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ABC DOMINGO, 29 DE JULIO DE 2018 abc. es conocer SOCIEDAD 53 colectivo daban han provocado llamas que alcanzaron hasta los seis o los siete metros. En muy pocas horas, esas tremendas lenguas de fuego se convirtieron en un gran río incandescente como si se tratara de lava, que fue conducido por el viento hasta el mar, devorando cuanto encontró a su paso. Para colmo, otro abuso más en una zona plagada de ilegalidad urbanística: algunos ciudadanos griegos, que se creen dueños exclusivos de un territorio, tuvieron la ocurrencia de poner barreras, a veces con alambre espinado, para controlar el acceso a las playas pequeñas calas, sobre todo Ahí quedaron atrapados, cegados por el fuego y el humo, algunos residentes que intentaron llegar al mar. Era una tragedia anunciada. Muchos la temían. Fue el infierno. Familiares de los fallecidos se agolpan ante el laboratorio de Medicina Forense, donde han llegado 88 cuerpos, muchos aún sin identificar Angustiosa espera delante de la morgue BEGOÑA CASTIELLA CORRESPONSAL EN ATENAS El desfile es silencioso. Familiares de las personas que desaparecieron en los violentos incendios del pasado lunes han estado viniendo al Laboratorio de Medicina Forense y Toxicología de la Universidad de Atenas en el centro de la capital. Su objetivo es dar detalles médicos de sus personas queridas y muestras de ADN. Entre ellas Evita Fritu, la niña deportista de 13 años, fallecida al saltar al vacío sobre las rocas, mientras se le quemaban las piernas. El laboratorio confirma la identificación y les entrega el certificado de defunción, para poder tramitar el entierro. El señor Yanópulos, muy serio, cuenta: Mi casa de Mati se quemó. La de mi madre, Angelikí, de 88 años, estaba muy cerca, pero con las llamas no pude ir a rescatarla, hablábamos por teléfono hasta que se cortó. Luego, silencio. Fui al día siguiente y no vi su cuerpo, menos mal. Los servicios de rescate lo encontraron carbonizado. Nosotros tuvimos suerte porque la pudimos identificar, estaba en su casa, encontramos su pasaporte. Pero se podía haber muerto de otra cosa, no así Se aleja con lágrimas en los ojos, diciendo que si encuentra con alguna REUTERS Evita Fritu ABC autoridad, no responde de sus actos. Aun peor está Filió Vrikioti, de 28 años, llorando, esperando a su padre en la puerta. Pasó sus vacaciones en su casa familiar de Mati hace dos semanas y el día de los incendios ahí estaba su padre con su acompañante, Stella Jristofidi, de 58 años. Salieron juntos de la casa en llamas y corrieron hacia el mar. Él llegó a la playa, estuvo ahí horas hasta que ayudó a los guardacostas a evacuar a la gente en sus embarcaciones. Pero Stella no aparecía. El señor Vrikioti se salvó y ayudó a muchos más, y ahora colabora con las autoridades para tratar de identificarla. GEORGOS IOANNIDIS PERIODISTA DE CBS Mi familia se salvó por los pelos Esto es la mayor catástrofe que me podía ocurrir. Nunca he visto nada igual. Y eso que he vivido muchas guerras en el mundo, como la del Líbano; en Beirut me destruyeron dos casas Georgos Ioannidis, 79 años, ha sido casi una leyenda en el periodismo estadounidense como enviado especial de CBS. Nos enseña su casa destruida, que el consideraba un retiro paradisíaco después de tantas batallas en la vida. La casa no la hubiera vendido ni por cinco millones de euros. Ahora esto es el infierno Con una maravillosa vista sobre el valle y el mar, la casa de doble planta y azotea está situada en la colina donde se inició el fuego, en Neos Voutzas. Hombre de gran expresividad, confiesa que está viviendo un drama con una mezcla de profunda tristeza, rabia y resignación sabiendo que, dentro de la desgracia, puede sentirse afortunado. Él no estaba en la casa cuando se desencadenó el infierno, pero sí su hijo, piloto de Ryanair, su nuera y A. G. F los dos hijos del matrimonio: se escaparon por los pelos. La paradoja es que de la tragedia les avisó una amiga de mi nuera desde Chipre. Resulta que nos dan la alarma desde Chipre para que salgamos corriendo, mientras las autoridades griegas están calladas y no avisan de nada. ¡Qué desastre de país! Mientras nos muestra la casa destruida, que no tenía asegurada, se detiene explicando detalles sobre restos calcinados: Son recuerdos de una vida, incluidos muchos de mis padres. Esto es durísimo. Soy cristiano y me ayuda la Fe