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76 CULTURA DOMINGO, 25 DE MARZO DE 2018 abc. es cultura ABC Philip Kerr, en una visita a Barcelona en 2015 INÉS BAUCELLS Fallece a los 62 años Philip Kerr, el autor que llevó la novela negra a la Alemania nazi Creador del detective Bernie Gunther, publicó una docena de novelas ambientadas en el III Reich DAVID MORÁN BARCELONA A Philip Kerr le gustaba bromear asegurando que, si se encontrara cara a cara con Bernie Gunther, su más preciada criatura literaria, seguramente el detective intentaría liquidarlo. Sería una especie de liberación para los dos aseguraba. Ayer, sin embargo, Gunther, ese investigador crecido en los horrores de la Alemania nazi y en permanente equilibrismo moral al que Kerr dedicó una docena de larga de libros, debía pasear cabizbajo por los alrededores del Hotel Adlon mientras trataba de asimilar que su creador acababa de fallecer de manera imprevista, víctima de un cáncer que se lo llevó el viernes a los 62 años. Nadie es completamente bueno ni completamente malo le gustaba decir a Kerr, una máxima que exprimió en todas y cada una de las páginas de una saga que comenzó a finales de los años ochenta con Violetas de marzo y con la que plantaba a diario a las puertas del infierno para tratar de comprender cómo diablos fue posible que los nazis llegaran al poder. Para ello, Kerr, nacido en Edimburgo en 1956, combinó la documentación obsesiva y meticulosa con la creación de un personaje antológico: un antiguo combatiente de la I Guerra Mundial depurado de la Kripo, la Policía Criminal Alemana, por su negativa a afiliarse al partido nazi, y que, a regañadientes, acaba trabajando como detective privado al servicio de líderes tan oscuros como Heydrich y Goebbels. Un tipo aparentemente decente como le bautizó el propio Kerr, que permitió al escritor escocés colarse en los subterráneos de la Alemania nazi a través de trece novelas, todas ellas traducidas al castellano excepto las dos últimas, Prussian Blue (2017) y Greeks Bearing Gifts publicada este mismo año en Inglaterra. Escritor hiperactivo e increíblemente productivo, Kerr alternó su pasión por la serie negra con otros títulos como Una investigación filosófica o Esaú y firmó media docena de novelas juveniles. Lo suyo, aseguraba, era una compulsión que le permitía psicoanalizarse y explicarse a través de la palabra impresa. De trato afable y sentido del humor extraordinario, una anécdota explica perfectamente el carácter de Kerr: cuando ganó el premio JUAN GÓMEZ- JURADO BERNIE GUNTHER, ESE LOCO No es un héroe, ni un mártir. Y, sin embargo, se comporta a veces de manera heroica y es capaz de sacrificarse mos a Bernie Gunther, por ejemplo, el protagonista de la saga Berlin Noir Ese policía alemán que decide abandonar su cómodo puesto en la Kripo cuando los nazis ascienden al poder. Las purgas internas en la policía son el motivo más directo, pero debajo subyace el deseo de Gunther de servir a una moral superior, por inasible y compleja que esta sea. S i algo caracteriza a las novelas de Philip Kerr es su rabiosa originalidad, su capacidad para correr riesgos y su prosa ágil y sucinta. Coja- La saga del autor escocés es, desde su punto de partida, un cúmulo de contradicciones. Sí, su premisa es tan sutil como un martillo pilón. En un país donde todos se refugian en las órdenes y la cadena de mando, Gunther recorre el camino menos transitado. Pero su deseo de hacer el bien y vivir dentro de los límites difusos de la verdad está lleno de compromisos. Consigo mismo y con su moral. Gunther no es un héroe, ni un mártir. Y, sin embargo, se comporta a veces de manera heroica y es capaz de sacrificarse. Y se convierte en un detective privado, pero acaba ingresando en las SS. Y es que, como el proverbial salmón, Gunther nada río arriba lo que el río le