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8 ENFOQUE DOMINGO, 25 DE MARZO DE 2018 abc. es ABC Una de las manifestaciones celebradas ayer en EE. UU. la de Washington, donde se reclamó el control del acceso a las armas AFP 800 manifestaciones contra las armas en EE. UU. Sencillamente inconcebible ÁNGEL EXPÓSITO Ya, ya sabemos que lo recoge la Constitución norteamericana. Y que la mentalidad de gran parte de los estadounidenses es... la que es. Incluso sabemos que ni Obama ni Trump mueven una ceja al respecto porque sería un suicidio electoral. Pero la libre posesión de armas en los Estados Unidos de América es, a juicio del resto del mundo occidental, sencillamente inconcebible. En un país con 325 millones de personas, existen 300 millones de armas en manos particulares. ¿Te imaginas? Pocas matanzas se producen con esa proporción. Basta no tener antecedentes registrados ser mayor de edad y poseer ciudadanía de EE. UU. Ayer se desarrollaron 800 manifestaciones en todo el país bajo un eslogan que nos debe resultar familiar. Basta Nunca más Los convocantes piden que no pueda comprar un rifle militar alguien como Nikolas Cruz, de 19 años, que mató hace un mes a 14 alumnos y tres adultos en el instituto Marjory Stoneman Douglas. Hay quien dice que algo se mueve ante esta increíble realidad. Que es una cuestión generacional... pero yo lo dudo. Porque yo lo viví. Y no se me van de la memoria las estanterías de los hipermercados de Texas repletas de pistolas, revólveres, fusiles de asalto y demás armas automáticas. Las galerías de tiro con acceso libre. Y, en especial, la hilera de fusiles de color rosa para niñas y adolescentes. Se calcula que cada día mueren a tiros, por un motivo u otro, casi cien personas a lo largo y ancho de Estados Unidos. Y ya, ya sé que lo recoge la Constitución, pero me resulta inconcebible en esta parte del mundo y en pleno siglo XXI. PD: Ejemplo del cinismo sobre el muro y las armas: Frontera entre McAllen (Texas) y México sobre el Río Bravo. Los espaldas mojadas llegan de El Salvador, Honduras y Guatemala. Los mexicanos con ciudadanía estadounidense cruzan y regresan con las armas legalmente compradas en USA. Y las revenden entre las maras y los cárteles de la droga. Ni muro ni demagogia. Sencillamente negocio. INTERNACIONAL