Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
6 ENFOQUE DOMINGO, 25 DE FEBRERO DE 2018 abc. es ABC El caos de Venezuela El pueblo huye del chavismo El gran éxodo ÁLVARO YBARRA ZAVALA El pueblo venezolano huye de Venezuela. La tiranía de la dictadura de Maduro y la complicidad (salvo contadas excepciones) de la oposición, y de un nuevo y oportunista estamento empresarial hecho a medida de los intereses del régimen son los responsables de ello. El colapso del país es una realidad. Nada queda de aquella tierra próspera y rica, hoy solo existe hambre, miseria y miedo en la tierra del libertador Bolívar. Chamo, no aguanto más, me voy antes de que no pueda salir es el WhatsApp más común estos días entre los centenares de miles de venezolanos que huyen del país rumbo a Cúcuta, Curazao, Miami o Madrid. Nadie quiere esperar a ser parte del nuevo circo que el régimen, y parte de la oposición, quieren orquestar con la celebración de nuevas elecciones presidenciales y legislativas para este próximo abril. Ya conocen el cuento muy bien. Solo en 2016 más de 11.000 bebés murieron como consecuencia del hambre; su economía marcó récords en materia de inflación y desempleo; el desabastecimiento de supermercados y hospitales es total; los servicios de gas y luz están bajo racionamiento y a fecha de hoy es una de las naciones más violentas del mundo, con una tasa de 119 homicidios por cada 100.000 habitantes. Venezuela no tiene presente ni futuro. La dictadura de Maduro jugó sus cartas y ganó. No existe salida democrática para un país secuestrado por una horda de sádicos malandros. El coste de una alternativa armada es un riesgo demasiado alto para todos los que han compartido alcoba con la dictadura durante todos estos años de chavismo. Nadie quiere perder su nueva condición de millonario y muchos menos acabar señalado por el gran dictador Maduro. El venezolano de a pie tiene esto muy claro y se cansó de esperar el liderazgo de una oposición desacreditada y de un estamento empresarial que aún se sigue beneficiando de su amistad con la dictadura. El pueblo de Venezuela no tiene otra alternativa más que huir. Sabe que su presente y su futuro para poder vivir con dignidad están lejos de su querida Venezuela. Para salvar a su hija Diana Murillo Figueroa y su marido, Carlos Eduardo Murillo (en la imagen) acompañan a su hija Diana en el hospital de Cúcuta, en Colombia. Son de San Cristóbal (Venezuela) pero ante la total escasez de medicamentos en el hospital se vieron obligados a cruzar la frontera para que la niña pudiera ser atendida. Sufre la enfermedad de Guillain- Barre. Diana y Carlos no volverán a Venezuela