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14 OPINIÓN LLUVIA ÁCIDA PUEBLA MIÉRCOLES, 28 DE FEBRERO DE 2018 abc. es opinion ABC DAVID GISTAU UN TÍO RARO Este Rey parece no conocer la maleabilidad de los credos y los valores U NOS tam- tams y unos cuantos bailes alrededor de la hoguera faltaron en el anuncio de Podemos de que ahora se proponen derribar el Gobierno esta misma primavera, no con la fuerza de los escaños, que para este menester son escasos, sino con la furia de las movilizaciones en la calle. ¡Rodéalo todo! Ojalá pudiera haber un podemita, a modo de cobrador del frac, adosado en la calle a cada uno de los votantes que aún sostienen el 78 y postergan las cuchillas purgantes de la Transición verdadera. Ojalá fuera posible encontrarse uno incluso al descorrer la cortina de la ducha: la fiesta movible de Hemingway hecha escrache. Tendré que decidirme a instalar el asiento trasero de la moto para llevar de paquete en las excursiones al encargado de susurrarme conciencia podemita. El anuncio de Podemos revela dos cosas. Ambas las sabíamos ya pero recobran vigencia por la decadencia personal de Iglesias. La vía institucional, probada cuando las expectativas permitían apropiarse por anticipado de vicepresidencias y ministerios distópicos, es insuficiente, sobre todo si el anhelo es revolucionario. El Parlamento en el que entró la Gente Fetén después de su ocupación por androides o marcianos podría volver a ser, por tanto, el Parlamento que No Nos Representa. Por otra parte, y cuando en el Parlamento gripa el tren de la estación de Finlandia, el alma activista recuerda cuál es su ecosistema y cuán divertido es hacer política de un modo que no obliga al trato con ujieres ni a aprenderse reglamentos ni a decir cosas de señor mayor, tales como consenso o interpelación, con las cuales Rajoy es capaz de anestesiarlos con una retórica sinuosa, hueca y narcótica ante la cual hasta un nerd de intramuros como Rivera termina desquiciado. El activista se debe a su público y al ideal que tiene de sí mismo como hacedor de eras por las bravas. Esto se ha visto en la grosería autolesiva de la alcaldesa de Barcelona ante FB 6 quien, igual que cuando lo chiflan en las finales, igual que cuando le tendieron una emboscada en la manifestación de Barcelona posterior al atentado de las Ramblas, sale dignificado del frotamiento con la horda y demuestra con su sola presencia que representa una España más siglo XXI que la tribal y reaccionaria que lo acosa. La lealtad propia al personaje incendiario tiene, sin embargo, ciertos límites. La misma Colau que ante las cámaras interpreta el Sujetadme que lo mato en privado implora al Rey que intermedie y conceda, que no se ande con demostraciones de carácter como las del famoso discurso fundacional de su reinado. En esto, Colau no es distinta de cualquier otro español: está acostumbrada a lo que se dio en llamar el borboneo la práctica cabildera, el hablando se entiende la gente. Para bien o para mal, este Rey parece no conocer la maleabilidad de los credos y los valores y resulta haberse creído lo que defiende y cómo debe hacerlo. Qué tío más raro. VIVIMOS COMO SUIZOS ROSA BELMONTE ARBITRARIEDADES Josefina Carabias ha sido favorecida frente a Wenceslao Fernández Flórez, Azorín o Camba. Bien hecho ENGO por Josefina Carabias la misma devoción que en el pueblo de Amanece que no es poco por Faulker. O que John Waters por Leslie Van Houten. Pero no me parece que a la hora de elegir un nombre para premiar al mejor cronista parlamentario sea el más adecuado. Y claro que fue la primera redactora en La Voz supuso una revolución, no sólo en aquel periódico sino en la profesión Y claro que fue la primera española corresponsal (Colombine y Sofía Casanova estaban en el extranjero por casualidad e Irene Falcón era corresponsal consorte, pero Carabias fue a Washington como corresponsal residente) Le dieron el Cavia por un artículo titulado El congreso se divierte publicado en Informaciones. Pero no hablaba de ese congreso. Lo de su nombre para el premio ha sido una propuesta de Ana Pastor a la Mesa del Congreso. No voy a decir que me parezca mal esta arbitrariedad. ¿Iban a ponerle el nombre de Wenceslao Fernández Flórez, Azorín o Camba? Que les den, bastante reconocidos están ya esos hombretones. U hombrecillos. He leído a Arcadi Espada en Vanity Fair mientras promocionaba Un buen tío (Ariel) que las mujeres son en este momento un lobby potentísimo y extraordinariamente bien organizado que en un momento determinado pueden hacer cambiar la realidad en función de sus pretensiones o de sus ansias de poder o de miles de cosas Ya era hora, T aunque parezca haber más ruido y grititos que otra cosa. El mujerío es hoy como esa multitud que arrastra a Ingrid Bergman en Te querré siempre. Pero no arrastra lo suficiente. Ingrid Bergman puede volver a reunirse con George Sanders. La semana pasada nos enteramos de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea considera que la legislación española que permite el despido de una mujer embarazada con motivo de un ERE no es contraria al derecho europeo (siempre que no sea por el embarazo y la empresa justifique por escrito los motivos del despido) Por supuesto que puede haber embarazos como salvoconductos, pero entre las arbitrariedades de un país (una civilización) con el suicidio demográfico en la agenda diaria debería estar la de proteger a las mujeres embarazadas como si fueran linces ibéricos. Sé que soy una pesada y parezco Forges con Haití, pero vuelvo a repetir, tirando de Doris Lessing, que las mujeres necesitan igualdad de oportunidades, igualdad de salario, permisos por nacimiento y buenas guarderías. El resto es superfluo, sobre todo desde nuestra atalaya occidental. Aunque no vamos a renunciar a lo superfluo. En Arabia Saudí acaban de permitir que una mujer, una actriz, se suba al escenario. María Guerrero como La dama boba se está riendo todo lo fea que es en el Prado desde el cuadro de Sorolla. Y, mira, en Marruecos, Mohamed VI ha impulsado que las mujeres puedan ser notario de derecho musulmán (adul) Podrán levantar acta en bodas, divorcios, custodia de hijos y herencias. Y vamos a quejarnos por aquí. La arbitrariedad de proteger y favorecer a las hembras que se reproducen debería estar tan aceptada como la escolarización obligatoria. Y no porque las mujeres quieran tener hijos por capricho biológico sino porque los hombres quieren tenerlos. Ellos sabrán. Se acerca el 8 de marzo, la huelga feminista y, como dice Echenique, una primavera de movilizaciones. Abro espita cursi. Con la gente mayor en la calle protestando por las pensiones, lo que no tiene pinta de acabar es el invierno de su descontento. Recordando qué cosas son las que importan, los viejos han adelantado por la derecha y por la izquierda a las mujeres.