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ABC SÁBADO, 10 DE FEBRERO DE 2018 abc. es opinion LA TERCERA 3 F U N DA D O E N 1 9 0 3 P O R D O N T O R C UAT O LU C A D E T E NA LA FUGACIDAD DE LA VIDA POR MARI PAU DOMÍNGUEZ Hay que pensar cuánto más leve puede ser el dolor de no tener que el de perder Séneca, en el capítulo que dedica a la tranquilidad del alma, sugiere con acierto que la pérdida es mucho mejor que la carencia. Para perder algo o a alguien has de haberlo tenido previamente. En efecto, la pérdida de un ser querido lleva intrínseca la satisfacción de haber gozado de su presencia hasta el momento de la ausencia definitiva Insensato es el hombre, pues permite que se escape el tiempo, siendo éste irreparable SÉNECA, DE LA BREVEDAD DE LA VIDA. INVITACIÓN A LA SERENIDAD sobre el valor de la vida o el sentido del tiempo nos sigue reconfortando en pleno siglo XXI, tal vez porque él sufrió en propia carne el dolor de una enfermedad muy grave y, peor aún, de la pérdida de un hijo. Y el dolor no tiene épocas ni límites en el tiempo. Hay que pensar cuánto más leve puede ser el dolor de no tener que el de perder Séneca, en el capítulo que dedica a la tranquilidad del alma, sugiere con acierto que la pérdida es mucho mejor que la carencia. Para perder algo o a alguien has de haberlo tenido previamente. En efecto, la pérdida de un ser querido lleva intrínseca la satisfacción de haber gozado de su presencia hasta el momento de la ausencia definitiva. Y tal circunstancia es la que debemos intentar que prevalezca cuando llega la hora de la muerte. Nada hay en el mundo como la amistad. Nada en igual medida puede agradar al espíritu como una amistad fiel y tierna. Cuánto bien existe cuando hallamos corazones dispuestos a abrazar cualquier secreto con seguridad, cuya conversación ablanda la angustia, cuya opinión desenreda una decisión, su alegría disipa la tristeza, su misma presencia agrada Con su muerte nos enteramos de que tenía un corazón, en el sentido literal, demasiado grande. Tal vez por eso se rompió, por exceso de carga, éramos demasiados dentro de él y a todos quería atender. Quien tema a la muerte, no hará nunca nada por un hombre vivo NIETO Está claro que él no temía a la muerte ya que es difícil encontrar a otros que se hayan dedicado tanto como él a los demás. E S un viernes. Aunque podría ser cualquier otro día de la semana. Pero el caso es que es viernes. El trasiego habitual del final de la semana en las grandes ciudades se complica por el anuncio de un fuerte temporal que puede colapsar el país. Por la mañana hablas con tu amigo del alma y a mediodía alguien te llama para comunicarte que ha fallecido de manera repentina. El tiempo se detiene y cae sobre el ánimo como la losa de una sepultura. De repente, sin entender cómo ha sido el transcurrir de las horas, ya es domingo y comienza a nevar temprano. El sonido de la tierra sobre la madera del féretro y el color de las flores que se funden con ella en la caída, conforman el adiós irreversible mientras la nieve cubre de blanco los recuerdos. Todo sucede con demasiada rapidez. Nadie aprecia el tiempo, hacen uso de él con laxitud, como si fuese gratuito escribió Lucio Anneo Séneca. El tiempo es lo que sentimos que nos falta cuando fallece un amigo prematura y abruptamente, sin enfermedades ni avisos. Es entonces cuando nos asalta la conciencia de que nos quedó tanto por decirle... Pero aunque no fuera así siempre lo creeremos porque con la diferencia de tan sólo un instante ya nos está faltando tiempo; por ello hemos de aprender, un día tras otro, que jamás deberíamos negarnos a nosotros mismos la posibilidad de perder el tiempo expresando todo aquello que sentimos, por fútil que nos parezca o frágil lo que lo sustenta, en ese tiempo que le ganamos a la ausencia. Exactamente como hacía mi amigo con cada amanecer, sin excepción, aunque eso es ser una rara avis. Séneca estaba convencido de que el que dirige cada día como si fuese el último, ni suspira por el mañana, ni lo teme Escuchamos testimonios de personas que han superado una grave enfermedad, o de supervivientes de un terrible accidente que les podía haber costado la vida, aconsejar que vivamos el presente como si no hubiera un mañana para hacer lo que hoy no pudimos; para encerrar en un cajón los sueños rotos que ya no se persiguen. Otra gran amiga que le dio la mano a la muerte tras un brutal accidente de tráfico hace cuatro años suele recordarme permanentemente, sin que haya motivo alguno, que cada día es un regalo. Y, como tal, debemos compartirlo con quienes nos quieren bien. Luchas imposibles, batallas absurdas, engaños o subterfugios, pierden su sentido frente a ese otro sentido verdadero, que es el de la existencia. Al marcharse el amigo que llena todos los rincones del aire en las cuatro estaciones del año, recordamos una mirada prodigiosa que quedó suspendida en algún lugar incierto, o el beso que no dimos, o las gracias anticipadas por algo que sabíamos que él iba a hacer por nosotros sin que se lo hubiéramos pedido. Combatiríamos en alguna medida la fugacidad de la vida si nos empleáramos en disfrutarla y consumirla con la misma pasión con la que lo hacen personas como la que ahora partió con otro rumbo que jamás quisimos. Horas después de la muerte de mi amigo del alma ahora rota necesité leer, de nuevo, los consejos del filósofo de origen cordobés nacido entre el año 4 y 1 a. C. La sabia visión de Séneca (a quien Nietzsche llamaba torero de virtud N os pide Séneca que entendamos la vida como un préstamo que hemos de devolver agradecidos Al igual que agradecemos haber podido disfrutar de los hombres buenos que se marchan, aunque dicen algunos que no mueren, que sólo se trasladan. Se preguntaba Ignacio Ruiz- Quintano, otro buen amigo del ausente, en estas mismas páginas de ABC: ¿Qué sabemos de los amigos muertos? Si nos siguen mirando; si pasan frío; si sienten la nieve... o si viven en perpetua primavera En esa primavera gélida en la que nos acecha un abismo tras el silencio que dejan nuestros muertos. Aquel que da la vida, la muerte da con ella Luis Cernuda CON LAS HORAS CONTADAS A Javier Espiniella In Memoriam MARI PAU DOMÍNGUEZ ES ESCRITORA Y PERIODISTA