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66 ABCdelDEPORTE Tenis Wimbledon LUNES, 16 DE JULIO DE 2018 abc. es deportes ABC Wimbledon ilumina al nuevo Djokovic Arrolla a Anderson y redondea su vuelta a la élite con su décimo tercer Grand Slam LAURA MARTA ENVIADA ESPECIAL A LONDRES NOVAK DJOKOVIC KEVIN ANDERSON 6 6 7 2 2 63 De 2011 a 2016, Novak Djokovic sumó 48 títulos, once de ellos de Grand Slam, y 223 semanas como número 1. Un palmarés envidiable que, sin embargo, de nada sirve cuando el rival es una lesión y uno mismo, acuciado el serbio por un vacío existencial tras haberlo ganado todo y por los problemas en el codo. Desde que conquistara por fin París, su último grande, han pasado El sabor de la hierba veinticinco meses, en los que se le iba Con aparente calma en el partido igual borrando de la piel la sensación de ga- que con su hijo Stefan, en los días de nar. Pero el serbio no ha dejado de tra- entrenamiento, mantuvo firme su serbajar para reencontrar las piezas que vicio. Solo cedió cinco puntos en sus lo habían hecho insaciable. Ayer, des- seis primeros turnos de saque, y el pripués de arrollar a Kevin mer deuce llegó cumpliAnderson en dos horas y Dos años después da la hora de encuentro. 19 minutos, volvió a sensu El serbio levantó Con set y medio ya adetir ese hormigueo de ser favor porque el brazo su último grande recho del sudafricano toel mejor en un torneo. La en París 2016 y Copa en sus manos; su davía andaba cargado de bajó al puesto 22 los 49 aces que tuvo que cuarto título en la hierba londinense; su decimo- del ranking por la completar en su semifitercer Grand Slam. La lesión en el codo nal 221 en todo el torpieza que faltaba para neo y le tembló en cuaconfirmar su reconstructro ocasiones ante el exición completa. gente resto de su rival. Hace justo un año, el codo lo obligó La templanza de Djokovic ante gola retirarse en cuartos y a ausentarse pes que Anderson mandaba a 230 kiseis meses del circuito. El tenis, sin lómetros por hora está trabajada a memoria ni reconocimiento, lo partir de la confianza, máxima olvidó y relegó al puesto 22, plaen esta final después de este caza que no ocupaba desde 2006. mino lleno de espinas. ReconsUna caída a los infiernos de las truido en ese viaje al interior dudas, la incertidumbre, la búsen el que cambió la raqueta, su queda de soluciones con la que forma de jugar, se readaptó a este aprendió a ser paciente y a redescu- nuevo tenista madurado en la adverbrirse desde sus orígenes, de nuevo sidad y más consciente de sí mismo, con Marian Vajda en su banco. En este sin olvidar quién fue, efusivo y volcácomienzo de 2018 compaginó deste- nico cuando la emoción lo desborda. llos con chascos, intentos de volver de- Por eso el rugido a la grada, después masiado rápido y otra parada obliga- de levantar una bola de set con 4- 5, toria para operarse el codo, sin sentir- molesto por los gritos a destiempo. se todavía cómodo consigo mismo. En el tie break también regresó al Más lecciones y piezas con las que fue pasado, a aquel que dominaba el cirapuntalando su regreso progresivo: cuito, los títulos y a los rivales: siete tras unos octavos de final en Austra- finales consecutivas ante Nadal, dos lia y primeras rondas en Indian Wells, trofeos en Londres ganados a Federer. Miami y Barcelona; cuartos en París; Experiencia para esperar el error del semifinales en Roma; final en Queens. rival y levantar los brazos por el triunPasos por fin firmes hacia la luz que fo. El final de este viaje desde los incertificó en este torneo. Pasó rondas fiernos hacia el cielo de Wimbledon. sin que los focos lo perturbaran, más Cuarta Copa, decimotercer Grand Slam, pendientes de la derrota de Roger Fe- vuelta al top ten. Mordisco de hierba derer en cuartos o el partidazo de Rafa para inmortalizar el regreso. Su hijo Nadal y Juan Martín del Potro. Pero si Stefan, en el palco, como testigo. Sandgren, Zeballos, Edmund y Khachanov notaron que este Djokovic tenía muchos retazos de quien fue, Kei Nishikori comprendió que ya era una amenaza. Nadal lo recordó, apeado del torneo en esa extraña semifinal jugada en dos partes y bajo techo. En la final, con poca historia más allá de ver cómo se había podido recuperar Anderson del palizón de su propia semifinal contra John Isner, seis horas y 36 minutos, segundo partido más largo del torneo, Djokovic mostró su versión más paciente. Capaz de darse raquetazos en la zapatilla o de dar alaridos, ya para siempre en las paredes de Wimbledon, también ha entendido que a veces no hace falta ser el que más golpes ganadores tiene, sino el que menos errores comete. Trece hizo ante Anderson, por 32 de su rival, aunque este lo superara en winners (26- 20) Djokovic celebra la victoria, ayer, en la pista central Las palabras del campeón Ver entrar a mi hijo al palco lo ha hecho extraespecial L. MARTA LONDRES Ahora, con la Copa de Wimbledon en sus manos, a Noval Djokovic le resulta más fácil hablar sobre todo el dolor físico y psicológico que ha pasado en estos meses en el limbo: He aprendido a ser paciente en este proceso. Durante mucho tiempo hubo turbulencias mentales, frustración, decepción, enfado. Momentos de preguntarme si podría volver al nivel que quería. He aprendido de la forma más dura porque nunca había tenido una lesión así, pero me ha hecho conocerme a mí mismo y tener la oportunidad de levantarme como un fénix y evolucionar admitió el campeón, sonrisas y emoción porque hace apenas un mes y medio no creía que po- dría vivir esta experiencia. Quise volver demasiado rápido y me costó mucho sentirme con confianza jugando a alto nivel. No pensé que volvería tan rápido a jugar así, pero sí confiaba en mis habilidades. Mi ambición vuelve a ser muy alta otra vez y me ayuda para el futuro Se ha demostrado que puede volver a alcanzar lo que quiera, espera con ganas el US Open y quién sabe si regresar a esa tiranía con la que doblegó a todos sus rivales. Ahora mismo no puedo pensar en eso, pero eso espero. Jugar contra Nadal en semifinales fue un buen examen para saber lo que podía alcanzar. Por eso puse toda mi energía, sabía lo que significaría para mí admitió sobre