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74 DEPORTES Baloncesto Euroliga JUEVES, 26 DE ABRIL DE 2018 abc. es deportes ABC A un triunfo de Belgrado El Madrid supera al Panathinaikos en el regreso de Llull y se acerca a la Final Four EMILIO V. ESCUDERO MADRID 81 REAL MADRID Doncic (7) Causeur (4) Taylor (8) Thompkins (5) Ayón (8) Llull (8) Rudy Fdez. (9) Randolph (8) Carroll (17) Reyes (5) Tavares (2) 74 PANATHINAIKOS Calathes (26) James (14) Rivers (0) Singleton (6) Gist (15) Pappas (0) Antetokounmpo (3) Gabriel (2) Payne (0) Denmon (3) Lojeski (3) Vougioukas (2) ple estratosférico de Rudy que igualó el marcador. Al alero, clave en el triunfo blanco logrado en Atenas, se le unió Carroll poco después y entre los dos amasaron una ventaja mínima para el Madrid (40- 34, min 20) Seis puntos que eran un tesoro y que llegaron a ser trece nada más volver del descanso. El Real Madrid ya avista la Final Four después de lograr un triunfo eléctrico ante el Panathinaikos. Llull, que volvía tras ocho meses y medio lesionado, acaparó su cuota de protagonismo en el último cuarto, pero fue un triple más tiro adicional de Carroll el que acabó con la resistencia verde encarnada en un magistral Calathes. La victoria deja al equipo de Laso a un paso de Belgrado, en donde estará si gana de nuevo mañana a los griegos. Era día de partido, pero los aledaños del WiZink Center presentaban un aspecto desolador, muy distinto al habitual una hora antes del inicio. La hora extraña, cambiada a última hora para no coincidir con el partido de Champions, trastocó los planes de muchos aficionados. Las gradas del Palacio se mantuvieron huérfanas de seguidores durante muchos minutos, pero cuando los equipos salieron a la cancha el pabellón blanco ya rugía como en las noches importantes. Porque en el Palacio no hay torsos desnudos ni vomitorios abarratodas como en el OAKA griego, pero los aficionados madridistas saben cómo arropar al equipo en días clave como el de ayer. Lo hicieron desde antes incluso de que comenzara el choque, con una pancarta que señalaba hacia Belgrado, sede de la Final Four, donde los blancos estarán sin logran un triunfo más ante el Panathinaikos. La grada blanca, entregada con el vídeo de bienvenida que el club le dedicó a Llull antes de comenzar, anotó ayer la primera canasta. Impulso definitivo para un Real Madrid que buscó romper el encuentro desde el principio, pero que pronto se dio cuenta de que el choque no iba a ser tan sencillo. El 5- 0 inicial fue un espejismo. El Panathinaikos no iba a dar tantas facilidades como los blancos en aquel arranque infame del primer partido. Calathes, de cuyo duelo con Doncic saltaron chispas, dirigía con acierto las operaciones griegas, que encontraban siempre la mano amiga de James para finalizar con acierto (13- 17, min. 8) Le costaba anotar al Madrid, demasiado acelerado por momentos, así que Laso lanzó un salvavidas llamado Llull. La entrada del balear rescató a los blancos, que cerraron el cuarto con un tri- Exhibición de Calathes Resistían los verdes sin más argumento que su poderío físico y un Calathes espectacular, capaz de echarse el equipo a la espalda para volver a meter el miedo en el banquillo de Laso. El base anotó ocho de sus 26 puntos finales de manera consecutiva para estrechar el margen antes del último cuarto (5753) Una batalla final en la que Laso se encomendó a la defensa de Taylor y al talento de Llull. El balear, que no había anotado en toda la primera mitad, no bajó los brazos. Siguió mirando al aro sin miedo y encontró su premio a cinco minutos del final con una bandeja superando en altura a Gist (64- 61, min. 35) Una canasta a la que sumó dos triples marca de la casa. Mandarinas con sello balear que ponían al Madrid en la senda del triunfo (70- 63) Solo Calathes, con su enésima muestra de calidad, puso en peligro el triunfo blanco. El base, con James de aliado, volvió a empatar el choque con dos minutos por jugarse. Fue entonces cuando Carroll emergió para anotar un triple con falta que acabó con el equipo de Pascual y que pone al Madrid mirando hacia Belgrado. 1 C 17- 17 2 C 23- 17 (40- 34) 3 C 17- 19 (57- 53) 4 C 24- 21 (81- 74) ÁRBITROS Lottermoser (Ale) Jovcic (Ser) y Paternico (Ita) Eliminado Rudy Fernández por faltas personales. INCIDENCIAS Tercer partido de cuartos de la Euroliga, disputado en el WiZink Center ante 10.000 espectadores Llull celebra una de las canastas anotadas ante el Panathinaikos el día de su regreso ABC El Palacio aclama a Llull en el regreso más esperado E. V. ESCUDERO MADRID Triple decisivo de Carroll Clave en el triunfo blanco en Atenas, volvió a ser fundamental con una canasta en el tramo final Nada más lanzarse el balón al aire, Llull se levantó de la silla. El balear, que volvía al banquillo después de ocho meses y medio lesionado, no podía controlar la ansiedad. Le comían los nervios, como tantas otras tardes viendo al equipo desde la barrera, pero esta vez era distinto. Esperó de pie, haciendo calentamientos, los casi ocho minutos que Laso tardó en llamarle para entrar en pista. Algo menos de un cuarto, que se le hizo eterno, casi tan largo como los 259 días que se ha pasado recuperando la rodilla lesionada. Llull reaccionó como un resorte cuan- do el técnico le reclamó. Eran los peores momentos del Madrid, superado momentáneamente por el Panathinaikos (13- 17) y su entrada sirvió para revitalizar al equipo. El Llull, Llull, Llull volvió a resonar con fuerza. Un grito único en un Palacio que por entonces ya se había llenado casi por completo. Era el momento más esperado por la afición blanca y por el jugador. Por el baloncesto español. Una recuperación dibujada en las redes sociales por el propio base y alentada por compañeros y rivales. Porque más allá de lo que ocurra en la cancha, Llull es un jugador admirado y que- rido y su vuelta no era solo un anhelo madridista. E un jugador, que más allá de las canastas o el acierto, transmite muchas cosas. Engancha al equipo y eso es muy importante para nosotros reconocía Laso al final del partido. Con todo, su puesta en escena distó mucho de la soñada. Los meses de inactividad se le notaron al balear y sus primeros tiros no encontraron la red. Lanzamientos timoratos que le hicieron irse al descanso con cero puntos, pero feliz por haber vuelto a pisar el parquet. Esa rabia, explotó en el último período, en el que por fin sus tiros volvieron a dar en la diana. Final feliz para el balear y para el madridismo, que superaron el día más complicado. El del regreso de su estrella. El que acerca un poco más la Final Four.