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26 CÓRDOBA Provincia SÁBADO, 17 DE MARZO DE 2018 cordoba. abc. es ABC Situación que presentaba el embalse del Guadalmellato antes de las últimas lluvias y que ahora se encuentra al 87 por ciento de su ocupación VALERIO MERINO Junta y agricultores exigen más zonas de regadío pese a las últimas lluvias Los pantanos aumentan sus reservas un 61 por ciento desde el pasado 26 de febrero DAVID JURADO CÓRDOBA La Mesa de Regadío de Córdoba, integrada por la Junta de Andalucía, Asaja, UPA y COAG, alertó ayer de que la sequía no ha acabado en la cuenca del Guadalquivir y exigió aumentar la zona de regadío en la provincia. La reivindicación nada tiene que ver con la situación de sequía vivida y que empieza a paliarse tras casi 20 días de lluvia ininterrumpida. El problema es estructural y de gestión. Así lo expresó ayer el delegado de Medio Ambiente de la Junta, Francisco Zurera, quien apuntó que la provincia es la que más agua almacena en la cuenca, casi un 50 por ciento, pero es la que menos riego tiene, apenas un 14,5 por ciento. La Mesa del Regadío busca una alianza entre agricultores y administraciones para exigir al organismo gestor de la cuenca, en este caso la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) que aumente la dotación de agua y, por ende, la superficie de riego en la provincia. El responsable de UPA en Córdoba, Miguel Cobos, afirmó que la sequía no ha terminado pues la provincia tiene 400 litros por metro cúbico en el año hidrológico ahora pero hace dos semanas estábamos en ruina Y es que la capacidad de agua embalsada sólo es del 50 por ciento, no mucho más que el año pasado en toda la cuenca del Guadalquivir. Además, remarcó que Córdoba tiene nada más que 118.000 hectáreas de regadío cuando otras provincias andaluzas superan las 300.000 hectáreas, teniendo menos agua embalsada Por su parte, el representante de Asaja en Córdoba, Rafael Navas, informó de que la provincia es la que más agua almacena, un 49,55 por ciento del total de la cuenca, pero la que menos riego tiene, un 14,5 por ciento de su cultivo En este sentido, Navas pidió a la CHG que permita la construcción de microembalses, balsas laterales para llenar en esta época así como infraestructuras para el aprovechamiento de aguas subterráneas Por su parte, el representante de las cooperativas agroalimentarias de la provincia, Rafael Sánchez de Puerta, sentenció que para mantener los pueblos llenos de gente el agua es fundamental y además contamos con un nivel de consenso absoluto La petición de la Mesa del Regadío cobra más fuerza tras la situación de sequía, ya que encima de que hay menos superfice de regadío, las restricciones son iguales para todos los regantes de la cuenca. Así, en función de las reservas acumuladas a fecha del pasado 26 de febrero, la estimación de desembalse para la campaña de riego será previsiblemente de unos 600 hectómetros cúbicos, una medida que supone la mitad de agua para los regantes respecto a la campaña de 2017 s No obstante, la cifra aportada por Medidas Asaja pide construir microembalses y más libertad para explotar las aguas subterráneas Reivindicación La Mesa del Regadío pide a la CHG acabar con el agravio comparativo y una mayor dotación de agua la comisión de desembalses de la CHG tiene un carácter meramente informativo ya que la decisión sobre la dotación final se tomará a finales de abril. Las patronales agrarias confían, y más con la lluvia caída en las últimas semanas, que esa dotación de riego aumente considerablemente. Y basan sus esperanzas en el vuelco espectacular que han experimentado las reservas de agua embalsada. Así, si el pasado 26 de febrero, que fue cuando se fijó la dotación de riego, el nivel de ocupación medio de los embalses con cabecera en la provincia era del 29,3 por ciento, esa cifra, a fecha de ayer era del 47,2 por ciento, según el sistema de medición de la CHG. En base a estos datos, antes de que comenzasen las lluvias con la irrupción en la Península Ibérica de la primera borrasca Emma, a la que han seguido Félix y Gisele, los pantanos cordobeses tenían un volumen embalsado de 1.001 hectómetros cúbicos, volumen que asciende ya a los 1.611. Es decir, un aumentro del 61 por ciento. Una muestra de este espectacular cambio es la situación del pantano del Guadalmellato, que a fecha del 26 de febero estaba al 41 por ciento de su nivel de ocupación frente al 87 por ciento que registraba ayer.