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MIÉRCOLES 2.5.2018 Editado por Diario ABC, S. L. San Álvaro, 8, 1 3, 14003 Córdoba. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 37.379 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Teléfono de atención 901 334 554. Centralita ABC 91 339 90 00. EL PULSO DEL PLANETA VISTO Y NO VISTO El primer club solo para mujeres del Reino Unido The AllBright abre con la intención de encarar el machismo imperante en Londres IVÁN ALONSO CORRESPONSAL EN LONDRES IGNACIO RUIZ- QUINTANO EL DERECHO ¡El derecho es una de las cadenas con las que la burguesía esclavizó al proletariado L S on un clásico en el Reino Unido. Hablamos de los famosos clubes exclusivos para hombres, esos templos donde se han cerrado negocios claves para la economía británica. Sin embargo, el pronunciado sexismo de sus reglas ha sido objeto de denuncias por diferentes colectivos femeninos. Por eso, e inspiradas en un mitin que en su día ofreció la que fuera la primera secretaria de Estado de la historia en EE. UU. Madeleine Albright, en el que popularizó la frase hay un lugar especial en el infierno para las mujeres que no se ayudan entre sí dos exitosas empresarias han abierto en Londres el primer club solo para mujeres The AllBright nombre que rinde homenaje a la política estadounidense nace para encarar, según Debbie Wosskow y Anna Jones, el machismo imperante en la ciudad Con ello esperan, además, que este nuevo emplazamiento se convierta en un oasis para las profesionales que quieran crear, conectar y colaborar FOTOS: ESTUDIO N 12 Inspiradas en Madeleine Albright y Virginia Woolf Debbie Wosskow y Anna Jones (izq. son las creadoras de este club (arriba, dos de sus espacios) cuyas guías son la política estadounidense y la escritora británica hasta programas para buscar inversores. Incluso su ubicación no ha sido elegida al azar: en Bloomsbury, célebre por acoger entre sus vecinos a una de las más destacadas figuras del feminismo anglosajón del siglo XX, Virginia Woolf. En este céntrico barrio londinense se reunían, además, varias intelectuales para urdir las estrategias sufragistas. Allí se erige una casa de estilo georgiano de cinco pisos, rehabilitada por las arquitectas Katie Earl y Emma Rayner, del estudio N 12, donde todo lo que figura en su interior, desde el vino hasta el jabón de manos, es provisto por empresas dirigidas por féminas. The AllBright, que apenas tiene mes y medio de vida, ya cuenta con 600 mujeres empresarias de todos los ámbitos, desde las finanzas y las ciencias hasta el arte y los deportes. Con una larga lista de espera, su tarifa de ingreso es de 300 libras (unos 340 euros) abonando además 750 libras (850 euros) al año. En su interior, figuran varias salas de reuniones, comedores, sala de exposiciones, cafetería, coctelería y un espacio para fitness y belleza, con objeto de atender las diferentes necesidades de sus socias, quienes buscan un ambiente para sentirse relajadas y cómodas lejos de casa según Wosskow. El objetivo final de The AllBright, sin embargo, es llegar a la igualdad de género. Una venta millonaria Fue el pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, cuando se estrenó el proyecto liderado por Wosskow, quien hace un año vendió su compañía Love Home Swap, especializada en intercambio de casas de vacaciones, por 60 millones de euros. Jones, por su parte, abandonó su jefatura en Hearst Magazines en el Reino Unido. A diferencia de los clubes tradicionales, muchos de los cuales son tan elitistas que en ellos solo se discute de negocios, todo en The AllBright está orientado a las aspiraciones comerciales de sus socias, desde talleres de marketing Verbolario POR RODRIGO CORTÉS Órbita, f. Trayectoria que garantiza la inmovilidad a través del movimiento. a tautología Estado de derecho que repiten los loros del Konsenso soberano sólo significa que cualquier mequetrefe de los partidos, que en España son órganos- facciones del Estado, puede hacer del derecho un sayo: esa tautología es la manzana que el barbero te mete en la boca para pasarte la navaja y que asistas aseado (sin las barbas de La vida de Brian a la lapidación de un juez de Pamplona que, según el ministro de Justicia del marianismo, habría dicho Jehová Los mecanismos mentales que llevan a la lapidación del juez de Pamplona enemigo del pueblo desenmascarado en jerga estaliniana) están en La facultad de las cosas inútiles el libro en el que el moscovita Yuri Dombrovski fue registrando la enloquecedora cotidianidad de los balnearios de Stalin ¿Por qué dediqué once años a escribir este grueso manuscrito? Es muy sencillo: de ningún modo podría no haberlo escrito. Pues lo aterrador del estalinismo no son sus crímenes contra la humanidad, sino su metódica eliminación de las cosas inútiles el derecho, la libertad y la imaginación. El derecho suspira Zibin, el protagonista es la facultad de las cosas inútiles. En el mundo sólo existe la conveniencia socialista. Esto me lo enseñó una mujer, mi jueza instructora. Un viejo le explica luego el proceso: el camarada Vishinski llegó y lo puso todo en orden. No tengan miedo del derecho, dijo, nos llevaremos bien con él. Lo amputaremos sólo un poco. Y así lo hizo, con la satisfacción general. Diez años atrás, los profesores habían lanzado el eslogan Abajo el derecho desde sus cátedras universitarias. ¡Y qué profesores! ¡Faros! ¡Pensadores! ¡El cerebro y la conciencia de la intelectualidad revolucionaria! Así decían: ¡El derecho es una de las cadenas con las que la burguesía esclavizó al proletariado! Pero nosotros lo liberaremos de ese peso. Y lo hicieron. Había un sinfín de ilustrísimos como esos. Todo hombre es abyección dijo Gógol. Y por eso, hoy, todos somos Catalá.