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ABC SÁBADO, 21 DE ABRIL DE 2018 cordoba. abc. es CÓRDOBA 21 Presiones Ganemos exige que sigan adelante los planes iniciales y el PP, que finalice el vodevil quiere tomar una decisión hostil hacia una (o varias) empresas de la ciudad que lo haga bajo su estricta responsabilidad. Y esa es la clave en este momento. El Consistorio tiene una serie de compromisos adquiridos con organizaciones ambientales y sociales. La postura de la Administración autonómica ha sido escurridiza como para que sirva de apoyo. Lo que está planteando Urbanismo es seguir con el procés de Cosmos, hacerlo crónico. En concreto, mediante una innovación sin innovación. El equipo de Pedro García se fundamenta en un documento de la Consejería de Salud que entiende que, de hecho, quien usa residuos como combustible es una industria de cuarta categoría y no puede realizar esta actividad en el casco urbano. El dictamen de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio dice justamente lo contrario. Que no existe vinculación entre un nivel ambiental concreto y la presencia dentro o fuera de los polígonos industriales. La Gerencia prepara un acercamiento distinto a esta materia. Si Cosmos está quemando residuos, argumenta, lo estaría haciendo vulnerando la normativa urbanística y, por ende, sería susceptible de una inspección municipal y de medidas disciplinarias. La decisión final queda abierta al intercambio epistolar pendiente. Ayer, en el PP no daban crédito de que la política municipal sobre la materia se haya establecido en una reunión con los tres grupos municipales que realizaron la investidura de Isabel Ambrosio y la plataforma Aire Limpio. El viceportavoz municipal del PP, Salvador Fuentes, aseguró que este tipo de debates han de tenerse en los órganos donde se sientan los representantes electos de los vecinos de Córdoba. ¿Para qué está entonces el consejo rector de Urbanismo? se preguntó. El PP reclamó que pare ya este vodevil La fabrica de Cosmos desde la joroba de Asland VALERIO MERINO El cogobierno, entre la espada de cumplir sus compromisos y la pared de las responsabilidades judiciales El juego de la gallina de Cosmos RAFAEL RUIZ CÓRDOBA E L gobierno municipal se ha metido en una espiral del color del cemento. Cosmos es uno de los temas de mandato y, en estos momentos, se ha convertido en un juego de la gallina, ese en el que dos vehículos salen a toda velocidad uno contra otro en una carretera angosta. El primero que tuerce se da la trompada y queda como un cobarde. A un lado, la Gerencia de Urbanis- mo que ya va por el tercer informe a la Junta sobre la materia. Por otro, el Gobierno andaluz, que ha decidido utilizar la vieja estrategia del cartucho que no te escucho Ayer, el socio de investidura del gobierno municipal, Ganemos, exigió a Izquierda Unida que no paralice la innovación en marcha que obliga a sacar de los polígonos industriales a las empresas que valoricen residuos no peligrosos. El portavoz de la organización, Rafael Blázquez, instó a Izquierda Unida a que se deje de consul- tas y lleve a efecto lo prometido antes de las elecciones municipales. Un acuerdo que obligaría a la industria a dejar de usar el combustible alternativo que tiene autorizado. IU ha optado por seguir con el intercambio epistolar a pesar de que la Junta parece haber delimitado claramente el terreno de juego. Consiste en lo siguiente. Si el Ayuntamiento de Córdoba quiere tumbar la presencia de Cosmos en la zona en las condiciones actuales- -esto es, con el permiso ambiental vigente- -tiene que remitirle un certificado negativo de compatibilidad urbanística que diga lo contrario a lo que se dictaminó en 2006. Medio Ambiente ha avisado, sin embargo, que no ha cambiado nada de relevancia en la legislación como para que lo que valía hace doce años, ahora no tenga ninguna validez. Un certificado de incompatibilidad tendría unos efectos determinados en la actividad de la empresa. Todos malos con un destino seguro: los juzgados. Ganemos, supuestamente, formó parte de las consultas realizadas por Urbanismo para ver qué se hacía. Lo que ha hecho la Junta es tan sencillo como decirle al Ayuntamiento que si