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ABC LUNES, 30 DE ABRIL DE 2018 abc. es internacional INTERNACIONAL 45 Trump vuelve a eludir la cena de corresponsales y ataca a todos los medios El presidente viaja a Míchigan para protagonizar un mitin con sus seguidores JAVIER ANSORENA CORRESPONSAL EN NUEVA YORK En noches como la del sábado, Donald Trump deja claro que donde de verdad se siente a gusto es en el barro de la pelea electoral. El presidente de EE. UU. se negó, por segundo año consecutivo, a asistir a la tradicional cena de corresponsales en Washington, un evento en el que la prensa y la clase política se juntan en un ambiente distendido en el que los políticos aguantan chistes y críticas. Trump se largó a otro Washington, una localidad con el mismo nombre que la capital del país, pero en uno de los estados que le brindó la victoria en las elecciones de 2016: Míchigan. En lugar de escuchar bromas pesadas y poner cara de circunstancias, los ataques los podía dar él. Y uno de los principales destinatarios fue la propia prensa. Son gente muy deshonesta dijo de los periodistas. No tienen fuentes. Las fuentes no existen en muchos casos insistió tras un primer año en la Casa Blanca agitado por continuas salidas y dimisiones en su Administración, y por el goteo de información relacionada con la interferencia de Rusia para que él ganara las elecciones. ¿No es esto mejor que esa patria de cena de corresponsales? ¿No es esto más divertido? le preguntó a un público entregado, con muchas gorras rojas con la leyenda Make America Great Again (Hacer otra vez grande a EE. UU. y que coreó lemas de campaña como el ¡Métela en la cárcel! dedicado a su contrincante electoral, Hillary Clinton. Trump criticó que la prensa no haya reconocido como él cree que debe su papel en las negociaciones entre las dos Coreas sobre su conflicto militar y la desnuclearización. ¿Cuánto tiene que ver en ello el presidente Trump? preguntó a sus seguidores. Yo os lo digo: todo se respondió. Fue un mitin con la misma energía de la caravana electoral, con un Trump que disfrutó de hablar directamente a los estadounidenses como él define sus discursos, durante ochenta minutos, más tiempo que el que dedicó al Debate sobre el Estado de la Unión. Habló en su estilo más auténtico, sin guión, saltando de un tema a otro y, sobre todo, disparando a sus enemigos favoritos: atacó a la oposición demócrata con especial énfasis al senador Jon Tester, que ha presionado para Donald Trump, durante su mitin en la localidad de Washington en Míchigan AFP que no se nombre al nuevo secretario de Asuntos de Veteranos del Ejército a los altos cargos del FBI con los que mantiene una guerra abierta James Comey y Andrew McCabe y a las relaciones comerciales con otros países. De lo divino y lo humano En este último capítulo, la Unión Europea estuvo en el centro de su ataque, a pesar de que sus dos principales líderes el presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel visitaron a Trump esta misma semana. La Unión Europea la formaron para aprovecharse de EE. UU. Pero no le echen la culpa a ellos, ni a Xi, ni al primer ministro Abe dijo sobre sus homólogos en China y en Japón. Le echo la culpa a los antiguos presidentes y antiguos líderes de nuestro país Trump habló de lo divino y de lo humano la embajada en Jerusalén, la conquista del espacio, su renovada amistad con el rapero Kanye West pero ante todo sacó pecho por la mejora de la economía en EE. UU. Los trabajos se disparan y la confianza también. En todo el mundo están hablando de este éxito dijo a su público, para quien también adaptó su duro mensaje de inmigración. Después de advertir de que si no tenemos seguridad en la frontera, no habrá más opción que cerrar el país les dijo que no habría problema para que sigáis teniendo vuestros trabajadores de visita algo clave para las explotaciones agrícolas de Míchigan. Pero después se tienen que ir Michelle Wolf actúa en la cena de corresponsales REUTERS Los feroces dardos verbales de la comedianta Michelle Wolf La comedianta Michelle Wolf fue la encargada de repartir las puyas a la clase política en la cena de corresponsales de Washington y no se anduvo con medias tintas. Hizo chanzas con Trump y sus supuestas relaciones con estrellas porno y se rió del físico de la secretaria de Prensa, Sarah Sanders, y la comparó con uno de los personajes de la serie The Handmaid s Tale También tuvo ataques para la prensa, a la que criticó por estar obsesionada con Trump. ¿Era vuestro novio? Porque hacéis como que le odiáis, pero yo creo que le amáis. Nadie en esta sala quiere reconocer que Trump os ha ayudado Los ataques de Wolf contra Trump y su administración fueron tan duros y personales que incluso muchos periodistas los criticaron.