Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES, 15 DE FEBRERO DE 2018 abc. es opinion OPINIÓN 17 VIC CRÓNICAS DE PEGOLAND RAFAEL RUIZ CUI PRODEST La señora Muñoz tiene una salida lógica: explicarse. La confesión tiene efecto munífico L VERSO SUELTO LUIS MIRANDA CALLE DE CHAVES NOGALES Los que ahora quitan rótulos a fachas son los que miran con desconfianza a Chaves Nogales E L martes que viene vuelve a Córdoba y pilla a la ciudad librando la última batalla de la Guerra Civil. Manuel Chaves Nogales reconocería a la España de la que se marchó, dolido y lúcido, en 1937, si pisara otra vez las calles de esta ciudad en la que fue redactor jefe de un periódico. Después de ochenta años y miles de estudios, análisis y documentos, todavía hay gente que no se aclara o no se quiere aclarar, que no quiere salir de la hemiplejía moral de considerar que uno de los bandos asesinos era suyo. A él le bastaron unos pocos meses, la mirada aguda del periodista y el compromiso con la democracia y la libertad que eran imposibles en la España de los años 30 para entenderlo todo, y nadie ha sido capaz de explicarlo mejor que él desde entonces. Porque lo que ha pasado se llama represalia. La Guerra Civil fue ante todo un conflicto de cobardes, donde hubo tantos muertos luchando en el frente de igual a igual como asesinados en las atroces persecuciones de la retaguardia por delaciones viles y venganzas personales que se camuflaban de asuntos políticos. El ajuste de cuentas del callejero no ha derramado sangre, pero tiene mucho de esa arrogancia del vencedor que sabe que el que tiene en frente se maniató a sí mismo y no chistará. ¿Que diría Chaves Nogales si supiera que hablan de libertad y de democracia los revolucionarios que a él le parecían tan perniciosos como los reaccionarios, y a los que vio matar con la misma crueldad que a los moros del Tercio que iban sembrando el terror a las órdenes de Franco? Son preguntas retóricas, ensoñaciones de un lector que vive deslumbrado desde aquel día en que conoció una de las prosas más vibrantes de la lengua española y a alguien que ejerció el oficio de tal forma que gente como yo debería avergonzarse si le llamase maestro o proclamase que comparte con él profesión. Aunque muchos- ¿no, Javier Santos, Antonio Varo, Rafael Ruiz, hermano Jose? -lo hayamos descubierto hace dos días, Manuel Chaves Nogales no deja de ser aquel sospechoso perfectamente fusilable por unos y por otros. Los que ahora quitan de los rótulos a los que llaman fachas son los mismos que lo siguen mirando con desconfianza y escriben artículos todavía hoy en contra de aquel portentoso libro llamado A sangre y fuego Molesta en las librerías porque les estropea el relato, que unos aceptaron por ignorancia y otros por complejo, de que sus abuelos comunistas en la Guerra Civil eran demócratas y pacíficos que respetarían a los pequeñoburgueses liberales, como se proclamaba el escritor, que se ganaban la vida en una empresa. Lo importante es que el martes día 20 Arturo Pérez- Reverte ¡ojo a no mirar al dedo! Andrés Trapiello y Pilar Chaves- Jones, su hija, hablarán de un genio que hizo nuevo periodismo mucho antes y mucho mejor que los americanos y que a base de literatura dotó a su oficio del rigor y la profundidad de las mejores novelas. Quien no lo conozca ya puede buscar su asombrosa biografía de Belmonte, Andalucía Roja y la Blanca Paloma o El maestro Juan Martínez que estaba allí excepcional crónica viva de la Revolución Rusa. La lectura independiente es el único tributo posible: a él, que se quedó con una ciudadanía española puramente espiritual que no le quitarían ni un bando ni otro, le ofendería que esta Córdoba de la represalia le dedicase alguna de las calles que queden libres. as gónadas no suelen salir en los titulares. Por eso, una palabra como cojones parece desterrada del normal desarrollo de los ciclos de noticias. Salvo extracción quirúrgica, todos tenemos órganos sexuales motivo por el cual no debería resultar fuera de lugar su mención constante. El problema radica, supongo, en la posición de los órganos mismos. Su habitual ubicación es de sobra conocida. Cierto que si son accesibles al tacto la cuestión gana en interés para una o varias de las partes en conflicto que no han de ser necesariamente dos. Pasar a tenerlos agarrados forma parte de una variante que, como todo en la vida, ha de tener una consideración poliédrica. Salvo en la memoria histórica, donde vale halagar a Stalin de vacaciones y repartir justos cargos de genocida en horario laboral. Qué suerte tiene quien puede percibir la vida en nítidos blancos y negros. Agarrados, vale, pero por qué. La sobrina de la señora Ángeles Muñoz, presidenta de la cosa del Guadalquivir, ha dicho que su tía se mostraba ufana de jugar con dos de las autoridades principales al chiste del dentista. No vamos a hacernos daño, doctor. Claro que en el caso del odontólogo tenemos la constancia cierta de que el asunto es la muela, el dolor requerido para su retirada, y el intercambio preventivo, la aplicación de presión sobre las partes blandas del sanitario. Sucede que, como quiera que el diablo nos lleva siempre por el camino de los detalles, en este caso hay que pensar siempre en que lo importante son las motivaciones y lo accesorio, las pelotas mismas. Cuestión que nos llevaría a aventurar, con permiso de Aristóteles Moreno que es el rey del plural mayestático, que esto va de favores mutuos. Do ut des Dar y recibir, con permiso de los menores presentes en la sala. La señora Muñoz, que en este caso parece ser la que agarra, tiene una salida lógica ante la cuestión suscitada. Explicarse. Como sabe todo buen cristiano, la confesión tiene un efecto munífico. Las almas soliviantadas han acudido desde antiguo a la expiación del pecado bajo la técnica de su expresión pública. Las reglas antiguas de toda narrativa ordenada. Quién hizo qué. Cuándo. Dónde. Con qué motivo. Cui prodest escribió el paisano Séneca. ¿Quién se beneficia? Pregunta radicalmente necesaria en toda indagación de un asunto que versa, como se ha explicado en numerosas ocasiones, de dinero público y poder chiringuitero. Hasta en el PSOE, que acaban de llevar a la Fiscalía a un antiguo alcalde de IU por quedarse una tablet, entenderán que lo lógico es conocer a fondo qué pasó con un presupuesto tal que da para comprarse la tienda de informática entera, muchas acciones de la compañía telefónica, todos los móviles de última generación disponibles en el mercado. Bien por su denuncia contra el que alargó la permanencia de los móviles. Táctica, supongo, que consiste en agarrar algo, lo que sea que esté a mano, recordando que ojos que no ven, bolas que no sufren.