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26 CÓRDOBA Agricultura LUNES, 13 DE AGOSTO DE 2018 cordoba. abc. es ABC Campo sembrado de matas de patata y un detalle del efecto que provoca el patógeno ABC La UCO investiga cómo frenar el hongo que pudre las patatas Los investigadores unen fuerzas con las principales firmas exportadoras INMA LOPERA SEVILLA Las empresas Crescasa (Crespo Camino S. A. y Anpasol (Andalucía Patatas del Sol) son líderes en la Vega del Guadalquivir respecto a la producción y exportación de patatas a mercados europeos, con una fuerte presencia en países como Holanda y Alemania. No obstante, en los últimos años, el hongo Sclerotium rolfsii causante de la enfermedad conocida como la podredumbre blanca, está dificultando la comercialización del tubérculo en el mercado internacional, ya que los síntomas aparecen tras la cosecha, durante el alma- cenamiento o el transporte hacia Europa. Por tanto, se da la circunstancia de que hay contenedores de patatas que salen aparentemente en buen estado pero que llegan a Alemania completamente infestados, lo que está produciendo reclamaciones y devoluciones del producto confirma Esther Jiménez, gerente de Anpasol. Ante esta circunstancia, Asaja, la Universidad de Córdoba y las citadas empresas productoras de patatas han unido sus fuerzas y han creado un grupo operativo, denominado Estrategias innovadoras para la detección precoz y el control de Sclerotium Rolfsii en patata en Andalucía con el objetivo de profundizar en el conocimiento de este hongo y establecer medidas preventivas. La podredumbre blanca de los tubérculos que causa su depreciación en los mercados se debe a un agente identificado como Sclerotium rolfsii. Se trata de un hongo habitante natural del suelo y patógeno de más de 500 especies vegetales en todo el mundo, especialmente en climas cálidos explica Luis Roca, doctor de investigación en el Departamento de Agronomía de la Universidad de Córdoba. El hongo puede afectar tanto a la planta como a su fruto, aunque en el caso de la patata, el daño más importante y el único observado hasta ahora en los cultivos, se produce en los tubérculos precisa el experto, que añade que estos son infectados a través de heridas o aberturas naturales (lenticelas) que, si bien apenas se aprecian los síntomas tras la recolección, con el tiempo desencadenan la podredumbre interna de la patata, lo que provoca importantes pérdidas de cosecha durante el almacenamiento y el transporte El control de la enfermedad resulta complicado al tratarse de un patógeno de suelo añade Roca. La prohibición del uso de biocidas para fumiga- ción, el alto coste de la solarización para cultivos de cierta extensión y el limitado efecto de la rotación de cultivos debido al elevado rango de huéspedes del patógeno hacen que el control tenga que abordarse desde una estrategia de manejo integrado Este grupo operativo, que comenzó a trabajar en otoño de 2017 y finalizará su andadura en otoño de 2019, ha puesto a punto un método de detección del hongo en suelo que permite una evaluación previa del riesgo de plantación. Además, ha evaluado la resistencia de cinco variedades de patata: Elfe, Inova, Marabel, Musica y Soprano. Musica es la que ha resultado más sensible a la infección. También se ha probado la eficacia de fungicidas, obteniendo buenos resultados con materias activas químicas como difenoconazol o flutolanil o con organismos de control biológico como Trichoderma spp El objetivo es encontrar el manejo del cultivo idóneo para evitar pérdidas a los productores de patatas de Andalucía, un sector que produce más de 300.000 toneladas en unas 10.500 hectáreas plantadas. Dadas las características que presenta la enfermedad de la podredumbre blanca en Andalucía, los expertos recomiendan una serie de medidas de control. Entre ellas destaca el uso de variedades tempranas, para escapar a las altas temperaturas durante la recolección. Otra es la eliminación de restos de cosecha, así como evitar la producción de heridas en los tubérculos en el momento de la cosecha. Además, es aconsejable mantener la cadena de frío desde la cosecha y durante el almacenamiento y el transporte del producto. Por contra, en campos infestados, los investigadores no recomiendan la aplicación de productos desecantes o defoliantes para facilitar la recolección debido al aporte de materia orgánica disponible para el patógeno en un momento crítico.