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ABC MARTES, 10 DE ABRIL DE 2018 abc. es opinion OPINIÓN 17 VIC DESDE MI RINCÓN JOSÉ LUQUE VELASCO CONFIANZA Y DEMOCRACIA En las oposiciones a bombero se imputa a cargos políticos, nadie pide su dimisión y el PSOE dispara contra los denunciantes A PASAR EL RATO sa. Dicen que no hubo violencia, sólo besos independentistas al Estado opresor. Tres jueces alemanes ofrecen a los ciudadanos españoles desahogados de conciencia moral un paraíso de rebajas penales. Delinca usted en España y venga a pagar a Alemania. Será un hombre libre en un país libre. O una mujer, si la que va de vacaciones es Ana Gabriel, de la Cup, Cup, quién es. Muy mal debe de ir el turismo en Alemania si tiene que recurrir a la justicia para que haga la campaña. Como ellos tienen la experiencia de Hitler, saben muy bien en qué consiste la violencia, y no aceptan nada por debajo de un campo de exterminio. Autovías cortadas, ciudadanos con la libertad de circulación impedida, contenedores y neumáticos quemados, gritos, amenazas, empujones, golpes, patadas, retención de policías nacionales, jueces y políticos en un edificio público, todo eso no constituye violencia para los jueces amantes del turismo. Son las festivas consecuencias de un entendimiento patibulario de la democracia. Una democracia de perturbados, a quienes se acaba considerando hombres de paz. O mujeres. Hitler puso el listón del asco muy alto. La lógica, Calígula, hay que perseguir la lógica. La lógica de la euroorden y de la extradición. Este señor está procesado en mi país bajo la acusación de haber cometido graves delitos, conforme a nuestras leyes. Que son tan buenas, tan justas, tan limpias y tan exigentes como las de usted, distinguido colega. Le pido que sea detenido cuando pise su suelo, y sea puesto a disposición de este tribunal español solicitante. Para que podamos someterlo a un juicio justo. Si quiere usted opinar sobre nuestra legislación o sobre la profesionalidad de este tribunal, escriba un artículo en el periódico de su preferencia. Pero eso no le interesa a este tribunal, por el momento. O Europa reconoce a España como un país soberano, democráticamente solvente, con un sistema de Derecho adecuado a la dignidad humana, o nos chulea jurídica y políticamente. Que eso es lo que significa que un individuo culpable en España sea tenido por inocente en otros países de la reunión europea. Nosotros no podemos quedar convertidos en un apéndice jurídico de Alemania, aunque se trate de una de las hijas predilectas del Derecho. JOSÉ JAVIER AMORÓS TONTOS DE LA EUROORDEN Nosotros no podemos quedar convertidos en un apéndice jurídico de Alemania A los españoles se nos ha quedado cara de tontos de la euroorden. Bélgica no nos ama, pero Alemania sí nos ama. Pues que detengan en Alemania a Puigdemont y nos lo envíen. Llevábamos tiempo creyendo que Europa nos aceptaba sinceramente y nos respetaba. Pero se limita a despreciarnos. Para ella no somos gente de fiar. Su criterio sobre nosotros está próximo al del pequeño padre vasco Sabino Arana, un pensador de relieve similar al de la ministra de Justicia alemana. Es probable que, después de todo lo que pasa, Europa no sea una Unión, sino una reunión. La reunión europea, un amontonamiento de países mendicantes en los locales de la propiedad. En las reuniones no le dan a todo el mundo café y bombones de licor. Únicamente a los dueños del despacho. España se engaña. En ese desprecio hay saña. Tres jueces regionales alemanes han suspendido en Derecho al Tribunal Supremo de España. En un par de días, o sea, con un par. Alegan que sus decisiones están poco fundamentadas, y que ve delito donde sólo hay sosiego y convivencia en paz y flautas pastoriles por la Diagonal de Barcelona. Es por eso que han dejado libre al mínimo y dulce Karl Puigdemont, impidiendo que pueda ser juzgado en España por rebelión, que es de lo que España lo acu- l tiempo que los medios de comunicación nos bombardeaban con la noticia del fantasmagórico máster de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, en Córdoba pasaba desapercibido algo que gracias a este diario en el que escribo nos hemos informado convenientemente. Me refiero al Auto del Juzgado de Instrucción número 4 de Córdoba en el que se imputan a varios altos cargos de la Diputación en la investigación de unas oposiciones presuntamente amañadas. ¡Hablemos de esto! En primer lugar, en las denunciadas oposiciones al cuerpo de bomberos existen hechos merecedores de investigación, ya que de ser ciertos pueden ser constitutivos de delito. Pero la Justicia no se ha pronunciado aún en sentido alguno. Por ello no debemos hacer juicios paralelos dañando la credibilidad de los investigados o la de los denunciantes. En segundo lugar, el hecho de estar investigada una persona no significa que esté procesada, ni acusada ni mucho menos que sea culpable. Pero eso no es impedimento para que los medios informen de la marcha de la investigación. Esa es su obligación como la nuestra es la de conocer los hechos y esperar sentencia. Dicho lo anterior, lo mismo que es reprobable condenar a alguien sin esperar sentencia, tampoco es justo, como se ha hecho desde la Diputación, calificar de vengativas e infundadas las acusaciones, dañando la honorabilidad de las personas que han denunciado esos hechos. Ambas cosas deben ser valoradas por la Justicia. A nosotros corresponde esperar su veredicto. Iniciaba esta columna hablando de dos noticias. El caso del tan cacareado máster de la señora Cifuentes y el presunto amaño de oposiciones en la Diputación de Córdoba. Entre ambos casos existen diferencias muy notables. La presidenta de la Comunidad de Madrid ni siquiera está imputada. Sin embargo varios grupos han pedido su dimisión y el PSOE ha presentado una moción de censura. En el asunto de las oposiciones al cuerpo de bomberos en Córdoba, existiendo Auto donde se imputan a cargos políticos en la investigación, nadie pide su dimisión y el partido socialista toma una actitud absolutamente diferente, disparando contra los denunciantes a los que tilda de resentidos y de hacer acusaciones falsas. Esta doble vara de medir que tienen por sistema los políticos así como el abandono que hacen de principios tan importantes como el de imparcialidad o el de presunción de inocencia, no augura nada positivo para nuestra democracia. Los ciudadanos contribuyentes estamos cansados de pagar para recibir noticias como éstas y hartos de ver las malas formas que tienen los políticos de gestionarlas. Si la base de la democracia es la confianza ¡y lo es! los políticos tienen mucha responsabilidad en el deterioro democrático que se está produciendo en España.