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ABC JUEVES, 3 DE MAYO DE 2018 abc. es cultura CULTURA 61 Pérez Henares: La sociedad española necesita reencontrarse con su historia un bocata advierte. Sobre los neandertales, cromañones y sapiens que habitan su novela, comenta que, para él, lo único importante en esta novela es si he sido capaz de construir personajes Precisamente, sobre ellos opina Juan Luis Arsuaga: Lo que me fascina de este libro es que el auténGUILLERMO GARABITO tico protagonista no es Nublo o cualBURGOS quier otro, es la naturaleza. En esto yo Para presentar la nueva novela del pe- lo veo muy emparentado con la obra riodista Antonio Pérez Henares, La de Delibes, o de cualquier otro escricanción del bisonte (Ediciones B) la tor que haya concedido a la naturaleeditorial organizó un viaje al Paleolí- za el papel protagonista tico vivo y al Museo de la Evolución Sobre el éxito de ventas de la novede Burgos siguiendo las huellas de los la histórica, en este caso prehistórica, bisontes y otras especies en España afirma que ya extintas que se pasean hay una ciudadanía con Paleolítico por este libro. Apadriconstitucio Ese mundo me sentimientohasta las nanando su presentación, nal que está ha fascinado acompañaba al autor el rices de que le intenten desde que tenía imponer una historia destacado paleantropócinco años y logo Juan Luis Arsuaga. como si fuéramos la cloa El mundo del Paleoca del mundo, cuando en aprendí a leer lítico me ha fascinado verdad somos un gigany a soñar desde que tenía cinco te. El gigante más granaños y aprendí a leer. A de de la historia del munleer y a soñar. Tuve un maestro en una do. Y, como tal, proyecta la sombra de escuela de un pueblo pequeño, que un gigante también. Llegar a Amériahora tiene cincuenta habitantes en ca hizo que el mundo fuera el doble la provincia de Guadalajara, que me de lo que era. Y darle la vuelta lo gloenseñó a leer, a escribir y a soñar... A balizó. Yo creo que la ciudadanía está narrar aprendí después de mi abuelo harta de que tengamos que sentirnos Valentín. Un hombre que escribía ove- la vergüenza de Europa, el cáncer del ja con h y con b pero que recitaba mundo, la metástasis del universo. La de memoria el romance de La loba gente quiere reencontrarse, seria y saparda rememora el autor. namente, con su historia. Cuando digo La de la prehistoria es para mí una orgullo significa sentimiento de asunfascinación absoluta. Reconozco que ción de lo bueno y de lo malo de la Hisme cuesta menos conseguir la infor- toria. Y eso lo está encontrando en la mación gracias a amigos de la talla de novela histórica. La sociedad españoArsuaga, Bermúdez, etc. Los que son la necesita reencontrarse con su proahora la gente más importante del pia historia, sin tonterías. Cuando se mundo en paleantropología empeza- ganó y cuando se perdió. En lo bueno, ron aquí con veintitantos años y un en lo malo y en lo mediopensionista bocata. Y creo que todavía les vale con concluye Pérez Henares. Publica La canción del bisonte que fue presentada en Burgos por Juan Luis Arsuaga ERNESTO AGUDO nunca: Sé buena, dime cosas incorrectas desde el punto de vista político... escribía en esos versos. Y parece que cada vez hay más cosas incorrectas. -Es tremendo. A Loquillo, que versionó el poema, y a mí nos han llamado de todo por eso. Y ninguna cosa bonita. Y estamos encantados: cuanto más ruge la marabunta mejor para nosotros. ¿Y por qué ruge la marabunta? -Porque la marabunta es ignorante, casposa, lamentable. Siempre está rugiendo porque no tiene otra cosa que hacer que censurar y actuar como el tribunal de la Inquisición de nuestro tiempo. Es curioso que personas que aparentemente han criticado los tribunales de la Santa Inquisición después actúen como ellos. ¿Qué libertad echa de menos? -La libertad de poder decir en todo momento lo que uno piensa sin que tenga que estar antes cortándose para ver si está en la línea de lo políticamente correcto o no. ¿Cree que existe una censura, por así decirlo, social? -No salimos de la censura. Yo viví 24 años de franquismo, los suficientes como para enterarme de que no se podían hacer ciertas cosas. Bien es cierto que el tardofranquismo era bastante laxo, pero había censura. Y ahora hay una censura social, que realmente exis- te, y que tenemos la suerte de que no sea oficial. Pero en cualquier caso hay que combatirla. -Por cierto, usted ha sido secretario de Estado de Cultura. Cuesta imaginarse a un poeta convertido en político. -Me pasa lo mismo. Mi paso por la política fue fugaz. Estuve cuatro años como secretario de Estado de Cultura. Y no me arrepiento en absoluto de haber tenido esa experiencia. ¿Volvería? -Ya no tengo edad para política. ¡Madre mía! Pero si no vi a mi familia durante cuatro años... Era un disparate. Salías del despacho a las doce de la noche. ¡Es una locura! ¿Cómo cree que debe tratarse la cultura desde el poder? -Yo creo que el gobierno tiene que dejar que la cultura crezca al margen de su maquinaria burocrática. Es un error intentar participar de la cultura o introducirse en ella para modificarla o para crear un pesebre de afectos al régimen. -Me gustaría terminar preguntándole por el amor... La mayor parte de sus poemas remiten a él (o a ella) -El amor es el gran tema de mi poesía. Lo confieso abiertamente. Y es curioso, porque el amor tampoco es una cosa que esté en la biología de los seres humanos, sino en la cultura. Pérez Henares y Arsuaga, juntos en Burgos RICARDO ORDÓÑEZ