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DOMINGO 29.7.2018 Editado por Diario ABC, S. L. San Álvaro, 8, 1 3, 14003 Córdoba. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 37.467 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Teléfono de atención 901 334 554. Centralita ABC 91 339 90 00. MARAVILLOSOS GUIRIS DAVID HOWELL COORDINADOR DE SEO BIRDLIFE VISTO Y NO VISTO Un guiri de rodríguez Su concepción del verano dista mucho de la de sus paisanos británicos confinados en el Mediterráneo. Él prefiere el sosiego de la España interior IGNACIO RUIZ- QUINTANO POMPAS Promover espectáculos gore contra el franquismo en 2018 es un mecanismo de compensación E spañola de la Sociedad E RA Howell, de ibe este artículo a la LA VE EO) escr Ornitología (S ivo en La Vera (Cáceres) un ol sombra de 20 VERANOS En figuran destin su maleta de recuerdos estivales os como Mér id prados de So miedo (Asturi a, Plasencia, los as) o Aracena (Huelva) DAVID HOWELL REINO UNIDO O igo el reclamo melifluo y observo el volar ondulante de un ave preciosa de color limón. Pasando de copa en copa, la oropéndola hace fluir mis recuerdos y el mosaico de robledal, huertos y terrazas de olivar que tengo en frente me sirve de musa. Es julio, y escribo a la sombra de un olivo en La Vera (Cáceres) a poca distancia del monasterio de Yuste. Una brisa evocadora atraviesa la terraza y me trae recuerdos de viajes por España. Soy hijo de la campiña inglesa pero, ahora mismo, soy un guiri de rodríguez: entre semana trabajo en la gran ciudad, los viernes bajo en bus a Cuacos, los domingos vuelvo. Aunque el calor aplastante del verano madrileño sigue ausente, hoy toca volver y dejarte aquí, en esta casa, con los perros. Ahora el sonido del arrendajo rescata recuerdos de viajes estivales por la España interior: el equívoco en aquel bar de Trujillo, donde el revuelto de criadillas de la tierra que quería, en lugar de llevar hongos, me enfrentó a dian con mis paisanos en hoteles, balas partes íntimas de un toro; el ven- res y discotecas, o, en el peor de los dedor de refrescos en Mérida moles- casos, en comisarías o urgencias Los to por mi acento sevillano ser ayu- guetos de apartamentos playeros dante improvisado de los acróbatas donde se confinan ingleses de caras en la plaza de Plasencia; Somiedo, con saturadas de sol y alcohol, no son lo prados rebosantes de mariposas y sal- mío. Me quedo con aquellos otros britamontes, y la silueta vigilante del re- tánicos que se integran, aprenden el beco contra la tormenta; el bebé dor- idioma y disfrutan de la increíble rimido en brazos de su madre en medio queza cultural, gastronómica y natudel atronador escándalo de un bar en ral de España. Aracena; el maestro de ceremonias Y me quedo con una tarde tranquianimando a los versolari en Fuenla en la playa en Formentera; con tarrabía; las risas del persolos fuegos artificiales de la SeSABORES nal en las fiestas de Atapuermana Grande, tumbado en Recuerda el ca, por mi aversión a coLa Concha; con las vistosas helado de sidra merme un cacho de hocico traineras del Cantábrico; de Gijón y el de cerdo entre pan y pan; con las sardinas, rabas y revuelto de el mágico hallazgo de las ¡helado de sidra! en Gijón; criadillas de luciérnagas en Sotosalbos; y con buscar lagartijas en el Trujillo y recoger contigo aquellos tolitoral rocoso de El Hierro, y mates del huerto de Jaume en luego cenar papas con mojo bajo la sierra de la Tramontana, con Juana la luna llena... Mari esperando para obrar sus milaSuenan las campanas abajo en el puegros culinarios. Recuerdos de casi vein- blo y me deleito con el plan de este vete veranos de interior que guardo rano: festival en el valle de Ulloa, visicomo joyas. tas a tu amigo en Pontevedra y a los pasEn cuanto a la costa... Reconozco tores en su choza del monte leonés. Más que no me identifico con las hordas joyas esperando en el camino. Quince británicas en el Mediterráneo. Agra- días más de rodríguez, y el verano emdezco su labor a las personas que li- pieza de verdad. Verbolario POR RODRIGO CORTÉS Relativista, adj. Más o menos relativista. n la partidocracia todas las pompas son fúnebres, pero hay sorprendidos porque un nadador como Rivera se vista de Peter Lorre en La comedia de los terrores de Tourneur y, armado de pico y pala, se vaya a Cuelgamuros con Sánchez, que hace de Vincent Price, a desenterrar el cadáver de Franco. ¿Por qué? Mircea Eliade observó que todas las sociedades organizan rituales de regeneración basados en la abolición del pasado, para alentar la ilusión de que los astros rebeldes (en la partidocracia, las encuestas) volverán a alinearse favorablemente. En el psicoanálisis, promover ese espectáculo de cine gore contra el franquismo en 2018 sería un mecanismo de compensación para arribistas seguros de que en 1968 habrían sido franquistas. Al único antifranquista demócrata que había en 1968 nunca le he oído pedir el cadáver de Franco o la ilegalización de su Fundación, como hace Rivera, por ir contra la Constitución argumento con que ilegalizaríamos el partido Ciudadanos, por darnos el gato del 155 por la liebre del 116. Rivera no sabe que, levantar, con Girauta de zacateca, la losa de Franco, será como abrir el cofrecillo que Ivan Illich vio en una juguetería de Nueva York: Lo abrías y salía una mano mecánica que cerraba la tapa. Esperabas sacar algo, pero sólo contenía un mecanismo para cerrarlo. Y de música, Siniestro Total: Bailaré sobre tu tumba, te mataré con mis zapatos de claqué... Los famosos zapatos de chúpame la punta de Rivera, zapatos- Pinocho, de pirulero setentero en la Barceloneta de Ivà, mintiendo por los pies. Rivera es un Melquiades Álvarez de los pobres. ¿Era monárquico, don Melquiades? No. ¿Republicano? Tampoco. Sus votantes se movían entre las conveniencias de lo conocido y el miedo a lo nuevo: Ambiciosos cautos que no se atrevían a arriesgarlo todo a una carta y que antes de hacer su postura querían cubrirse con la pinta Pero don Melquiades cayó como héroe, asesinado por el Frente Popular en una saca de la Modelo en Madrid.