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54 ECONOMÍA Segundo trimestre SÁBADO, 17 DE MARZO DE 2018 abc. es economia ABC El Gobierno reparte 5.500 millones a las comunidades, la mitad a Cataluña JAVIER TAHIRI MADRID BBVA descarta comprar bancos físicos y reclama otra regulación González defiende en la junta los ajustes de red para garantizar el futuro del grupo MONCHO VELOSO MADRID Pese a que no haya Presupuestos ni reforma para la financiación autonómica, la maquinaria de la Administración sigue funcionando y con ella el reparto de la liquidez estatal extraordinaria para las comunidades autónomas que se repite año a año, trimestre a trimestre, desde 2012. El Gobierno, a través de la Comisión Delegada de Asuntos Económicos acordó ayer otorgar 5.429 millones de euros a las comunidades para el segundo trimestre. Cataluña, como suele ser habitual es la región que más recursos recibirá con 2.415 millones de euros, casi la mitad del total, seguida de la Comunidad Valenciana (826 millones) Ambas regiones reciben esta financiación por la ventanilla del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) destinado a las comunidades incumplidoras y que suma 3.935 millones entre marzo y junio. Le siguen Aragón (83,87 millones de euros) Cantabria (126,69 millones) Castilla- La Mancha (304,66 millones) Extremadura (66,59 millones) y Murcia (111,67 millones) La Generalitat ha recibido unos 70.000 millones de euros desde 2012 para poder financiar sus servicios públicos, a través del FLA, créditos baratos que el Estado concede a las regiones. De esta forma, el Gobierno central ya cuenta con más del 60 de la deuda de Cataluña, la que más créditos ha pedido. El Fondo de Facilidad Financiera, dedicado a las regiones saneadas, tiene a Andalucía como la gran receptora con 517 millones, junto a Asturias (120,10 millones de euros) Baleares (94,64 millones) Canarias (201,68 millones) Castilla y León (218,24 millones) Galicia (172,44 millones) y La Rioja (169,4 millones) BBVA parece borrarse del proceso de fusiones. Ante las especulaciones de una eventual integración con Bankia, el presidente del banco, Francisco González, reiteró ayer que BBVA no tiene intención de crecer con la adquisición de bancos tradicionales. Difícilmente vamos a comprar redes físicas dijo ayer en la junta de accionistas. La apuesta de BBVA por lo digital es el discurso con el que González lleva años predicando y al que ayer dedicó casi toda su intervención. El ban- quero defendió el liderazgo del banco en ese proceso de transformación tecnológico, y a las puertas de su jubilación el próximo año sus palabras sonaban ya a defensa de su legado. Hoy BBVA es, probablemente, más una compañía digital que un banco dijo, augurando una vez más que en el futuro desaparecerán gran parte de los bancos y fintech que hoy operan en el mundo. González admitió que esa revolución puede acarrear problemas y reclamó que la actual regulación, que va por detrás, se sustituya por otra que asegure un equilibrio entre los intereses de los consumidores, la competencia, el riesgo sistémico, la estabilidad financiera y el apoyo de la innovación. El banquero destacó que el mundo digital ya da resultados al grupo, pero no cifró su aportación a la cuenta, sino que destacó el crecimiento en clientes digitales y móviles y los premios a sus productos. Y eso que parte de los accionistas se quejaron de la rentabilidad y de la evolución de BBVA en Bolsa en comparación con sus competidores, a lo que González respondió que otros han puesto el banco al borde del colapso y han tenido que ampliar capital en 200.000 millones para tapar agujeros Nosotros hemos llegado aquí sin pedir dinero a los accionistas recordó. Hubo también críticas de los sindicalistas al clima laboral por la destrucción de empleo y cierre de oficinas que la digitalización conlleva. González defendió ese ajuste para adaptarse a la nueva realidad. Hay sacrificios a corto plazo que no vamos poder evitar si queremos tener un banco sólido, potente y líder en el futuro dijo, asegurando que el futuro del banco quedaría comprometido si por salvar a unos pocos en el corto plazo ponemos en riego la mayoría de empleos El presidente de BBVA, Francisco González, y el consejero delegado, Carlos Torres, ayer en la junta en Bilbao que cuentan a sus clientes por centenares de millones y a quienes venden miles de millones de productos con una inmediatez increíble y una facilidad pasmosa. Nuevos clientes, nuevos productos, nuevos sistemas de envío y nuevos medios de pago. Ese es el hábitat que le espera y para el que se prepara. Si vemos la evolución de sus clientes digitales y analizamos su cuenta de resultados, con unos ingresos mayores y unos gastos radicalmente menores, deberíamos decir que va en la buena dirección. La gran pregunta es: ¿Y por qué el mercado no reconoce ni premia dicha actitud, por qué no distingue a un banco que se pretende tan bien gestionado? ¿Será, quizás porque no es tan original ni exclusiva o porque ha tenido demasiados errores China, Compass, este año Telefónica, el pasado Turquía... incluidos los reconocidos por él en el terreno digital e inmobiliarios? La cruda realidad es que cuando lle- EFE 17.580 millones de euros En los primeros trimestre del año, los importes totales asignados a las comunidades autónomas ascienden a 17.580,38 millones de euros. Cataluña, la Comunidad Valenciana y Andalucía son las regiones que más fondos han obtenido en los dos primeros trimestres, con 5.892,99 millones y 3.132,90 millones del FLA para las dos primeras, respectivamente; y 3.029,75 millones de la Facilidad Financiera para esta última. La provisión de liquidez estatal supone un incentivo perverso a incumplir las reglas fiscales para las comunidades, que tienen financiación garantizada con independencia de su situación presupuestaria. El Estado acumula casi 160.000 euros de deuda autonómica. IGNACIO MARCOGARDOQUI EL DISCURSO DE LA MARMOTA E l presidente del BBVA lleva diez años insistiendo en un discurso que carece de réplica. Apuesta por un mundo financiero nuevo, en el que las redes comerciales tradicionales pierden progresivamente su función en favor de una relación digital con el cliente. De ahí que considere como los competidores a batir no a los bancos tradicionales que en número decreciente pueblan su sector, sino a los nuevos jugadores. Los Amazon, Google, etc. gó al cargo hace 18 años la acción cotizaba a más de 14 euros y ayer cerró en 6,6. El beneficio atribuido fue de 1.476 millones y este año han sido 3.519 tras el apunte de Telefónica. Todo ello matizado por el pequeño detalle de que aquellos se los repartieron 2.931 millones de acciones y este entre 6.668 millones tras la generosa aplicación del dividendo en acciones, que ha sido una versión sofisticada de aquello de la estampita. Un sistema muy generalizado y que solo algunos bancos han compensado con la posterior reducción de su capital social para evitar la dilución. Claro que por el medio ha sucedido una de las más cruentas crisis bancarias que se ha llevado por delante a muchos jugadores y ha dilapidado ingentes cantidades de dinero público. Pero, lo que nos enerva a muchos es que los perjuicios no han estado repartidos con equidad entre contribuyentes, accionistas y gestores.