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ABC LUNES, 13 DE AGOSTO DE 2018 abc. es internacional INTERNACIONAL 43 JAVIER ANSORENA CORRESPONSAL EN NUEVA YORK TRUMP Y LA PRENSA A comienzos de mes, Donald Trump acudió a Wilkes- Barre, una ciudad de pasado industrial en el Noreste de Pensilvania, en la última parada de sus mítines con la etiqueta MAGA la abreviatura de Make America Great Again Hacer grande otra vez a EE. UU. su gran lema de la campaña electoral. Su rutina dialéctica en estos actos siempre incluye ataque a la prensa, su enemigo favorito. Dijo que es farsante asquerosa y calificó a los periodistas señalando sin pudor a los que cubrían el acto de gente horrible, horrorosa El respetable respondió con abucheos y bronca a los plumillas. La guerra contra los medios ha sido una constante en su ascenso al poder y en el año y medio que lleva en la Casa Blanca. Ha vetado a periodistas de medios críticos en algunas coberturas, ha limitado las ruedas de prensa de sus portavoces y, sobre todo, ha insultado a la prensa hasta la saciedad: desde la creación del exitoso término Fake News hasta poner en el disparadero a periódicos, televisiones y periodistas concretos. En los últimos meses, sin embargo, el conflicto se ha agriado de forma alarmante. Trump ha llegado a calificar a la prensa, un bastión de la democracia estadounidense, de enemigo del pueblo y, en pleno arranque orwelliano ha pedido a sus seguidores que no crean la basura que os muestra esa gente, los medios falsos. Lo que veis y lo que leéis no es lo que está sucediendo Una guerra que gana el presidente El magnate neoyorquino eleva sus ataques a los medios porque sabe que no le supone ninguna factura política cia de las redes sociales, que privilegian a las voces menos objetivas. A ello se une el sesgo político de los medios tradicionales, más progresistas que la base conservadora de la que se nutre Trump y a la que no molesta los ataques a la prensa. Datos preocupantes En 2000, el 45 de los votantes republicanos aseguraban que confiaban bastante o mucho en la prensa, según los datos de Gallup. Para 2008, ese porcentaje había caído hasta el 26 Trump solo ha acelerado esa tendencia: a finales del año pasado, solo el 14 de los republicanos otorgaban una confianza de ese nivel en los medios. Como otros asuntos polémicos, cuando Trump ataca a la prensa, está hablando a su público. El presidente de EE. UU. no oculta su animadversión con los periodistas liberales, pero esta guerra tiene mucho de un cálculo político que de momento le favorece. Es revelador que los últimos puyazos fueran en Wilke- Barre, capital del condado del país donJugar en casa de hubo el mayor trasvase de Cuando el votos de Barack presidente Obama a Donald ataca a la Trump en las prensa, está elecciones de 2016. Su victoria hablando en zonas de paa su público sado industrial que se suelen inclinar por el candidato demócrata fue clave para su conquista de la Casa Blanca. Los índices de aprobación todavía muestran que, pese a la multitud de escándalos en su presidencia, las bases de Trump le son leales. Y, en lo quese refiere a los medios, siguen a pie juntillas a su líder. El 90 de los republicanos no ve con buenos ojos cómo los medios tratan al presidente, según una encuesta reciente de la Universidad Quinnipiac, y el 75 %l e creen más a él que a los periodistas. Según un estudio de Ipsos, el 43 de los republicanos considera que el presidente debería tener el poder para cerrar los medios que tengan mala conducta Si alguien está ganando la batalla entre Trump y la prensa, es el presidente de EE. UU. Donald Trump se dirige a la prensa con un gesto característico AFP Hay más odio que nunca La situación ha motivado un informe de Naciones Unidas que condena la actitud de Trump como un ataque a la libertad de prensa y la califica de estrategia para deteriorar la confianza de la ciudadanía en los medios. Jim Acosta, el reportero de actualidad política estrella de CNN, objeto de abucheos e insultos en los mítines de Trump, ha advertido de que los periodistas están en riesgo de sufrir actos de violencia. Otros, como la columnista de The Washington Post Kathleen Parker, han denunciado que hay más odio que nunca y que las amenazas de muerte son más frecuentes Y The Boston Globe uno de los principales periódicos del país, ha promovido una iniciativa para que los diarios del país se coordinen y publiquen piezas de opinión contra los ataques de Trump a la libertad de prensa. Mientras los analistas, la oposición y algún republicano se tiran de los pelos con la escalada dialéctica contra los medios, Trump asiste al escándalo complacido. La prensa es un pilar de la democracia estadounidense, pero también un enemigo vulnerable en estos momentos. Trump lo sabe. Conoce los medios al dedillo. En un consumidor insaciable de televisión, ha hecho fortuna en este medio y está 76 de los votantes republicanos no confían en los medios 43 creen que el presidente debería poder cerrar medios inmorales curtido en el manejo de los periódicos desde que fuera una presencia habitual de los tabloides neoyorquinos en los años 80 y 90. Su ascenso al poder ha coincidido con un desprestigio de los medios tra- dicionales, motivado por la creciente presencia de opinión frente a información, una mayor polarización política que ha tenido reflejo en los medios, el triunfo del sensacionalismo y de la noticia espectáculo y la influen- DENUNCIAN EL DESINTERÉS DEL GOBIERNO El sur de Venezuela pide ayuda por las inundaciones LUDMILA VINOGRADOFF CARACAS Los estados Amazonas, Apure y Bolívar, en el sur de Venezuela, sufren graves inundaciones por la crecida de los ríos Orinoco y Caroní, que se han saldado con dos fallecidos y más de 10.000 familias damnificadas. La región ha declarado el estado de emergencia y espera la ayuda del gobierno de Caracas. El pasado viernes, el presidente Nicolás Maduro reconoció la tragedia y prometió atender las necesidades de sus habitantes transcurridos más de diez días desde la alerta roja que habían dado las autoridades regionales. Con la atención centrada en el supuesto atentado del 4 de agosto en la caraqueña avenida Bolívar, el presidente parece tener su agenda bloqueada. Maduro llegó a decir ayer que estaría dispuesto a aceptar la colaboración del FBI en la investigación del maginicidio frustrado, una propuesta contestada en Washington con el silencio. Por si fuera poco, al drama de las inundaciones del sur del país se ha sumado la tragedia del estado petrolero del Zulia, situado al occidente, donde se ha incendiado el puente sobre El Lago de Maracaibo, el más largo de Sudamérica, dejando incomunicadas a las poblaciones del lago. Además, Zulia lleva tres días sin electricidad y sin posibilidad por tanto de utilizar aire acondicionado, bajo un calor infernal que llega a 50 grados centígrados a pleno sol y 40 en la sombra. a En Zulia viven unos cuatro millones de habitantes. Es el estado petrolero que aporta más: el 60 de los ingresos al país vienen de allí.