Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES, 17 DE JULIO DE 2018 abc. es estilo EN PORTADA ABCdelVERANO 69 asesinato del último Zar a él como mi amado, mi tesoro El cautiverio devino en sopor algunos días. La familia imperial se dedicaba a hacer casi lo mismo que el día anterior: leer, dar clases de francés, ir a misa, cortar leña... El contexto histórico ya es muy conocido. Al lector lo que le va a sorprender es el valor personal que se respira desde dentro, la radiografía de unos padres que reaccionan con humanidad hacia unos hechos adversos explica el editor. La fosa Traviesas de tren 1,5 m EL RASTRO DE UN CRIMEN REAL Demidova (sirvienta) Vasija de ácido 1,7 m S Sirvientes Traición y cobardía Los textos muestran al final un estilo alterado, codificado, abrupto en ocasiones: ¡Traición, cobardía y engaño por todas partes! acostumbra el Zar a despedirse en algunas de sus cartas. La impotencia escrita de alguien que desconocía lo que iba a ocurrir con las vidas de sus hijos, y que, así lo recogían las cartas, vio cómo en pocos meses empeoraban las condiciones de su encierro: primero en Tsárskoye Seló (San Petersburgo) y Tobolsk (Siberia) y, más tarde, en Ekaterimburgo, prácticamente una prisión. Allí el bochorno del verano era insoportable por la prohibición de abrir las ventanas, cuyos cristales fueron tintados para cubrirlos de oscuridad. Incluso se levantaron empalizadas de varios metros en el recinto para ahuyentar cualquier visita. A pesar de todo, ningún documento evidencia que el Zar temiera un desenlace tan salvaje. Estaba preocupado por el día a día, pero no era consciente de que lo iban a matar, lo cual habla de la separación que había entre una dinastía que vivía de espaldas a su pueblo y la realidad de lo que estaba ocurriendo añade Casamayor. Nicolás II no supo leer su tiempo, ni entendió la gravedad de una revolución que no surgió de la nada. En 1881, Alejandro II, abuelo de NiDoctor t Botkin k Ivan Jaritonov (cocinero) Sirvientes Vasija de ácido asij de c sij AFP Víctimas y verdugo El Zar Nicolás II La Zarina Alejandra Olga Tatiana María Anastasia Alekséi Fotografía tomada el 27 de enero de 1998, que muestra los restos del Zar Nicolás II, expuestos en Ekaterimburgo El comisario Yurinski, verdugo del Zar Los restos del zarevich Alexei y de su hermana María fueron hallados en el verano de 2007 enterrados en un bosque cercano a la fosa donde se encontró a su familia. Sus huesos mostraban múltiples fracturas. colás, había sido asesinado tras varios intentos previos y, en 1905, se había producido una ola de agitación sin precedentes contra el régimen zarista. De ahí hubo un camino muy corto hacia la revolución que terminó con la abdicación del Zar, en 1917, y la posterior guerra civil. El Zar sufría viendo que su renuncia resultó inútil y que él, movido por el bienestar de su patria, en realidad le dio un tiro de gracia. Esa idea empezó a perseguirlo hasta convertirse en la causa de grandes remordimientos opina en su diario Pierre Gilliard, profesor suizo de los niños. Precisamente fue el miedo del Ejército bolchevique a la llegada de tropas monárquicas a Ekaterimburgo lo que precipitó el asesinato. Los últimos escritos de los protagonistas permiten reconstruir un diálogo angustioso en el estrecho sótano (cinco metros por seis metros) donde se ahogaron tres siglos de historia Romanov: Alejandra Fiódorovna: ¿Cómo, no hay ninguna silla? ¿Ni siquiera podemos sentarnos? El comisario: Nikolái Aleksándrovich, en vista de que tus parientes continúan con su ataque al Sóviet, el Comité Ejecutivo de los Urales ha decidido tu ejecución y la de tu familia. Nicolás II: ¿Qué? ¿Qué? Ocho días después del asesinato, el Ejército blanco llegó a Ekaterimburgo e inició una investigación para saber qué había ocurrido con la familia imperial. Lenin ocultó su muerte y difundió rumores contradictorios que apuntaban a una fuga. De aquella confusión surgirían impostoras que se hicieron pasar por la princesa Anastasia y la noticia falsa de que habían logrado llegar a Londres. Dios atiende mis oraciones por mi pobre y querido Nicky, por su familia y por Misha del que nada sé. ¡No se sabe ni dónde está! se lamentó la madre del Zar por la falta de información. Una infancia encarcelada. El primogénito del Zar, Alekséi (13 años) se entretuvo en su cautiverio realizando dibujos de sus familiares y de los sirvientes ABC 2,3 m