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ABC DOMINGO, 29 DE JULIO DE 2018 abc. es opinion OPINIÓN 17 VIC EL ESTILITA JAVIER TAFUR CARMEN EN EL SILLÓN Los miemboros del Gobierno de Sánchez no quieren elecciones porque se sientan en el escaño con el culo al aire N PRETÉRITO IMPERFECTO los valores, las necesidades y los pilares reales de una ciudad a la que primero había que rescatar, luego cambiar, pero, finalmente, pareciera que se quieren cargar. Qué mejor punto de partida para crear una marca que la observación estos días de un cogobierno al que le ha dado un ataque de seguridad jurídica a tiempo, después de haber estado tres años generando, día sí y día también, el peor clima posible de inseguridad y desconfianza (Cosmos, Rabanales Plaza, veladores, Mezquita- Catedral, veto a los toros, el atasco de proyectos y la burrocracia para invertir, generar riqueza, actividad, empleo y permitir que vayamos abandonando los tradicionales ranking negros que nos persiguen desde hace décadas. Si usted es turista y está leyendo esta columna tiéntase las ropas porque hay un señor en el Ayuntamiento de Córdoba y cierta camarilla detrás que no lo ven con buenos ojos, e incluso me atrevería a decir que lo consideran un individuo poco recomendable, y le van a estar vigilando desde el movimiento ciudadano (cual comisarios de cuadras al modo caribeño) si le ha dado por alquilar un apartamento turístico, un piso o contratar una noche de hotel en la Judería; y ya no digamos ir a comer a uno de esos sitios de pijos que le ponen a todo el apellido gourmet o poner una reclamación porque a partir de las tres de la tarde empiezan a quitarse las calles del Centro histórico. Y aunque el Instituto Nacional de Estadística diga que la capital cordobesa no está ni de largo entre las ciudades patrimoniales más saturadas de turistas (al año, tres visitantes por cordobés de bien, frente a los nueve que se dan en Santiago) la sensación que estos ínclitos regidores están creando es que para llegar desde las Tendillas al bar Santos a tomarse una cuña de la mejor tortilla del mundo, o cruzar la Ajerquía desde la Corredera se debe atravesar una colérica bulla de pernoctadores incívicos. Estamos tardando, en verdad, en aplicar la tasa turística. Qué menos que pagar por el daño causado a una urbe que colecciona pines de la Unesco con una facilidad pasmosa, un equívoco, en esta tesitura, pues es un señuelo para todos estos perversos moradores de fin de semana que vienen a destrozar el Casco... Y como no le pongamos coto, hasta Majaneque. FRANCISCO J. POYATO MARCA CÓRDOBA Con observar a este cogobierno y su plan turístico es suficiente para fijar la marca Córdoba nda la Universidad de Córdoba enfrascada con otras instituciones y entidades en un proyecto de búsqueda y mejora de la marca Córdoba Hemos conocido los primeros resultados a partir de un sondeo que no arroja grandes sorpresas sobre las etiquetas que pudiéramos acertar a fijar a bote pronto. Fortalezas y debilidades que dirían los economistas. Lo más valorado en la percepción externa: turismo y patrimonio. El análisis ha llegado en el momento más óptimo. Cuando la marca Córdoba realmente ha alcanzado su punto de ebullición o la cima del suflé que vive. No hay que engañarse por mucho que nos queramos: ahora mismo el ticket de esta ciudad lo representa un Ayuntamiento que quiere vetar la llegada de hoteles y apartamentos turísticos porque son el demonio del casco histórico, su devorador poblacional, el veneno que generará el desierto más grande Patrimonio de la Humanidad. Cómo podemos llegar a ser tan ilusos y pensar que la falta de aparcamientos, accesibilidad, facilidades para promover y construir viviendas, equipamientos, servicios e incentivos pueden ser los factores que más están incidiendo, o la falta de relevo generacional, en esa mal llamada gentrificación. Prohibir es uno de los verbos que más se ha conjugado desde que doña María Isabel recaló en modo zen por los pasillos de Capitulares y por colleras con el tal García. A falta de ideas, han venido copiando lo mejor de sus arcadias políticas, subestimando A o le dijo nada, ni malo ni bueno ni protocolario. Simplemente llegó y se sentó en su sillón. Susana debe haber sonreído al ver la foto de ABC. Pero mira que es discreta Ambrosio, pensaría. Así le paga Carmen que le diera un carguillo de aspirante a matacuras cuando no era nadie. Son las vueltas que da la vida y la política. Ahora la alcaldesa no sabe donde está y a la vicepresidenta te la encuentras en todas partes, como culillo de mal asiento. Siempre ejerce de sí misma, siempre está a su altura, que es la que es. También en Córdoba. Aquí tenía que hacer una de las suyas. Ha descubierto al vuelo la agenda cultural de Pedro Sánchez, porque es probablemente la única que pueda cuadrarle en lo sucesivo. De fiesta en fiesta, con la parienta luciendo muslo en plan ordinario y a cuenta del Estado. Echenique ha declarado que le parece bien. Lo cual nos resulta a todos estimulante viniendo de Echenique. Si es por mar, en un buque de guerra, si es por tierra, en un tren militar, y si es por aire, en un avión oficial. La revolución es así. Un culto a la personalidad que para crecer necesita mucha propaganda y pocas elecciones. Es de lo que se trata. Carmen ha desautorizado a las ministras sensatas que estrictamente observaban la realidad. No habrá convocatoria electoral en otoño, pase lo que pase. Ni nunca, podría haber añadido, según le pide el cuerpo. Y se ha venido a nuestra ciudad a contarlo, junto con el superficial menudeo de los agravios pendientes que nunca dejarán de serlo y que ella conoce bien, porque fue consejera y ministra antes de ser fraila o vicepresidenta, que tanto da. Ciertamente, en Córdoba, no se la quiere. Ni en la derecha ni en la izquierda. Lo cual no es óbice para que se acepten los hechos consumados. Mire usted por donde- -habrán considerado nuestros próceres- los aeropuertos que no sirven para nada, a veces pueden servir para algo. Tal es el caso del de Castellón, simbolo internacional del derroche según dictamina la Wikipedia, que ha saldado dos mañanas de prevista inactividad con dos operaciones de altos vuelos, o sea, con las volandas recreativas del presidente. ¿Y si imagináramos algo parecido para Córdoba? Pues a ello se han dedicado los sagaces representantes de la Junta de Andalucia y de la CECO. Incluso han hablado de una agenda en este caso, institucional. Seamos, por tanto, ecuánimes y reconozcamos este factor dinamizador en la señora Calvo. No le queda otro. Ellos creen que así no se desgastan. Y que ladramos, luego cabalgan. Pero no se puede hacer impunemente el ridículo todo el tiempo. Antes o después, el votante del PSOE de toda la vida se ruboriza, se atraganta, bizquea, ahueca la voz y gira la cabeza como la niña del exorcista. Y cuando la para casi nunca lo hace mirando a la izquierda. En caso contrario serían impensables las mayorías absolutas del PP. Hay un electorado que se vacunó con Zapatero y no va a recaer con Sánchez. No quieren elecciones porque se sientan en el escaño con el culo al aire.