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24 CÓRDOBA Agricultura LUNES, 30 DE ABRIL DE 2018 cordoba. abc. es ABC Montilla- Moriles pierde un tercio de su superficie en la última década La baja rentabilidad de los viñedos junto al relevo generacional sitúan la superficie actual en 4.888 hectáreas P. CRUZ CÓRDOBA Estamos preocupados por la continua pérdida de superficie de viñedo que se ha producido en los últimos años Lo dijo a principios de este mes el presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) de Montilla- Moriles, Javier Martín. Los datos que maneja el citado órgano avalan esa inquietud sobre el futuro del sector en Córdoba, aunque la mayor parte de los representantes del ámbito vitivinícola consultados por ABC prefieren ser optimistas al opinar que no ven probable más arranques masivos de viñedo. Según las estadísticas oficiales del Consejo Regulador, la zona del marco estaba formada en 2017 por un total de 4.888 hectáreas repartidas en 17 municipios y entre algo más de 2.100 viticultores. Son 2.702 menos que una década antes, cuando se llegaron a las 7.590 hectáreas. Se trata de una merma de superficie que alcanza el 35,5 por ciento, es decir, más de un tercio. El peor ejercicio fue en 2008, cuando se perdieron 613 hectáreas, aunque la reducción de explotaciones ha sido constante en el periodo. En el último año, la caída fue de 164 hectáreas. El presidente de la Sectorial de la Viña de Asaja en Córdoba, Juan Manuel Centella, se hizo eco de la preocupación entre los viticultores de Montilla- Moriles por la bajada de superficie. El área actual está en niveles mínimos históricos, de modo que puede haber problemas de abastecimiento a las bodegas si aumenta el consumo de vino alertó este dirigente agrario. A su juicio, o se reacciona con rapidez ante este problema o la situación se va a poner muy complicada para el sector Ayudas para la reestructuración Fruto de la preocupación del sector vitivinícola cordobés por este motivo, distintos representantes de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural han mantenido ya algunos encuentros para analizar la situación y buscar posibles soluciones. Uno de los programas que lleva impulsando el Gobierno andaluz para apoyar a esta actividad es una línea de ayudas para la reestructuración y la reconversión de los viñedos. Se trata de fondos destinados a las explotaciones con distintos fines, entre los que destacan la transformación de vaso a espaldera. El plazo para solicitar estas subvenciones estuvo vigente hasta el pasado 25 de abril. Según la Consejería, algo más de 3.100 hectáreas de viñedo de la provincia está ya reestructurado gracias a este programa desde 2001 con una inversión de unos 30 millones de euros. Los viticultores beneficiados alcanzan los 1.250. Poca rentabilidad Según su criterio, las causas por las que se ha llegado a esta realidad son múltiples Por un lado, la menor rentabilidad del viñedo frente a otros cultivos, como el almendro y, principalmente, el olivar, con mejores precios en las últimas campañas. Cen- tella también aludió a los ataques sufridos en muchas explotaciones hace seis y cinco años por plagas de conejos, lo que hizo insostenibles las plantaciones para numerosos agricultores Por último, mencionó, la falta de relevo generacional. La viña es un cultivo que exige muchos sacrificios, por lo que los jóvenes que heredan viñedos terminan transformándolos en olivos que son más fáciles de llevar recalcó. El representante de Asaja considera necesarias medidas para aumentar la valoración de los viticultores y sus productos, además de para implicar en mayor medida a todo el sector contra este problema. En su opinión, también hace falta más promoción para aumentar el consumo del vino que se produce en la DOP, aunque es consciente de que para que tengan efecto esas campañas se precisa tiempo, algo que no sé si tenemos Por su parte, el secretario provincial de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) Miguel Cobos, consideró que las cooperativas deberían apostar más por la concentración para mejorar el precio actual de la uva frente a las cotizaciones más altas de cultivos como el aceite de oliva. Este dirigente agrario prefiere no ser alarmistas al afirmar que el viñedo no va a desaparecer Según sus previsiones, su superficie se mantendrá entre las 4.000 y las 4.500 hectáreas en el futuro. Para Cobos el mayor problema del sector viene derivado del bajo consumo entre la población joven de los caldos de Montilla- Moriles frente a la cervezas y otras bebidas, salvo en eventos puntuales, como es el caso de la Cata por lo que abogó por una mayor promoción para elevar el interés por estos caldos. Mayor promoción En el mundo cooperativo también hay temor por la evolución de este cultivo en los últimos años. El presidente de la firma La Aurora, Juan Rafael Portero, indicó que la pérdida de superficie se debe, por un lado a la escasa pluviometría caída en la zona en campañas anteriores y, por otro, a menores beneficios en relación a otros productos. No obstante, defendió que las lluvias registra- Problemas a corto plazo La escasa superficie no garantiza el abastecimiento de las bodegas en caso de que aumente el consumo Climatología Los años de sequía han contribuido a que se pierda la plantación de vid para optar por el olivo