Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO, 10 DE FEBRERO DE 2018 abc. es internacional INTERNACIONAL 49 Los socialdemócratas alemanes se deshacen de Martin Schulz El excandidato a la Cancillería renuncia a ser ministro de Exteriores ROSALÍA SÁNCHEZ CORRESPONSAL EN BERLÍN Fuentes del Partido Socialdemócrata (SPD) habían adelantado que apenas quede cerrado el acuerdo de Gran Coalición el partido se ocuparía del ya plenamente amortizado Martin Schulz. El afectado creyó zanjada la cuestión pactando con la directiva la cesión de la presidencia del SPD a Andrea Nahles y el traspaso de la vicecancillería al nuevo ministro de Finanzas, Olaf Scholz. Creyó que, refugiado en el Ministerio de Exteriores y ocupándose de refundar Europa del brazo de Macron, podía salvar la cara y el insostenible descrédito entre los suyos. Pero, tal y como había profetizado, la directiva del SPD inició tal presión sobre Schulz un vez firmado el pacto de gobierno que él mismo se vio ayer obligado a renunciar públicamente a Exteriores y poner así fin a una carrera que no pudo sobrevivir fuera de la burbuja política de Bruselas. Una vez más, el inmisericorde SPD fagocita a su candidato electoral y borra su nombre de las instituciones en las que gobierna, como hizo con Peer Steinbrück hace cuatro años. Renuncio a entrar en el Gobierno y espero que con ello se ponga fin al socialdemocracia se felicitaba el secretario general del SPD, Lars Klingbeil. El único que no se pronunció fue Sigmar Gabriel, en la sombra el principal promotor del sacrificio humano A finales de 2016, cuando el núcleo duro del SPD se reunió para preparar su estrategia electoral, Sigmar Gabriel era vicecanciller y ministro de Economía, además de presidente del SPD, con cierto desgaste entre las bases pero férreo control de sus estructuras. La encuestas ya dejaban claro que Merkel era imbatible y el objetivo era encontrar un candidato capaz de renovar la ilusión del partido o, como comentaba en los pasillos alguno de los asistentes a esa reunión, encontrar a alguien dispuesto a hacer campaña y asumir la previsible derrota. Fue entonces cuando apareció por primera vez sobre la mesa el nombre de Martin Schulz, presidente del Parlamento Europeo y con mayor proyección internacional que todos los presentes. Promesa no cumplida Para lograr que descendiese a la arena alemana, Gabriel le cedió la presidencia del partido, obteniendo a cambio la promesa de que, si finalmente el SPD formaba de una u otra forma parte del próximo gobierno sería él quien ocuparía el Ministerio de Exteriores. Es lamentable comprobar hasta qué punto se ha perdido el respeto entre nosotros y lo poco que vale la palabra dada protestaba Gabriel en las redes sociales la noche del miércoles y mientras la campaña de las juventudes del partido contra Schulz alcanzaba su punto más álgido. Apenas 48 horas después de ese grito de guerra, la directiva emitía un ultimátum y Schulz sacaba la bandera blanca, dejándonos la duda sobre si la gran coalición cumplirá finalmente con el impulso europeo en el que tanto empeño personal ha puesto durante la negociación. Martin Schulz, defenestrado por su propio partido EFE Sigmar Gabriel, el promotor del sacrificio de Schulz REUTERS debate interno en el SPD hizo público Schulz en un comunicado. Su decisión merece el máximo respeto y reconocimiento evitó lamentar la futura presidenta del partido, Andrea Nahles. Era una contribución necesaria para salvar la credibilidad del partido celebraba el presidente de Renania del Norte- Westfalia, Michael Groschek, con él en el gobierno jamás podría haber un resultado positivo en la consulta a las bases sobre la gran coalición Renuncia a sus ambiciones personales por el bienestar de la ACUSAN AL JEFE DE GABINETE DEL PRESIDENTE DE ENCUBRIRLO Escándalo tras dimitir por abusos un asesor de Trump M. ERICE WASHINGTON Rob Porter Secretario del gabinete de Trump, ha dimitido tras conocerse la investigación del FBI por las denuncias de sus dos exesposas de malos tratos, pasado que conocería Kelly La guerra ha vuelto a la Casa Blanca. La misma persona que terminó con el caos en el entorno del presidente, John Kelly, se encuentra ahora en el ojo de un huracán que él mismo ha contribuido a generar. La sonora dimisión esta semana de Rob Porter, el secretario del gabinete de Donald Trump, acusado por sus dos exmujeres de maltratos físicos, no ha hecho sino desatar un escándalo que crece cada día. Las revelaciones de que su jefe, el general Kelly, conocía el pasado reciente de Porter sitúan contra las cuerdas al hombre clave de la Casa Blanca, acusado de encubridor. El indeseado protagonismo de Kelly comenzó cuando salió en defensa de su subordinado, con una nota de apoyo inequívoco. Fue el día en que trascendió que el FBI mantenía abierta una investigación contra Porter, en el transcurso de la cual dos exesposas se declararon víctimas de su violencia física. La primera de ellas, Jennifer Willoughby, aportó fotografías que mostraban un enorme moratón en torno a un ojo, que la denunciante atribuyó a un puñetazo de su marido. Su segunda mujer, Colbie Holderness, también confesó haber sido tratada con violencia. Líos en la Casa Blanca El episodio se ha complicado al conocerse que Porter mantiene una relación sentimental con la directora de Comunicación de la Casa Blanca, Hope Hicks, la persona de más con- REUTERS fianza del presidente. El otro afectado al que parecen arrollar los acontecimientos es Don McGhan. El consejero de la Casa Blanca fue advertido por el propio Porter en enero de 2017, nada más llegar, de que las acusaciones de sus exmujeres podían complicar el habitual examen de seguridad al que son sometidos los altos cargos. McGhan consintió en que trabajara con un permiso provisional. Durante los siguientes meses, Porter le informó de que el FBI le había interrogado dos veces. Hasta que en noviembre recibió una llamada de Samantha Davis, otra expareja de Porter, que le prevenía del alcance de las acusaciones. McGhan informó a Kelly, quien no movió un dedo hasta que un diario destapó el escándalo esta semana. La gravedad de las denuncias no ha impedido que el presidente Trump ensalzara ayer la labor y la gran carrera profesional que le espera a su dimitido secretario.