se pudiera poner en peligro. No se trata en ningún caso de una crítica contra el mosso que actuó en ese momento; hay que ponerse en su lugar y si no se ha recibido antes una formación adecuada lo normal es hacer lo que hizo. La pena es esa; que no tuviera esa preparación previa En la declaración del agente autonómico se lee lo siguiente: El declarante ha tenido la percepción de que lo que llevaba esta persona podía ser con seguridad un artefacto Esta persona ha comenzado a correr en dirección a ellos gritando ¡Allahu Akbar! repetidamente. El declarante ha desenfundado el arma y ha apuntado a esta persona y ha chillado ¡alto! ¡alto! ¡alto! Viendo que esta persona no se detenía y que cada vez estaba más cerca de ellos ha realizado contra él una cantidad desconocida de disparos hasta que ha visto que se detenía y caía al suelo. El declarante no sabe si alguno de los disparos ha impactado en el cuerpo de esta persona. Una par de segundos después, ésta se ha reincorporado y ha vuelto a dirigirse hacia ellos. Tanto el declarante como su compañero han vuelto a gritar ¡alto! El declarante ha vuelto a disparar contra él, ha agotado las balas de un cargador, ha cambiado de cargador ese instante y ha disparado una o dos balas más del segundo cargador Los expertos consultados consideran clave que todos los policías, incluidos los locales, los guardias civiles y los policías autonómicos incluso habría que añadir a los vigilantes de seguridad tienen que tener la formación suficiente para actuar en estas crisis: Son ellos los que están en la calle y suya es la primera reacción, de modo que hay que prepararlos. Los especialistas actúan después