Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES, 28 DE FEBRERO DE 2018 abc. es espana ESPAÑA 43 Nueve milímetros La pareja asesinada en el pantano de Susqueda presentaba heridas compatibles con un arma de nueve milímetros, el mismo calibre de la pistola encontrada ayer en su domicilio. Posesión Gran aficionado a la caza, el sospechoso guardaba al menos una pistola en su casa. La Guardia Civil veta a quienes hayan incurrido en esta tipología delictiva la posesión de armas. Alteración Magentí fue condenado por asesinar con una escopeta de caza a su mujer en 1997. Fue condenado a 15 años, la pena mínima gracias al eximente de alteración psiquiátrica. Sin vínculo No consta ningún vínculo previo entre el detenido y la pareja de jóvenes que estaban acampados en el pantano de Susqueda, situado a media hora en coche de Anglès, donde el detenido residía. Confesión A diferencia de lo que ocurrió en 1997, cuando el acusado confesó su crimen y alegó problemas mentales, Magentí defiende ahora su inocencia en relación al doble asesinato. El sospechoso de Susqueda: un convicto con un arma en casa Los Mossos hallan una pistola en los registros. La tenía pese a tirotear a su exmujer en 1997 JESÚS HIERRO BARCELONA EL CRIMEN DEL PANTANO Crimen machista a sangre fría Pasaban las 16.15 horas del 4 de diciembre de 1997 en Anglés. Magentí conocía las rutinas de su exmujer, de la que se había separado ocho meses antes. Sabía que bajaría del autobús de Gerona y pasaría por aquella calle. Aparcó el Citroën Saxo que entonces tenía entre un tractor y una furgoneta para no ser visto. Esperó dentro del vehículo y, cuando la vio pasar, salió rápidamente del coche y la acribilló a balazos. Lo hizo con una escopeta de caza semiautomática. Le pegó tres tiros, la mujer cayó al suelo, volvió a cargar otro cartucho de perdigones y le disparó de nuevo. La víctima murió al instante. Reconoció el crimen a gritos al instante en la calle explicó ayer por teléfono a ABC el letrado Manel Mir, que entonces se encargó de defenderlo en el juicio en Gerona. ¿Qué hacía con una pistola en casa un 26 de febrero de 2018 un individuo que fue condenado por haber acribillado a tiros a su mujer en diciembre de 1997? Sin duda, un elemento para reabrir el debate sobre la tenencia de armas. Los Mossos d Esquadra la encontraron durante los registros en su casa natal, la vivienda de su madre, uno de los domicilios de Anglés (Gerona) que frecuentaba Jordi Magentí, de quien la policía catalana no tiene ninguna duda de que fue también el autor del doble homicidio de dos jóvenes en el pantano de Susqueda de agosto del año pasado. La investigación deberá comprobar ahora si fue ésta el arma con la que el convicto acabó con la vida de una joven pareja del Maresme que se disponía a disfrutar de unos días de vacaciones en el paraje natural de Susqueda. Las víctimas recibieron impactos de bala compatibles con un calibre de nuevo milímetros. El análisis de la pistola determinará si con ella pudo haber cometido el crimen. Sin embargo, los agentes tienen pocas esperanzas de que el arma intervenida fuera la usada para cometer los asesinatos. Así lo demuestra que en el registro de ayer en casa de su tío donde Magentí vivía en la actualidad continuaron buscando el arma que pudo haberse usado para matar a Marc H. y a Paula M. Jordi Magentí asesinó en 1997 a su mujer con una escopeta de caza semiautomática marca Browning, cargada con cartuchos de los que habitualmente se utilizan para la caza del jabalí. Entonces tenía licencia. De lo contrario, además de por el homicidio se le hubiese condenado también por tenencia ilícita de armas explicó ayer a ABC el abogado Manel Mir, que entonces se encargó de la defensa del homicida. Magentí es un gran aficionado a la caza y a la pesca. La Guardia Civil, responsable de conceder las licencias para EFE Registros En la imagen superior, los Mossos conducen al detenido a un registro domiciliario. Los investigadores buscan pistas en las viviendas para esclarecer el crimen (izquierda) el uso de armas, veta a quienes están condenados por esta tipología de delitos. Sin embargo, él conservaba de forma ilegal armas en casa. Al menos, guardaba una pistola. Doce años entre rejas La Sección Tercera de la Audiencia de Gerona le condenó en el año 2000 a 15 años de cárcel por un delito de asesinado. Su letrado logró que el tribunal tras un veredicto de culpabilidad del jurado le impusiese la pena mínima posible para este tipo de delitos. Fue gracias a que el tribunal aceptó como atenuante su alteración psíquica. Tenía un trastorno de personalidad que afectaba a sus capacidades cognitivas y volitivas recordó ayer el letrado en conversación con este diario. Así lo de- cretó un informe del forense elaborado tras el crimen. Después del crimen, Magentí estuvo más de 12 años en prisión. Fue encarcelado en 1997 de forma provisional en La Modelo de Barcelona y después cumplió su condena entre la prisión de Gerona que en la actualidad es un centro penitenciario abierto y la de Quatre Camins, de La Roca del Vallès (Barcelona) En 2009 salió en libertad condicional y con la definitiva a finales de 2012. Magentí tuvo dos hijos con la víctima. Tenían 26 y 6 años respectivamente en el momento del crimen. Cuando salió de prisión, el vecino de Anglés se casó con una mujer colombiana. Su intención de viajar a este país para quedarse a vivir de forma inminente es lo que pre- cipitó que el lunes se precipitase su detención, según explicaron fuentes conocedoras de la investigación. Los Mossos registraron el domicilio de Anglés, donde Magentí vivió los últimos meses. Comenzaron el lunes y continuaron ayer, siempre con el sospechoso presente. Al ser conducido por los Mossos hacia el interior de la casa poco antes de las diez de la mañana, Magentí dijo desencajado y entre sollozos a la prensa: Yo no he hecho nada, me quieren cargar un muerto que yo no he matado Fue lo único entendible de sus gritos a la prensa situada al otro lado del cordón policial. Los Mossos continúan buscando pistas, como restos de sangre en la ropa del detenido. Sospechan que tras cometer el doble asesinato Magentí hundió los cadáveres de la pareja en este embalse del río Ter, cargándoles piedra en las mochilas para con el peso arrastraran los cuerpos al fondo. También investigan el vehículo todoterreno que supuestamente conducía el día del crimen. Fue detectado en el pantano y fue clave para su posterior detención. Falta por resolver el móvil del crimen. ¿Por qué acabó la vida con dos jóvenes a los que no conocía de nada?