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36 ESPAÑA MIÉRCOLES, 18 DE ABRIL DE 2018 abc. es espana ABC La declaración de los agentes y sus parejas agredidos Esa sensación de odio y rencor por ser guardias civiles no la he sentido nunca Las víctimas relatan el terror de la agresión y el aislamiento social vivido en Alsasua LUIS P. ARECHEDERRA MADRID Esa sensación de odio y rencor por ser guardias civiles no la he sentido nunca. Estoy acostumbrado a situaciones violentas, pero esa situación no la he vivido. Temí por mi vida porque estábamos en inferioridad Con esa cruda descripción relató ayer el sargento de la guardia civil agredido en Alsasua los sentimientos que recorrieron su cuerpo mientras era golpeado. El eco del acoso del entorno etarra contra quienes no pensaban como ellos revivió ayer en la Audiencia Nacional. Los muros del tribunal que enjuicia la agresión sufrida por dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua en 2016 se estremecieron ante la declaración como testigos de las cuatro víctimas, a las que todavía se les corta la voz al recordar el ataque. El sargento, el teniente, y sus respectivas parejas, narraron el terror vivido en la madrugada del 15 de octubre, previa de un día festivo, y el aislamiento social sufrido en la localidad del norte de Navarra, donde todavía residen dos víctimas. Ellas declararon tras un biombo. La novia del teniente, María José, que residió en Alsasua desde los tres años hasta la noche de la agresión, alzó la voz para denunciar el vacío al que le ha sometido el que siente como su pueblo. Perdí mi vida entera. Me da miedo volver, no puedo estar sola en Alsasua, ni para sacar a mi perra manifestó la víctima, de 21 años, cuyos padres todavía viven en el municipio y regentan un bar. Con madurez y emoción, la agredida admitió que asumía que muchas personas del municipio iban a retirarle el saludo al comenzar a salir con el guardia civil, en marzo de 2016. Yo no puedo dejar que me digan con quien puedo salir replicó María José, que añadió que, tras el ataque, su vida y la de sus padres se convirtió en un infierno Además de rajarle las ruedas del vehículo o destrozar la máquina recreativa del bar, colocaron pancartas ofensivas contra ellos. La que más se me ha quedado clavada es una pancarta bastante grande al lado de mi casa que decía, en euskera: El pueblo no perdona Tras la agresión, también llegaron las secuelas psicológicas. Me sentí sola, traicionada, y pensé quitarme de enmedio relató María José, que reconoció que tuvo ideas suicidas por las que acude al psiquiatra. Al explicar tales episodios, la novia del teniente reveló que el lunes por la tarde se sometió a una prueba contrapericial solicitada por los abogados de las defensas, que buscan desvirtuar el daño alegado por la víctima. María José denunció ayer que un psiquiatra le cuestionó por la dimensión del caso, en el que la Fiscalía acusa por terrorismo, y por su ideología. No era necesario, yo soy víctima y lo único que hice fue denunciar explicó tajante. Me advirtieron El primero en declarar, el teniente, de 27 años, desveló que los veteranos del cuartel le avisaron cuando llegó, un año antes de la agresión. Me advertían de que anduviera con cuidado, que no sacara a la familia por el pueblo Óscar, que narró que temió por su vida durante el ataque, explicó que se empeñó en abrir las puertas de la La Sala donde se celebra el juicio, ayer, con los agredidos a la izquierda detrás de un biombo SEGUNDA SESIÓN DEL JUICIO ORAL Las víctimas desmontan las coartadas de los ocho acusados L. P. A. MADRID El testimonio conjunto de las cuatro víctimas del ataque desmontó ayer de arriba abajo las coartadas de los ocho acusados por la agresión de Alsasua. Los dos agentes y sus novias ratificaron la identificación de los atacantes, ubicaron a los jóvenes radicales en el lugar de los hechos, el bar Koxka del municipio navarro, y describieron sus diversos golpes, patadas y puñetazos. Especialmente precisa fue la declaración de María José, la novia del te- niente de la Guardia Civil agredido. Ella que residió en Alsasua desde los tres años hasta la noche trágica del ataque, que conoce de vista a todos los acusados y que coincidió con algunos en el instituto explicó al tribunal que está segura al cien por cien de la participación en la agresión de seis acusados, todos menos Iñaki Abad y Ainara Urquijo, la única chica, acusada solo de amenazas de tipo terrorista. Hay testigos que van a venir a declarar que estoy noventa por ciento segura de que participaron, pero por tó los movimientos de los acusados duel diez por ciento de duda hoy no es- rante la pelea. Explicó que Oihan Artán aquí manifestó la víctima, en alu- nanz, vecino del bar de sus padres, les sión a algunos amigos de los acusa- pegó dentro y fuera del local con dos, citados en las próximas sesiones destreza; aseguró que por culpa de Jodel juicio oral para narrar kin Unamuno comenzó lo que vieron aquel día. todo, y relató que Jon AnEl cabecilla María José quiso zanjar Si Unamuno no der Cob, Julen Goicoeasí la sombra de la duda chea, Adur Ramírez de hubiera incitado Alda y Aratz Urrizola parque buscan extender los abogados defensores, la agresión, hoy no ticiparon en la agresión, estaríamos aquí. golpeándoles dentro del cuya principal estrategia ha sido difuminar la parbar. A Iñaki Abad no le vio Por él empezó ticipación de sus clienagredir, y a Ainara Urquitodo tes. Son personas muy jo no le reconoció. Deditípicas y a las que conozcó sus palabras más duco bastante bien concluyó la testigo. ras a Unamuno, ante el suspiro de la Al explicar cómo les identificó, Ma- sala del juicio. Si no hubiera alentaría José detalló las circunstancias de do ni iniciado la agresión, hoy no estala rueda de reconocimiento y concre- ríamos aquí. Él empezó todo