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ABC DOMINGO, 25 DE FEBRERO DE 2018 cordoba. abc. es Faltan 28 días Domingo de Ramos para el CÓRDOBA 25 La Cuaresma en ABC EL PATERO DEL DOMINGO LUIS MIRANDA COSTAL LLENO, CIRIO HUÉRFANO Se multiplican los pasos y nunca falta quien los lleve, pero las filas de nazarenos siguen igual de flacas S VALERIO MERINO Arriba, la bambalina fronta del palio que estrenará la Virgen de la Salud el Martes Santo, bordada por Jesús Rosado y dibujada por Julio Ferreira. Sobre estas líneas, en imágenes de la hermandad, las jarras del paso, la base de uno de los varales y el proyecto de los futuros respiraderos E dijo a su muerte que Juan Pablo II había sido un Papa que había llenado los estadios y vaciado las iglesias. La frase era impactante como las que gustan en este tiempo en que nadie lee, y también, como lo son todas, falsa y vacía. Era verdad que el gigante polaco había hablado frente a multitudes, pero las iglesias ya se venían vaciando de antes de que llegara él, y su voz poderosa no dejaba de parecerse a un clamor en el desierto del mundo. Quizá a los que advertían que la gente salía de los templos les engañaran las imágenes de Wojtyla predicando a las multitudes y pensaran que Dios había escuchado su oración en aquella época de cambios, pero no había un Papa para cada parroquia que iba perdiendo fieles. Cuando hace treinta años el capataz tenía que pagar un dineral de teléfono llamando a los costaleros para que no se les ocurriese faltar el día de la salida no imaginaría este tiempo en que casi todas las igualás se saldan con cuadrillas dobles y no son pocas aquellas en las que hay que despedir a unos cuantos con unas palabras y sin tener ni una raspa en el reparto de panes y peces que se hace en las frías noches de otoño y de invierno. Crecen las cofradías y se multiplican los pasos y nunca falta quien los lleve mientras los que ya tienen más de cuarenta dicen que de chicos, al pensar en estos años, se imaginaban a muchas imágenes a ruedas. Como en aquel magnetismo personal y espiritual de San Juan Pablo II, hay un envés: las filas de nazarenos siguen tan flacas como antes y nadie ve en el horizonte el momento en el que el reparto de las papeletas de sitio tenga las mismas bullas que los ensayos ni de que haya muchos que lleven durante toda la vida la túnica. Los que sí se enamoran de ella podrán enseñar a los demás lo mismo que los que se quedaban en las iglesias y no iban a los estadios: no había baños de masas, pero la experiencia de la fe era sincera e íntima, sin el emotivismo de las multitudes, directa, personal y más duradera. Al cirio lo cantan menos que al costal, pero le gana como la misa de la parroquia vencía al estadio y sus focos.