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ABC VIERNES, 27 DE JULIO DE 2018 abc. es opinion OPINIÓN 15 EL BURLADERO UNA RAYA EN EL AGUA CARLOS HERRERA CONCIERTOS Y CONCERTINAS A Sánchez le conviene dejarse de conciertos de verano y ocuparse más de las concertinas de julio T ODA llamada a la prudencia en aspectos que tengan que ver con la inmigración ilegal despiertan, se quiera o no, sospechas hipersensibles en los insufribles ámbitos de la corrección política. Cuando el Gobierno de España sobreactuó con cálculo político en el caso del barco Aquarius, algunos advirtieron del efecto perverso que ello podía crear en las difíciles fronteras españolas, bien las de Ceuta o Melilla, bien las meramente marítimas. España, en aquel momento, guste más o guste menos, envió un mensaje y éste fue tomado en cuenta por quienes organizan adecuadamente los mecanismos de entrada a la Unión Europea. Si Italia se cierra, siempre nos quedará España. Y así ha sido. En torno a 600 inmigrantes ilegales han asaltado la frontera de Ceuta con cizallas, palos, excrementos y cal viva y han conseguido el objetivo, la prueba de la yincana: cruzar la frontera en el convencimiento de que ello garantiza ser atendido, alimentado y distribuido por el territorio nacional o europeo. El que consigue pasar obtiene el premio. El que no, que trate de repetir con más éxito. Si al gesto con el Aquarius se le suman las primeras palabras, nada más llegar al cargo, del ministro de Interior Grande Marlaska asegurando que se estudiaba retirar las concertinas para ser más humanos y tal y tal, la frase de ¡todos a España! Fue probablemente la más pronunciada en círculos ligados a la inmigración ilegal. Si uno pronuncia esa frase correcta y huma- na, cool y progresista, inmediatamente tiene que compensarla con importante aumento de efectivos y medios para reforzar la seguridad de las fronteras. Un país que no muestra objetiva preocupación y ocupación en asegurar la inviolabilidad de sus límites es un país de churrete. Si quitas las concertinas, o aún peor, si dices que las vas a quitar y no facilitas más armamento a quienes, no lo olvidemos, garantizan la seguridad de las fronteras, les estas poniendo a los pies de los caballos. Ningún país medianamente serio puede permitir que 600 individuos invadan sus límites utilizando la violencia. La Guardia Civil o la Policía Nacional debe estar debidamente asistidas para cumplir su misión y debidamente respaldadas ante la posibilidad de que un juez majadero, como ha ocurrido, inicie una causa general contra ellos por su actuación en la defensa de los límites fronterizos. Asaltar fronteras de un país soberano o agredir a sus autoridades policiales no merece que sean tratados con abracitos por su heroicidad y la dichosa prueba superada. O inmediatamente se les devuelve o el mensaje queda debidamente grabado: haya o no haya alarma política y social, España es el objetivo de una oleada incontenible de inmigración ilegal ante la que las autoridades españolas y europeas no saben qué hacer, los segundos porque creen que es un problema español y los primeros porque tienen miedo a salir mal en la foto. Que tomen nota: el rey de los progres, Rodríguez Zapatero, empezó diciendo aquello de que la tierra es del viento y acabó instalando las concertinas, independientemente de que ello hiciera que Elena Valenciano se fuera a llorar, impresionada, a la sombra de un ciruelo. El nuevo progre de guardia, Pedro Sánchez, acompañado de su ministro de Interior, celebra su particular ceremonia del sol y le entran, de momento, 600 tíos a palos por Ceuta y miles en pateras por todo el perímetro andaluz sin que sepan qué dedo mover ya que toda medida contundente es vista con recelo en el universo que pueblan. A Sánchez le conviene dejarse de conciertos de verano y ocuparse más de las concertinas de julio. Trabájese mejor Marruecos, dote debidamente a las fuerzas de seguridad y transmita los mensajes correctos a los que asaltan fronteras ante la complicidad política de muchos irresponsables. De lo contrario nos esperan muchos dolores de cabeza. IGNACIO CAMACHO POTROS Ante qué tribunal, ante qué justicia tienen las víctimas derecho a pedir que se las libre de su cárcel de desconsuelo ANTI Potros saldrá el próximo día 5 de agosto a la calle. De los tres mil años de condena que le fueron impuestos ha cumplido una centésima parte, y entre la anulación de la doctrina Parot y otras decisiones europeas restrictivas de las acumulaciones penales, esas tres décadas de reclusión, incluido el tiempo que pasó preso en Francia, son el máximo que cabía aplicarle. Pudo incluso haber salido antes; de hecho en 2014 fue liberado pero lo volvieron a encarcelar y a sentenciar por otros dos atentados de cuya responsabilidad había conseguido librarse. Con esta nueva pena ha cumplido tres años de los 111 que tenía por delante. Ahora tiene 70, se casó en presidio y es posible que cuando regrese a Lasarte sus paisanos lo reciban, como a otros etarras, con un homenaje. Tomen nota los partidarios de derogar la prisión permanente revisable. Potros es la historia de ETA. La ETA más cruenta, la más sanguinaria, la más abyecta. La de Txomin, Pakito y Josu Ternera. La de Hipercor y la plaza de la República Dominicana, la que llegó a colgar cien asesinatos al año sobre las espaldas de una sociedad que se resistía a su coacción siniestra. La que planteó su desafío al Estado con la intensidad mortífera de una guerra. La que socializó el sufrimiento así denominaban a su estrategia para que nadie en España se sintiese a salvo de su violencia. La que aún tiene pendiente, no ya la justicia plena, sino una declaración de arrepentimiento y una petición de perdón que suenen, siquiera remotamente, a sinceras. Dicen que en los últimos tiempos este carnicero se había alejado de la banda pero sin desmarcarse de forma abierta. Que era un preso colaborativo que se brindaba a limpiar suelos y otras faenas. Que ya sólo quiere envejecer cerca de los suyos, aunque en su mismo pueblo podrá cruzarse con los familiares de Froilán Elespe, de Alfonso Morcillo o de Begoña Urroz en una mañana cualquiera. Sólo que él estará vivo, y libre, y las víctimas irremisiblemente muertas. Esto no lo han tenido en cuenta nunca esos conspicuos magistrados de las cortes europeas. Su libertad es conforme a ley; no se debe a favores del Gobierno ni a consecuencias de la doctrina del apaciguamiento. Simplemente demuestra lo estúpida que ha sido nuestra democracia, lo indefensa que ha estado y sigue estando ante sus enemigos más implacables y extremos. Lo débil que resulta un ordenamiento en el que los crímenes de un delirio político salen a pocos meses de cárcel por muerto. Nos dirán que ya no importa porque ETA se ha disuelto. Pero quién disuelve la congoja soportada, el dolor sufrido, la angustia padecida, la rabia acumulada en tantos días de llanto y de miedo. Quién disuelve el luto de las víctimas, su desaliento, su desamparo, su amargura, su abatimiento. A qué clase de justicia tienen ellas derecho a pedir que las libere de su cárcel moral de olvido y de silencio. S JM NIETO Fe de ratas