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68 ABCdelVERANO EN PORTADA MARTES, 17 DE JULIO DE 2018 abc. es estilo ABC Crónica familiar sobre el La correspondencia de los Románov, recopilada en un libro, muestra la angustia vivida por la familia de Nicolás II hasta su ejecución en la madrugada del 17 de julio de hace cien años CÉSAR CERVERA MADRID E s muy difícil aguantarlo se queja en su diario el último Zar. El final de los Románov, la dinastía que dio forma a Rusia durante 300 años, tuvo poco de heroicidad o de poesía. Los días que condujeron al brutal asesinato de Nicolás II, de su esposa y de sus hijos fueron una crónica de angustia y miseria protagonizada por una familia que se sintió abandonada por todo un país. Así lo revelan los textos de su último año de vida recopilados en el libro Románov: Correspondencia y memoria de una familia editado por Páginas de Espuma. La relación con los guardias también ha cambiado en las últimas semanas: ¡los carceleros intentan no hablar como si sintieran algo de preocupación o precaución! ¡No entiendo nada! escribió un confuso Nicolás II el 28 de mayo de 1918, cuando faltaba poco más de un mes para que un grupo de soldados condujeran al Zar y a su familia hasta el sótano de la Casa Ipátiev para fusilarlos. El comisario del Sóviet de los Urales, Yákov Yurovski, al frente de nueve hombres, cumpliría estrictamente la orden de Lenin de hacer desaparecer sus cuerpos con ácido y enterrarlos en secreto a varios kilómetros. ABC Prisión en Ipatiev. Vista de la mea, y los sucesivos encierros (hasta tres) de los Zares y sus cinco hijos. Meses de incomprensión, temor, confesión y de un esfuerzo por fingir normalidad cuando ya nada era normal en sus vidas. El resultado es una suerte de novela epistolar. Un libro que, advierte su editor, Juan Casamayor, no existía ni siquiera en ruso Los protagonistas de la tragedia rusa por antonomasia son Nicolás II, que accedió en 1894 al trono sin apenas preparación y acabó ganándose casa en Ekaterimburgo donde fueron fusilados el Zar y su familia. Por encima de las empalizadas que rodeaban la vivienda se puede apreciar a un guardia cargando con el joven Alekséi, de salud delicada el apodo de el Cruento por su torpeza apagando el fuego de la revolución; la Zarina Alejandra Fiódorovna, cuyo origen alemán nunca agradó al pueblo; y sus cinco hijos, entre ellos el frágil Alekséi, enfermo de hemofilia. Las cartas revelan que la salud de sus hijos y el destino de otros familiares ocupaban la cabeza del Zar durante su reclusión por encima de las consideraciones políticas. María y yo estuvimos leyendo Guerra y paz luego jugamos al backgammon. Paseamos una hora. Todavía no sabemos dónde están nuestros hijos, ¿cuándo llegan? ¡Una incertidumbre aburrida! anotó el 8 de mayo el Monarca, que se dirige a su esposa como Solecito mío y ella Una novela epistolar Páginas de Espuma ha recopilado y dado sentido a las cartas, telegramas, diarios y documentos oficiales que los distintos miembros de la familia dejaron escritos en los meses que transcurrieron entre la abdicación de Nicolás II, tras la cual pensaba retirarse a Cri- ABC Del palacio a la prisión. En un año, la familia del Zar pasó de las comodidades del palacio de San Petersburgo (en la imagen, la sala de juegos del Zarevich) a tener que cortar su propia leña para subsistir. A la derecha, la portada que ABC le dedicó en agosto de 1917 a la triste situación de Nicolás II AP