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ABC DOMINGO, 15 DE ABRIL DE 2018 abc. es espana ESPAÑA 51 ALGO TRAE EL POTOMAC ÁLVARO VARGAS LLOSA LA OTRA CASA DE PAPEL Los gobiernos llevan años atracando a la gente por la vía indirecta de crear dinero artificialmente veces la ficción ofrece mejores lecciones de economía política que la realidad. La casa de papel la serie española que ha tenido impacto mundial gracias a Netflix, nos brinda una importantísima (no le quemaré la película a nadie que no la haya visto) El Profesor dirige a una banda de atracadores que asalta la institución donde se imprimen los billetes para llevarse 2.400 millones de euros. Su argumento: no estamos robándole a nadie, pues estamos imprimiendo billetes nuevos, igual que hace hoy el banco central, que los crea de la nada. El BCE canaliza el dinero fabricado hacia los bancos para que ellos hagan lo suyo. La única diferencia es que los atracadores imprimen billetes para resolver sus desdichadas vidas. Todos los analistas monetarios del mundo no serían capaces de instalar en la gente una idea tan poderosa acerca de lo que han hecho los bancos centrales desde el inicio de la crisis financiera. Aunque El Profesor usa el argumento cínicamente para justificarse, hay una lección tácita: los gobiernos llevan años atracando a la gente por la vía indirecta de crear dinero artificialmente con la cobertura de sofismas políticos sin que entendamos bien los perjuicios. Los atracadores pretenden imprimir 2.400 millones. ¿Cuánto dinero ha fabricado el Banco Central Europeo desde la crisis? Unas dos mil veces más del que codician los atracadores (unos tres millones de millones) Fabricando este dinero y manteniendo los tipos de interés por los suelos, los gobiernos pretendían estimular la economía haciendo que la gente y las empresas tomaran dinero prestado y lo gastaran, y que los gobiernos siguieran endeudándose. Pero resulta que el origen de la crisis había sido, precisamente, una indigestión monumental de crédito. Para evitar que el peso de la recuperación estuviera en la disciplina de los hogares, empresas y Estados el duro trámite de ajustarse el cinturón y reducir la deuda los gobiernos se pusieron a imprimir dinero maniáticamente, como en La casa de papel ¿Cuál es la consecuencia? Mejor dicho: ¿dónde está el atraco? En tres cosas: muchos hogares y empresas europeas, y muchos gobiernos tienen hoy más deuda que hace diez años; los tipos de interés, como ocurre después de una farra monetaria, ya están subiendo, lo que significa que probablemente tarde o temprano esos hogares, empresas y gobiernos se verán en una situación angustiosa; por último, una parte del dinero artificial que los bancos centrales han canalizado hacia bancos privados ha sido empleado por ellos para especular en la Bolsa, alimentando una nueva burbuja. Para que se hagan ustedes una idea: hace diez años, al comenzar la crisis financiera, la deuda de los hogares y las empresas de la eurozona equivalía a 148 por ciento del PIB y hoy supera 160 por ciento. En Francia, sólo A Mario Draghi EFE la deuda de las empresas ya equivale a 134 por ciento del PIB, mientras que en Holanda la deuda de los hogares es casi tres veces mayor que sus ingresos disponibles netos. En España la deuda pública como porcentaje de la economía es bastante más del doble de lo que era al inicio de la crisis. En cuanto a la Bolsa: basta ver lo que pasa en Estados Unidos, donde las cotizaciones se han triplicado desde 2009 a pesar de que el crecimiento económico ha sido bastante bajo en promedio durante esta década. Acuérdense, cuando ocurra la próxima crisis crediticia o reviente la próxima burbuja bursátil, del atraco que han perpetrado los bancos centrales incentivando el aumento la deuda cuando lo esencial era reducirla, y provocando inversiones especulativas. Recuerden, entonces, la lección de La casa de papel