Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO, 25 DE MARZO DE 2018 abc. es espana ESPAÑA 53 La Justicia El desafío soberanista Encarceló a Oriol Junqueras, a los Jordis a Jordi Turull... y después liberó a algunos de ellos en función de riesgos objetivos de reiteración delictiva, riesgo de fuga o destrucción de pruebas. A los hechos y evidencias debemos remitirnos... Puigdemont, Comín, Anna Gabriel, ahora Marta Rovira. MUY PERSONAL Su madre fue la primera mujer que ejerció la abogacía en Burgos y su padre, un alto funcionario del Estado que posteriormente abrió un despacho profesional en esa ciudad. Es afable en la corta distancia, pero reservado en la media y larga, y muy celoso de su vida privada (casado y con dos hijos) No es futbolero ni el mejor contador de chistes. Metódico, constante, directo, sin vericuetos, no mide las horas. Se absorbe en el trabajo con inusitada concentración. No le afecta el pulso de la opinión pública catalana ni las coacciones emocionales que se han producido en estos tres meses. El daño de los presos políticos La eficacia del Código Penal ha desintegrado al independentismo con decisiones inexorables que Llarena estima más que justificadas conforme a la ley. No hay más. Indicios, pruebas recabadas por las Fuerzas de Seguridad del Estado a golpe de horas y horas de trabajo e informes, grabaciones... Jurídicamente no hay margen para eludir los procesamientos ya comunicados por rebelión. Políticamente... Llarena ni es político ni hace política. Que nadie se engañe. Ante el Tribunal Supremo no hay presos políticos ni vulneración de derechos humanos. Solo presuntos delincuentes. Y con esa objetividad se les trata asumiendo que se trata del caso más complejo de nuestra democracia. Pero precisamente por ello, la democracia ni puede, ni debe, ni hará excepciones Llarena encarna el rostro del Estado frente a un desafío separatista en estado depresivo y en absoluta descomposición. Es, en efecto, la justicia a lomos de una Harley. ÓSCAR DEL POZO pendentista de Cataluña hacia donde convenga al PP, es no conocer ni a Llarena ni a la Sala de lo Penal, donde por cierto no ha sido revocada ni una sola de las decisiones que ha adoptado en este caso. Sostener la tesis de que es La Moncloa quien decide en última instancia si conviene decretar órdenes de prisión o no, por ejemplo, es algo que le enerva personalmente porque cree firmemente que la independencia de criterio de un juez es sagrada. Pero objetivamente no le afecta ni el pulso de la opinión pública catalana, ni las coacciones emocionales que se han producido en estos tres meses. nQ ZTP W P ã STQ S QPTUb J UT U QË ZV U PTWT UOTp vU WNJ UOQb b aNOb b SWbO b MZPZOb NZb b bW sZ N NUb UT TO W J SQT QbVb VbUTp xbPOTP POZÊU UT ZU WNZ TP 5 D 9 e STQ Q P QMb p nWbIbP WZVZOb bPp TUPNWOb TU Z ZTU P U W TWW OT WsZ Np S Qb bQ WTUbp j VSTQb b 9 GD 9 GD ãp nb T U 4 V P P yZUbU Zb ZÊU T Q Z b 7 DC C 7- 74 I5 9 D 9 $9 19) 9 52 B 4- -52- 7 CE 9 52? 4- (C C 5 5 H C- CE 99 $9 9 $9; 0 A! 3; 81 %66. 3 9 oD; TPT PO bHT; OT t kC; OH w t K K; T M: KTPT AO? T D uNUZT ÎfTDCD gO QT: 9 D uNWZT B ÎgO nT 9 C? K; O rTHHO; 60 gO rTHHO; PO fCD; O qT? HC ÎgO CDMO kTWZ ZOb W TWW OT TU V- P ZU TQVb ZÊU PTaQ TOQbP ÊS QbP x bTMC OD GO O F 38 A gKQO: AO? T rT? QOHCDT