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ABC LUNES, 28 DE MAYO DE 2018 abc. es economia ECONOMÍA 49 EL QUINTO EN DISCORDIA POR JOSÉ RAMÓN ITURRIAGA Mayor relativismo en los mercados Creo que hoy es un buen día para comentar el mayor relativismo que se ha instalado en el mercado en los últimos tiempos. Hoy que se ha revuelto algo el patio en Europa con la coalición de gobierno italiana y la moción de censura en España. Hoy que todavía está reciente el revolcón del viernes. Sin embargo, aunque pueda resultar prematuro tratar de adelantar el desenlace de cualquiera de las dos situaciones, la realidad es que el mercado se toma las cosas con más filosofía. Así, la reacción a las noticias que han tenido tanto las Bolsas como los bonos en los últimos días no es comparable con la reacción que hubieran tenido hace no tanto tiempo. Esta mayor distancia por parte del mercado también la hemos visto con las idas y venidas de Trump, con Argentina y con el reciente repunte del precio del petróleo. Si echamos la mirada atrás, lo que hemos vivido en estos últimos años es el mejor ejemplo de cómo las emociones afectan al comportamiento del mercado. En este sentido, el caso español resulta paradigmático. En pocos años, muy pocos, pasamos de la euforia de los años de la burbuja al pesimismo casi esquizofrénico, en el que se atribuía a cualquier apocalipsis una probabilidad mucho mayor de la realmente tenían. Hoy parece que, en ese movimiento pendular que caracteriza a los mercados, estamos en una cierta vuelta a la normalidad en la que, sin haber caído aún en la complacencia, hemos pasado página a los años de escepticismo absoluto en los que nos instalamos hace tiempo. Esta actitud del mercado, sin embargo, convive en el caso de España con una muy mala percepción interna de nuestros logros. A la portada de los periódicos sumamos ese cainismo tan nuestro y el resultado es el que arrojan las encuestas del CIS: un porcentaje muy alto de la población considera que la situación económica es igual o peor que hace un año. Una lectura que desde luego no se ajusta a la realidad y que contrasta con la siguiente pregunta de la encuesta, en la que un porcentaje mayoritario, en cambio, sí considera que su situación particular está mejor. El Santander tuvo las mayores ganancias del Ibex hasta marzo REUTERS Del caos empresarial al crecimiento Las sensaciones que transmiten los gestores de las compañías en los últimos tiempos han cambiado de la noche a la mañana. No tienen nada que ver con el pasado y dice mucho de lo sucedido en estos últimos años. Han pasado de las reducciones de costes para compensar caídas de ingresos, en algunos casos superiores al 50 cifras de economía de guerra de reestructurar balances o de articular soluciones imaginativas para tapar vías de agua en el capital, a tener que gestionar el crecimiento. Ahí es nada. Lógicamente, les ha cambiado la cara. Y es que no tiene nada que ver tomar decisiones en las que te juegas el presente de la compañía, a tener que hacerlo para aprovechar mejor la coyuntura actual y seguir creciendo en el futuro. Y es que, aunque ya se nos haya olvidado, lo normal es gestionar con el viento de cola, donde las implicaciones son otras, además de ser más divertido lo que tampoco está mal Hay quienes han sido capaces de adaptarse antes y le están sacando chispas a la situación actual. Y hay quienes debido a la profundidad de las heridas aún tienen el brazo encogido. El ciclo acompaña a todas, pero a unas más que a otras. Los espíritus animales de Keynes ya han echado a andar y las consecuencias son muchas. Entre otras, es un movimiento que se retroalimenta el propio crecimiento genera más crecimiento y hace que las empresas se vuelvan más atrevidas y planteen operaciones más imaginativas. Tras muchos años en primera línea, se nos había olvidado lo que es el nuevo entorno. Habrá quien le saque más partido, seguro; pero es más divertido para todos. Y lo bueno es que aún nos queda mucho por delante. ¿MOCIÓN DE CENSURA? SIN CAMBIOS R esulta muy aburrido y en general contraproducente hablar de política para los que nos dedicamos a los mercados. Entiendo que los analistas políticos no hubieran podido imaginar ni en sus mejores sueños un periodo como hemos tenido en estos últimos años para desarrollar su actividad profesional. Sin embargo, los que tenemos que tratar estos temas por motivos ajenos a nuestra voluntad, estamos muy aburridos. Vuelve la burra al trigo El melón del riesgo político parece que se vuelve a abrir. ¿O no? Pues la verdad es que no debería. Con independencia de lo que vaya a pasar, si una vez más sacamos la cabeza de la centrifugadora que es por lo que nos pagan a algunos el escenario a día de hoy no ha cambiado mucho. El hábil Sánchez, moción de censura por delante, recupera algo de iniciativa política. Y le secundan lo peor de cada casa. Ciudadanos, siempre al sol que más cobija, no tiene claro cómo salir del aprieto. Y el Gobierno, con su presidente a la cabeza, arrea zarpazos propios de un oso herido de muerte. Más allá de lo que cada uno pueda pensar, creo que no ha cambiado nada de fondo. La posibilidad de que Sánchez pise moqueta resulta muy remota. La mal llamada moción instrumental no es probable, porque al que no le interesa es al PSOE. Y Ciudadanos, aunque les duela, están más solos que la una. Con estos mimbres, más allá de las dos semanas de por- tadas y las idas y venidas de unos y otros, parece que todo sigue igual. El otro escenario que podría darse es el de unas elecciones anticipadas cuyo resultado, a tenor de las encuestas, sería algo más razonable para enfrentarse a los retos que tenemos encima de la mesa. Lo que no se contempla, por imposible, es una apertura en canal del riesgo político a estas alturas del partido. ¿Ruido? Puede ser. Es más, resulta bastante probable. Pero nada cambiará. Parecía más difícil que el Real Madrid volviera a ganar la Copa de Europa y, sin embargo, pese a todo, así ha sido. Nada cambia, la leyenda continúa; la del riesgo político, también.