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14 OPINIÓN VIDAS EJEMPLARES PUEBLA LUNES, 13 DE AGOSTO DE 2018 abc. es opinion ABC LUIS VENTOSO MANOLO Y ahí estaba él, siempre sereno, cordial y fiable M ANUEL Erice Oronoz murió ayer en su querida Pamplona natal, tras medirse con un temple sobrecogedor contra un cáncer cabrón e incurable. Tenía 52 años. En esta hora de la elegía todas las evocaciones coinciden: un buen periodista y una buena persona. Esas definiciones pueden colocarse en el orden que se prefiera, aunque para mí la más valiosa es la segunda, porque a Manolo lo adornaba una profunda honestidad y calidad humana. En El señor de los anillos el escritor católico inglés Tolkien elige como protagonista a Frodo, un hobbit de la verde Comarca, algo así como la Navarra de la Tierra Media. Se le encomienda la más difícil de las misiones: internarse en las tinieblas infernales de Mordor y destruir una anillo mágico que entregaría al mal la manija del mundo. No parece un héroe al uso. Sin embargo, logra culminar su misión, porque en él habita algo que no tiene precio: una conciencia a prueba de bombas. Erice también habría logrado destruir el anillo, pues poseía las cualidades que engrandecen a los mejores seres humanos: fe, firmeza interior, conciencia limpia y discreción. Todo envuelto en una sonrisa cálida y un tono sereno. Hacía real eso que se da en llamar nobleza navarra También encarnaba la filosofía de verdad y valores sobre la que se construyó ABC. Los hechos son sagrados, las opiniones libres. España, las libertades, la democracia y los principios cristianos son innegociables. Escribir bien es un deleite y un orgullo. El sentido del humor y la camaradería dulcifican la existencia. En todo eso creía Erice. Le salía como respirar. Una buena Redacción es una familia. La gente de ABC evocó ayer a Manolo y lloró y rezó por él, cada uno a su modo. La última vez que lo vi fue en Nochebuena. Yo viajaba en tren para cenar en Pamplona y en el mismo convoy, recién aterrizado de Washington, iba Erice. Pero no nos vimos. Al llegar a Pamplona subí al coche de mis familiares. Una mano firme golpeó mi ventanilla. Miré sobresaltado y me encontré con la cara de Manolo desplegando una enorme sonrisa. La enfermedad ya embestía. Pero él se esforzaba por minimizarla y trasmitir normalidad. Estoy muy bien dijo, y hasta lo parecía. Nos dimos un gran abrazo, fingiendo ambos que no era un adiós. Luego supe que aquella noche la pasó en el hospital. Manolo fue un periodista muy competente baste repasar su soberbio trabajo en Washington y muy formado, con curiosidad ancha y facilidad espontánea para las relaciones sociales. Eso siempre lo supimos. Pero lo que no conocíamos era su entraña de héroe. La manera en que sobrellevó una enfermedad crudelísima lo agigantó. Nunca una queja. Sus viejos compañeros de Internacional Alberto, Alexis, Susana, Paco, Carmen, su gran amigo Manolo Trillo... sabían que algunas veces enviaba sus crónicas americanas desde la sala donde estaba recibiendo quimio. ¿Desfallecer? Jamás. Murió sonriendo y haciendo un último esfuerzo por apretar la mano de los suyos. Manolo. Tenista fino. Fijo en las partidas de cartas de Sanfermines de su cuadrilla pamplonica. Lector curioso. Osasunista irredento. Ya estará fundando el Hogar Navarro del Cielo. EL ÁNGULO OSCURO JUAN MANUEL DE PRADA BEGOÑÍSIMA Puestos a enchufar gente, hay que empezar siempre por la familia O que fastidia al facherío patrio es que el doctor Pedro Sánchez, en apenas unas pocas semanas, haya conseguido que España vuelva a tener el esplendor que tuvo en tiempos de la Segunda República, cuando el Estado se convirtió nos los cuenta Julio Camba en una central de energía eléctrica que cogía toda la riqueza nacional y la distribuía a domicilio, mediante el procedimiento del enchufe. Y los socialistas continuaba Camba creyendo, como creen, que el Estado debe absorber todas las funciones sociales, son partidarios entusiastas del sistema de los enchufes Pero, puestos a enchufar gente, hay que empezar siempre por la familia. Los papas del Renacimiento empezaban por sus sobrinos nepotes a los que beneficiaban con el capelo cardenalicio. Durante la Segunda República, en cambio, se estilaba más enchufar a yernos y cuñados, pues la política en serio exige beneficiar a la familia política; y así, Wenceslao Fernández Flórez pudo escribir: Es difícil que el cretino, simplemente cretino, llegue a intervenir en el régimen republicano; pero el cretino yerno o cuñado de personaje tiene todas las puertas de acceso al Poder abiertas de par en par Azaña, por ejemplo, tenía la obsesión de enchufar en todo puesto o sinecura que pillase a su cuñado Cipriano Rivas Cherif, a quien amaba sobremanera. Se cuenta que en cierta ocasión lo nombró Jefe de Protocolo de la Presidencia de la República; pero en algún periódico, por errata o malevolencia, salió L que lo habían nombrado Jefe de Protoculo. Ramón Pérez de Ayala le mostró divertido la errata a Gregorio Marañón, quien dictaminó: A veces, el camino más corto para llegar a un cargo es el recto En esta España que reverdece el esplendor enchufista de la Segunda República nadie disfruta de mejores enchufes que Begoña Gómez, Begoñísima, en lo que se prueba que el doctor Sánchez, además de feminista fetén, es marido amantísimo. Pero Begoñísima, puesta a buscar enchufes, no quiso saber nada de protocolos y caminos rectos; de modo que se escapó de la sauna (quiero decir, del calorón de Madrid) y se metió en una de esas academias para repetidores, tan florecientes en los años ochenta y noventa, que expedían unos titulillos de la señorita Pepis sin valor alguno; pero donde al menos no se pasaba calor de sauna, porque tenían aire acondicionado. Así, disfrutando del chorrito del aire acondicionado, Begoñísima se sacó su titulillo de la señorita Pepis, que luego convirtió en licenciatura por arte de birlibirloque. ¿Cómo no iba a enamorarse de una mujer que tunea su currículum el doctor Pedro Sánchez, que escribió su tesis mientras escuchaba el aleteo de los angelitos negros (aunque con camiseta blanca) de Machín? Aquel flechazo dura hasta hoy, en que Begoñísima acaba de ser enchufada en el Instituto de Empresa, una institución con la que el gobierno del doctor Sánchez firma convenios. A esto antaño se le llamaba tráfico de influencias; pero el feminismo fetén nos enseña que una mujer tiene que tener dinero y habitación propia (a ser posible, con su chorrito de aire acondicionado, para que nadie pueda confundirla con una sauna) A Begoñísima le han montado un chiringuito para desarrollar proyectos en el África, en donde podría por ejemplo captar subvenciones para los erasmus que Borrell quiere montar a los manteros. Pues, ¿para qué irse al África a montar proyectos, pudiendo hacerse en Lavapiés, ese suburbio cutre de Dakar, o en Algeciras, que tras la llegada del doctor Sánchez ha dejado Lampedusa hecha una patena? Es natural que un marido amantísimo como el doctor Pedro Sánchez quiera que Begoñísima trabaje cómodamente y sin tener que desplazarse; y para eso se está trayendo el África a casa.