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ABC DOMINGO, 28 DE ENERO DE 2018 abc. es internacional INTERNACIONAL 57 La policía con la que empezó todo Ben Ali quiso hacer de mí su chivo expiatorio se defiende la agente municipal Fayda Hamdi, quien presuntamente le volcó a Mohamed Bouazizi el carrito con la mercancía y le abofeteó. Por ese instante, la agente pasó a ser la culpable de la revolución y fue encarcelada unos meses para calmar la ira de la gente asegura Lydia Chabert, periodista francesa que ha escrito un libro sobre los Bouazizi. Fayda Hamdi fue detenida el 28 de diciembre de 2010 tras la visita al hospital de Ben Ali al joven Bouazizi a los diez días de quemarse a lo bonzo. En prisión, trató de ocultar en todo momento las razones de su arresto para evitar las agresiones de sus compañeras. A juicio de Chabert, ella solo hizo su trabajo: Tenía una orden municipal para disolver un mercadillo ilegal de frutas donde trabajaba el joven Bouazizi, que según el testimonio de la propia policía se resistió violentamente hasta que se prendió fuego y, sin pretenderlo, encendió la mecha de la revolución AFP yoría de los partidos los exhibían como emblemas de la revolución para conectar con las bases y así alejarse del elitismo que caracterizó a los regímenes anteriores. eran casi analfabetos, no hablaban francés- salvo una de las hermanas- ni árabe clásico, lo que denota que no fueron mucho a la escuela; no tenían apenas consciencia política ni social agrega Altuna. A pesar de la escalofriante puesta en escena de Ben Ali visitando a Bouazizi en cuidados intensivos y convocando a los medios internacionales, no pude encontrar a nadie que me hablara mal de Mo- hamed. Era sagrado. Fue a los tres meses cuando empezaron a soltar rumores sobre su familia cuenta Lydia Chabert, escritora francesa que se describe como la biógrafa de Mohamed tras varias semanas en su hogar. La tensión contra los Bouazizi se hizo insoportable cuando se difundió que los padres del mártir habían aceptado varios miles de dólares de Ben Ali como compensación mientras este luchaba por agarrarse al poder. Para la biógrafa de Bouazizi, en cambio, esto forma parte de una puesta en escena de Ben Ali frente a las cámaras. El presi- dente quería demostrar que estaba preocupado por el destino de sus súbditos y le dio dinero a la madre. ¡Pero la edición de vídeo no mostró que ella se negó! Después del joven frutero, otros tunecinos anónimos desesperados y humillados se han inmolado a lo bonzo: uno de los últimos fue el pasado octubre cuando el bedel de una Escuela de Ingeniería se suicidó en el interior del centro. Mártir o no, su nombre no pasará a la historia de Túnez. La agente que abofeteó al joven frutero da, unas 250.000 familias. Desde entonces la indignación se ha ido disipando progresivamente. A diferencia de hace siete años, el objetivo de las últimas protestas no parecía ser derribar el régimen o propiciar un cambio de gobierno. La justicia social no es un lema sino una necesidad. Implica una mejor distribución de la riqueza y una contribución justa de todos al esfuerzo colectivo. Dado que el IVA es el impuesto más injusto, no puede ser el instrumento para lograrlo. La justicia social también presupone la imposición de grandes fortunas expone Chaabane, que vivió la revolución exiliada en Francia, organizando comités de apoyo a los habitantes de Sidi Bouzid, donde el vendedor de frutas Mohamed Bouazizi se quemó a lo bonzo. Para Chaabane, los manifes- Sí, estoy decepcionado con el balance tantes le están pidiendo al Gobierno que de estos años tras la Revolución, pero mire más por los más desfavorecidos y aunque la calidad de vida de los tuneno tanto por la élite liberal. cinos se ha deteriorado materialmen Por supuesto que ahote, hemos ganado la liberra hay muchos derechos tad de expresión de reuProtestas que son positivos, la ley ¡En siete años se nión y asociación ¡En sobre la tortura que no hasiete años se les ha probía con Ben Ali, un crimen les han prometido metido que las cosas camimprescriptible, la ley so- muchos cambios. biarían, que crearemos ¡Y nada! Los bre las asociaciones, parempleos para ellos, que tidos políticos, libertad de sus situaciones cambiajóvenes están prensa... Muchísimos rán y nada! Sin horizondesesperados avances y no lo negamos te, sin apertura, sin especonsidera Mounir Baatour, ranza... Los pobres se han presidente de la asociación Shams, que vuelto más pobres. Los jóvenes de baaglutina decenas de organizaciones rrios y regiones de bajos ingresos se queLGTB y que aboga por la despenaliza- dan atrás, marginados, desesperados ción de las relaciones homosexuales. exclama Faten Abdelkefi, una de las blo- gueras más influyentes de la Revolución y que ahora lidera Be Tounsi (Hecho en Túnez) un proyecto para recuperar la artesanía tunecina. Tras la revolución y los atentados yihadistas, el turismo, que representa en torno al 7 del PIB, se desplomó. Pasada la crisis de seguridad, el único fruto democrático de la Primavera Árabe recupera las cifras turísticas de los tiempos de Ben Ali. Así y todo, los tunecinos (con un salario medio de 215 euros) están ahora muy mal. En 20152016 el impacto de los atentados en la economía es muy fuerte sostiene Sergio Altuna, investigador del Real Instituto Elcano. Este país no tiene acceso a recursos naturales, solo hay tomates, patatas y poco más concluye.