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74 CULTURA DOMINGO, 21 DE ENERO DE 2018 abc. es cultura ABC Luis Gordillo La pintura es una manera de ser, no una profesión Entrevista Artista El pintor sevillano, que estuvo a punto de dedicarse a la música y hoy en día es uno de los más grandes del arte español, reflexiona sobre su vida y su obra ELENA CUÉ Obras de Gordillo en una reciente exposición VANESSA GOMEZ E l espectador ve en el cuadro lo que el pintor sabe, pero el alma del cuadro es lo que el pintor ignora Leo esta reflexión que expresa los interrogantes del arte al salir de conversar con el artista Luis Gordillo (Sevilla, 1934) Pertenece a su libro Little Memories (Pequeñas memorias) que contiene anotaciones, poemas e ideas muy personales. -Según sus escritos, la música provocó el descubrimiento de su conciencia creativa, que luego ha desarrollado con la pintura. ¿Podría hablarme de este despertar estético? -Aunque no sabía lo que estaba haciendo, mi actividad y mi experiencia artística empezó antes de la música. Yo era muy niño y me iba al despacho de mi padre, que era médico, a escribir cuentos, en vez de jugar con mis hermanos. Yo tendría ocho o nueve años, pero no tenía una conciencia especial de estar haciendo algo artístico. Después vino la música, porque venía una profesora de piano a casa y nos daba clase a los ocho hermanos. Aprendí a tocar el piano, y allí ya me di cuenta de que improvisaba mucho, tenía una enorme facilidad. Me ponía a tocar libremente y sabía que allí ya había algo. Ahí me di cuenta de lo que era el arte, de lo que yo sentía cuando improvisaba. Incluso pensé en dedicarme a la música. Y cuando pasé a la universidad estudié Derecho seguí tocando el piano. Y, sin darme cuenta, empecé a pintar. -Cuando empezó a pintar, ¿sintió esa misma satisfacción que le produjo la música? -No, con la música sentía algo más profundo, porque lo que hacía con la pintura era algo todavía muy inicial. De hecho, dudé mucho si dedicarme a la música o a la pintura, pero desde luego me alegro mucho de haber optado por la pintura. La música es una cosa muy difícil. -De esas primeras sensaciones estéticas comentó que experimentó lo que usted llama el erotismo de la expresión artística ¿De qué trata esa experiencia? -Yo pienso que la sensación de hacer arte, de expresarse artísticamente, está muy cerca del erotismo físico. Cuando se acierta, es una sensación tan atmosférica, tan amplia... Pienso que es un campo casi erótico y también, en cierto modo, un campo cercano a la religión. Pues no considero la pintura como una profesión, como la de un ingeniero. Pienso que la pintura es, más bien, una manera de ser, una manera de relacionarse con el mundo y, en el fondo, eso es la religión. Es una cosa que te llena la vida, que te relaciona con la naturaleza. -De sus comienzos, en los años 50, 60, ha comentado que la pintura que hacía surgía de la angustia. ¿Qué angustia era esa y de dónde surge ahora su arte? -Desgraciadamente, yo he sido siempre una persona muy depresiva, y lo sigo siendo. Claro, la vida termina convirtiéndose en una lucha. La vida es problemática, para todos, pero sobre todo para unos más que para otros. Cuando tienes un carácter depresivo y angustioso como el mío, la verdad es que se pasa muy mal. Y creo que una de las maneras mías de librarme y de canalizar eso ha sido quizá el arte. Si yo ahora no tuviera la pintura, a lo mejor ni estaba. ¿Ha llegado a ver esta angustia como un signo positivo o sigue batallando contra ella? -Es una parte negativa esencial en mi vida. Es un coñazo insoportable, esa es la verdad. Por otro lado, no tengo pruebas de que exista una relación entre mi manera de ser angustiosa y la pintura, de que sea una salida, etc. Pero pienso que puede serlo. Es una manera de relatar, de hacer ejercicios de positivismo, de expresar el mundo negativo y soltarlo. No es tan anormal que eso sea así. Lo que pasa es que, a veces, la pintura llega a ser tan importante que te quedas sin nada, como al borde. Es una trampa. Tú le concedes tanta importancia y te basas tanto en la pintura para sobrevivir que desechas muchas cosas. Y cuando la pintura falla, te quedas grogui. -Pero tiene muchos más recursos. Por ejemplo, la escritura. ¡Siempre he tenido mucha facilidad para escribir! ¡Y tengo el piano, y tengo a mi señora! Pero cuando te hundes, te hundes del todo. Ya no tienes ganas de hacer nada, y la pintura es lo que más me ayuda. Ahora bien, esta visión tan hospitalaria de la estética La vida, una lucha Siempre he sido una persona muy depresiva. Si ahora no tuviera la pintura, a lo mejor ni estaba El arte actual Hoy en día las artes plásticas están en unos planteamientos a los que cada día llego menos no crea que a mí me agrada mucho. De cara al lector, insistir tanto en eso y aunque sea verdad me da una impresión desagradable, como si estuviera presumiendo de estar angustiado. Yo, en mi vida normal, disimulo muy bien. Incluso tengo una parte irónica, un poco cachonda, una ironía un poco negra, que me sale espontáneamente. Es quizá una reacción a la depresión. Aprendí que la verdad del Arte es la vanguardia y es una idea que siempre me ha preocupado enormemente, porque el problema es estar siempre en punta... ¿Sigue preocupándole estar en punta? -Sí. ¿Cuál es su interés por la innovación permanente? ¿Se imagina a un científico que no esté investigando algo que no se conoce? ¡No va a estar investigando algo que se inventó hace veinte años! En la ciencia eso es radicalmente así y, en el arte, no tanto. Pero yo veo las cosas que hacen los jóvenes y pienso: ¡Luis, te has quedado mustio! El arte hoy día no ya la pintura, puesto que los jóvenes apenas pintan ya es decir, las artes plásticas, las artes visuales, están en unos planteamientos a los que cada día llego menos. Entonces, lo que yo hago, ¿qué es? ¿qué valor tiene? Eso es algo que yo siempre me he cuestio-