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58 INTERNACIONAL DOMINGO, 28 DE ENERO DE 2018 abc. es internacional ABC Tomas Guanipa, diputado de Primero Justicia, se dirige a la prensa en Caracas REUTERS Solo dos partidos antichavistas se inscriben para las elecciones Macri se suma a Santos y no reconocerá los resultados de los comicios en Venezuela LUDMILA VINOGRADOFF CORRESPONSAL EN CARACAS que Maduro no quiere partidos opositores en los comicios. Sacaron del juego a la MUD, la más votada en la historia (7,7 millones en 2015) no quieren que hayan partidos políticos, quieren atornillarse en el poder. Pero salgamos con fuerza a validar a PJ y validemos a la Unidad escribió Primero Justicia en su cuenta de Twitter este sábado. Por su parte, el secretario general de Acción Democrática, Henry Ramos Allup, aún no ha formalizado su lanzamiento como candidato unitario de la oposición, pero no oculta su interés en promocionarse para el puesto y ha convocado a la militancia a revalidar en masa a su partido. Afirmó a este respecto que el Gobierno quiere ir a las elecciones sin oposición, pero que su partido no se rinde. Si el régimen no temiera a la expresión popular, no estaría haciendo lo imposible para ir a elecciones sin candidato que se le oponga y derrote aseguró. Otros opositores que, pese a todo, han dado a entender su disposición a presentarse como candidatos de la oposición son Henry Falcón, exgobernador del estado de Lara, y Andrés Velásquez, líder de Causa Radical. Primero Justicia (PJ) y Acción Democrática (AD) son los únicos partidos de la oposición venezolana que se inscribieron ayer ante el Consejo Nacional Electoral en una maniobra a la desesperada frente a los múltiples obstácu- los puestos por el presidente Maduro, que busca excluir a toda la disidencia de las elecciones presidenciales que se celebrarán antes del 30 de abril. Otras formaciones opositoras como la de María Corina Machado, sin embargo, ya han propuesto abstenerse ante la convocatoria electoral a la vista de los múltiples vetos y prohibiciones habilitados por Maduro. El chavismo ha vetado a los opositores Leopoldo López y Henrique Capriles y ha impedido que la oposición acuda unida a los comicios en la plataforma Mesa de la Unidad Democrática (MUD) entre otros obstáculos. Ante este cúmulo de irregularidades, ayer el presidente de Argentina, Mauricio Macri, declaró que su país no reconocerá los resultados de las elecciones, ya que Venezuela, dijo, se ha convertido en una dictadura Macri se suma así a la decisión del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien un día antes se había pronunciado en el mismo sentido. El presidente argentino hizo tales declaraciones tras entrevistarse con el presidente francés, Emmanuel Macron, quien provocó ayer las iras del chavismo por declararse favorable a que la UE imponga más sanciones al régimen. Tomás Guanipa, secretario general de Primero Justicia, explicó que, aunque su organización desea registrarse para las elecciones, es consciente de Reanudación del diálogo El dilema de la oposición es cómo participar con un candidato unitario sin unas primarias (imposibles de celebrar) ni elegido por un consenso lo bastante amplio como para gozar de una legitimidad incontestable. Maduro busca la reelección, pese a que cuenta con el rechazo de más de un 70 por ciento de los venezolanos, según las encuestas. Un despropósito ante el que multiplica las trampas y los obstáculos de todo tipo. Pero, por desesperada que sea la situación, la oposición aceptó acudir hoy a la reanudación del diálogo político con el régimen que se celebran en Santo Domingo. ALGO TRAE EL POTOMAC ÁLVARO VARGAS LLOSA ALBERT RIVERA EN DAVOS A NOCHE tuve un curioso sueño. Albert Rivera, flamante presidente del Gobierno español, pronunciaba un discurso en Davos. Recuerdo algunos fragmentos: No puedo estar más de acuerdo con lo que mis colegas Angela Merkel, Emmanuel Macron y Paolo Gentiloni han dicho aquí. Defender el orden liberal frente a la arremetida del nacionalismo y el populismo es tan importante como lo era en los años 30 y 40 del siglo pasado. Pero sólo si ofrecemos a nuestros ciudadanos prosperidad impediremos que el nacionalismo y el populismo sigan capturando la imaginación de tantos europeos y estadounidenses. Para lograrla es indispensable pasar a la ofensiva con reformas que liberen la energía productiva de nuestros pueblos y la creación de riqueza. Si nuestro discur- so liberal no reposa sobre el éxito económico, nuestra capacidad para hacer reverdecer los valores de Occidente será limitada, facilitando la tarea de quienes quisieran separar a Estados Unidos de Europa y a los europeos unos de otros. Paradójicamente, algunos países donde gobierna el discurso nacionalpopulista practican, en áreas puntuales, políticas que les permiten un dinamismo económico mayor que el de los países liberales. Que Estados Unidos crezca más que Europa y que el optimismo empresarial supere allí al del Viejo Mundo, o que en la Unión Europea sean países como Polonia y Hungría, cuyo retroceso en materia de libertades alarma a la Unión Europea, los que exhiben el mayor éxito, nos es un mérito suyo sino un fracaso nuestro. Los países que representamos el orden liberal nos hemos quedado rezagados por el excesivo peso tributario y regulatorio de nuestros Estados, que embrida la productividad y el crecimiento, dificultando la acción estatal donde es más necesaria. Durante años hemos acusado a Irlanda de deslealtad con sus vecinos por atraer capitales gracias a un impuesto de sociedades de apenas 12,5 por ciento. Gracias a su sistema flexible, Irlanda creció 6 por ciento el año pasado y captó 24.000 millones de euros en inversiones privadas en los últimos dos años, cifra enorme para una economía pequeña. Por eso el Estado, que se ha disciplinado, ha aumentado sus ingresos, logrando un superávit fiscal. Absurdamente, los países que hoy propugnan el nacionalismo y el populismo practican en algunas áreas, como la tributaria, políticas menos estatistas que las nuestras y más parecidas a las de Irlanda, con buenos resultados. Estados Unidos acaba de reducir su impuesto de sociedades a 21 y ya sus empresas, como Apple, empiezan a repatriar capitales, mientras que otras que habían instalado fábricas en México anuncian su retorno. Polonia y Hungría, dos Gobiernos que se están apartando de nuestros valores, se jactan de que sus economías crezcan más que las nuestras. El impuesto de sociedades de Hungría asciende apenas a 9 y el de Polonia a 19 en general (15 para empresas pequeñas) La ingente inversión privada ha sido una razón principalísima de su crecimiento. Polonia no ha conocido un solo año de recesión desde 1990 y en los últimos meses su crecimiento anualizado, al igual que el de Hungría, ha alcanzado el 5 el doble que la Unión Europea (cuyo promedio caería si no contásemos al grupo Visegrado) Lo que este dato sonrojante nos dice no es que el nacionalpopulismo produce éxito económico, sino que la libertad genera riqueza incluso cuando se le abren pequeños espacios en medio de la hostilidad. Sólo pretendo llamar la atención de ustedes sobre lo indispensable que es hoy aligerar nuestros Estados para respaldar nuestro discurso liberal con logros que nos permitan reconquistar la confianza de nuestros ciudadanos en lo que somos y creemos.