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ABC DOMINGO, 15 DE ABRIL DE 2018 abc. es espana Ataque en Alsasua La Justicia ESPAÑA 49 Manifestación de ayer en Pamplona de apoyo a los acusados en el juicio de Alsasua PABLO OJER Juicio por la agresión de Alsasua en 2016 La Guardia Civil vinculará el ataque al terrorismo de ETA La Audiencia Nacional más un delito de amenazas terroristas; acoge desde mañana la y 12,5 años para Ainara Urquijo, solo por las amenazas. vista por la agresión a los agentes y sus novias ¡Fuera de aquí de InformaEn el juicio, tres agentes LUIS P. ARECHEDERRA MADRID La Audiencia Nacional celebrará a partir de mañana el primer juicio por terrorismo vinculado a ETA por hechos sucedidos tras el cese definitivo de la violencia. Los agresores de Alsasua ocho proetarras que dieron una paliza a dos guardias civiles y sus parejas en 2016 son acusados de lesiones terroristas por el ataque a los agentes, dentro de la estrategia etarra para atemorizar y expulsar a la Policía y a la Guardia Civil del País Vasco y Navarra. La Fiscalía de la Audiencia Nacional tratará de demostrar que la agresión no fue una pelea de bar, como alegan los acusados, y se esforzará en probar que el ataque era terrorismo, al tener una finalidad política y responder a la reivindicación lanzada por ETA en 1976, asumida desde entonces por sus sectores y plataformas afines. Ese será el debate central de la vista y lo que marcará las condenas. El Ministerio Público pide 50 años de cárcel para seis agresores (Jokin Unamuno, Jon Ander Cob, Julen Goikoechea, Adur Ramírez de Alda, Aratz Urrizola e Iñaki Abad) por cuatro delitos de lesiones terroristas; además de 62,5 años para Oihan Arnanz, al que atribuye ade- ción de la Guardia Civil vincularán la agresión a la misión de ETA de hostigar a las Fuerzas de Seguridad. Los expertos explicarán este vínculo, en una prueba pericial de inteligencia que llegará en la segunda semana de la vista. Según el escrito de acusación, la actividad permanente de esta campaña hostil contra la Guardia Civil y la Policía (conocida como ¡Fuera de aquí! o Alde Hemendik en euskera) ha continuado tras el cese de las armas, anunciado por ETA el 20 de octubre de 2011. Por orden de la banda terrorista, esta estrategia fue asumida de manera definitiva en 1999 por la organización Gestoras Pro- Amnistía, el colectivo de ETA dedicado a asistir a los presos. El fin, además de expulsar a la Policía, es crear un clima de miedo para aislarles. En el norte de Navarra, el hostigamiento a los agentes se multiplicó a partir de 2011 en localidades como Alsasua, Leiza, Estella o Lecumberri. En Alsasua, una localidad de 7.500 habitantes gobernada por Geroa Bai, los ataques los asumió el colectivo Ospa Mugimendua al que pertenecen varios de los acusados, tres de ellos en prisión preventiva. Según la Fiscalía, todo ese odio brotó en la agresión a los dos guardias y sus novias, el 15 de octubre de 2016 de madrugada, tras un día de fiesta. Sobre las 2.30 horas, el teniente y el sargento de la Guardia Civil acudieron al Bar Koxka a tomarse una copa con sus novias. Desde el primer momento, los radicales les señalaron. Las amenazas se desataron a partir de las 4 horas, cuando entró en el bar Unamuno, uno de los cabecillas del movimiento Ospa. Este sujeto se encaró con el teniente y les increpó por encontrarse en el bar. Os vamos a matar por ser guardias civiles irrumpió Arnanz, que llegó corriendo desde el otro lado del bar. No tenéis derecho a estar aquí esto os pasa por venir aquí tenéis lo que os merecéis fueron otros comentarios vertidos en el lugar del ataque, según el relato de la Fiscalía, que explica que el grupo que rodeó a los agentes creció hasta las 25 personas. Los golpes no tardaron en llegar. Las primeras agresiones las recibió el teniente por la espalda, mientras otras personas zarandeban a su novia. En el trayecto para salir del bar, entre empujones y patadas, se formó un pasillo de una veintena de personas que les agre- dían con todo tipo de golpes Fuera, donde se concentraba más gente, los ataques continuaron. Una patada muy fuerte en el tobillo derribó al teniente, contra el que los agresores se ensañaron. Al sargento también lo tiraron al suelo, narra el Ministerio Público, que atribuye a los acusados Arnanz, Ramírez de Alda y Urrizola la violencia más brutal. ¡Cabrones, teniáis que estar muertos, dale más fuerte al puto perro guardia! eran los gritos que acompañaban los golpes. Tras una llamada del teniente, llegó una patrulla de la Policía Foral, que avisó a otras unidades y a la Guardia Civil, y logró arrestar a Unamuno, a la segunda. En un primer intento, la masa de gente le sacó del furgón policial. Los agentes identificaron a los agresores en una rueda de reconocimiento y describieron su participación en el ataque. Acto terrorista Según la Fiscalía, éste era claramente un acto terrorista. Además de por el vínculo con el pasado etarra, considera que se cumplen tres de las cuatro finalidades que exige el Código Penal para calificar un delito como terrorista. Se busca obligar a un poder público a realizar un acto, se pretende alterar gravemente la paz pública, y se busca provocar un estado de terror en una parte de la población. La instructora Carmen Lamela, y el Supremo avalaron esta tesis. La magistrada concluyó que los agresores golpearon a los agentes y sus novias única y exclusivamente por ser guardias civiles. Cuando cerró la investigación, Lamela apreció que el ataque buscaba atemorizar a colectivos que no comparten sus ideas, generando una grave alteración para la paz pública La juez que comenzó la investigación en Pamplona y la la Audiencia Nacional también respaldaron la posible calificación de terrorismo. Solo la Audiencia de Navarra se mostró contraria. Dos versiones El debate central del juicio oral será analizar si el ataque fue un acto terrorista, como defiende el fiscal, o una pelea de bar, como sostienen las defensas