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VIERNES 27.7.2018 Editado por Diario ABC, S. L. San Álvaro, 8, 1 3, 14003 Córdoba. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 37.465 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Teléfono de atención 901 334 554. Centralita ABC 91 339 90 00. MARAVILLOSOS GUIRIS MIJAÍL PUKSHANSKI CORRESPONSAL DE MOSKOVSKII KOMSOMOLETS VISTO Y NO VISTO La fiesta siempre está contigo Sus primeros viajes por España le llevaron a Lloret del Mar y Salou, donde quedó seducido por la hospitalidad de la gente y el colorido de la zona IGNACIO RUIZ- QUINTANO LUNAS El debate del verano: el portero Casillas cree que pisar la luna fue un montaje de Kubrick D algrat de Mar a playa de M noció MARÍTIMO L imeras que co PASEO e una de las pr (Barcelona) fu ta ruso este periodis ADRENALIN AE atención la gr n el área de Benidorm, le llamó la an oferta de oc de atraccion es o acuáticos io, como los parques MIJAÍL PUKSHANSKI RUSIA U na vez que te has enamorado de un país, es imposible dejar de amarlo. Parafraseando a Ernest Hemingway, España es una fiesta que siempre está contigo. Especialmente si vives en ella o la visitas con frecuencia. Mi afecto hacia España comenzó in absentia a principios de los 80 en Moscú, cuando Arancha, una niña de la guerra como otras muchas que había en la Unión Soviética, nos vino a ver a casa. Después tuve oportunidad de visitar España muchas veces por distintos motivos: como simple turista durante dos semanas, como reportero deportivo en viaje de dos días para cubrir partidos de ámbito internacional, en un viaje organizado para la compra de vivienda, en un viaje de adaptación con los niños durante tres meses y ahora, por fin, en calidad de corresponsal del principal periódico ruso. Espero que sea en serio y para largo. Mis primeros viajes, ya en la primera época, las hice a Lloret de Mar, Mal- grat de Mar y Salou, cerca de Barcelona. Eran unos tiempos en los que apenas nos dejaban salir al extranjero. La misma forma de vida de la gente, su hospitalidad y el colorido del país fueron para nosotros en ese momento más importantes que las creaciones de Gaudí e incluso que el Mediterráneo, mar que nunca habíamos visto antes. Gozábamos como niños en el parque acuático de Port Aventura, asistíamos embelesados a las corridas de toros y a los entrenamientos abiertos del Barcelona, con el Camp Nou lleno hasta la bandera, bebíamos copas de Rioja y Jerez. Para nosotros, a comienzos de los años 90, todo aquello era un soplo de libertad. Un poco más tarde, ya en calidad de enviado especial, empecé a viajar con equipos de fútbol para cubrir partidos. Y siempre que podía, elegía España. Estuve en los entrenamientos durante el invierno de equipos rusos en Marbella, en un partido inolvidable de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y el Spartak. También en un partido, no hace mucho, en Bilbao con ese mismo Spartak. Ese gran ambiente de la fiesta del deporte me acompañó siempre en mis viajes a España. Vi por primera vez, incluso en estadios ya viejos, cómo decenas de miles de aficionados desalojaban el recinto en pocos minutos. En Rusia los espectadores deben permanecer en las gradas del estadio durante mucho tiempo después del final del partido. Cuando tuve hijos comprendí que deberían vivir en España precisamente. Así que en 2011 me apunté a una gira especial para comprar una vivienda. Elegí la Costa Blanca porque la zona era ya muy popular entre mis amigos y conocidos. Allí, incluso en otoño, el mar es cálido y casi no hay viento. Además, hay un montón de lugares de ocio y entretenimiento en el área de Benidorm. Están muy cerca entre sí Terra Mítica, Terra Natura, Aqualandia, Park Safari y Dinopark. Tomamos el automóvil y conducimos, no solo a lo largo de toda la costa, sino también por las montañas. Nos bañamos, a veces incluso hasta diciembre. El coste de la alimentación no es mayor que en Rusia y la calidad es muy superior, especialmente debido a que, dos veces por semana, te llega un gran mercado hasta tu propia ventana. Hay pocos turistas rusos, pero sí muchos compatriotas que antes de la crisis compraron viviendas. Verbolario POR RODRIGO CORTÉS Tasar, v. tr. Calcular a ojo. espués de la cárcel, Wilde fue feliz sólo con ser libre, oler flores y ver la luna, esa pobre luna blanca y romántica que se nos viene tantas noches a los pies como un perro humilde, pidiéndonos, decía Pemán, una limosna de atención, que es lo que le ha dado Íker Casillas al poner en solfa la pisada de Armstrong. ¿Armstrong pisó la luna o fue un montaje de Kubrick? El portero Casillas, premio Príncipe de Asturias del Deporte, cree que fue un montaje de Kubrick, y el astronauta Duque, premio Príncipe de Asturias de la Cooperación, cree que Armstrong pisó la luna. Casillas es un ser de luz que una noche se dejó golear por el Manchester City en el Bernabéu porque tenía la cabeza en la desaparición de la Virgen de Navalacruz, su pueblo. Y Duque es un realista ingenuo que se ve tan pichi de demócrata en el espejo, cuando está de ministro en un gobierno- okupa que nadie ha votado. Los hechos no cambian, opine la gente lo que opine contesta al portero el astronauta, quien, sin embargo, se contradice sirviendo a un gobierno de izquierda cuya razón de ser consiste en pasarse los hechos por la entrepierna, que es, decía D Ors, donde todo hombre lleva su argumento. A un antecesor del astronauta en el realismo ingenuo y en la cartera, don Fernando de los Ríos, alias Don Suave, sus alumnos consiguieron llevarlo a ver la puesta de sol porque lo convencieron de que en Granada salía un rayo verde de la Alhambra. Viene, pues, al caso una formulación de Bertrand Russell que impresionó mucho a Einstein: El realismo ingenuo nos lleva a la física, y la física, si es verdadera, muestra que el realismo ingenuo es falso. Por ello, el realismo ingenuo, si es verdadero, es falso: por tanto es falso. Esto lo vimos en la famosa alocución en defensa de la educación pública que hizo el ministro, que hablando es más raulista Bueno, sí, ¿no? que casillista: La educación privada, que yo di a mis hijos, siempre va corriendo por delante de la pública... Un astro, el astronauta.