Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO, 21 DE ENERO DE 2018 abc. es ENFOQUE 7 Nueva ruta migratoria El desierto, la esclavitud, el mar... y los Alpes ÁNGEL EXPÓSITO El valle de la Clarée (Alpes franceses) y el calle de Susa (Alpes italianos) son limítrofes. Pueden ser dos de los lugares más bonitos del mundo junto con la región de los Alpes suizos (algo más al este) y los lagos contiguos del norte de Italia (Como, Belagio, Cernobbio... Se trata de una región del mundo tan increíblemente hermosa como multimillonaria. Los locales italianos aseguran que hay más diferencia de renta entre el Lago di Como y Nápoles o Sicilia que entre España y Marruecos. Y puede ser cierto. Por eso remueven las entrañas las imágenes de cientos de africanos cruzando los Alpes por los valles de Susa y Clarée, sin apenas abrigo, sin guantes, en zapatillas... dispuestos a morir, otra vez. Cómo será la desesperación de esa gente; cuáles serán sus sueños; qué poco tendrán que perder que atravesaron desiertos, se agolparon como ratas en almacenes de esclavos, se tiraron al Mediterráneo y ahora cruzan a pie los Alpes. Lo que sea por un mínimo de dignidad. Las autoridades italianas, como en Grecia y España en breve, no dan abasto. Y redistribuyen a los inmigrantes desde Sicilia y Lampedussa por todo el país, donde permanecen hasta que cumplen la mayoría de edad, se recuperan o simplemente se atreven a seguir hacia Europa central. Hace un par de años vimos a sirios, iraquíes y afganos muriendo de frío en las fronteras de la Europa del Este, huyendo de Daesh o Al Qaeda, escapando de la miseria de la guerra y del terror. Ahora, los que mueren congelados son africanos en mitad de los Alpes, que huyen de Al Shabab, de Boko Haram o de AQMI, del mismo terror y del hambre del cambio climático. ¿Cuál será la siguiente escena de este cementerio natural en Europa, ante la que permanecemos inútiles? PD: Hace unos meses, un equipo de La Tarde de Cope estuvimos en Sicilia. Pasamos una noche con adolescentes africanos y asiáticos en la sede de una ONG católica. Nos alertaron del impresionante número de chavales africanos que se dedicaban a la prostitución masculina en la Italia continental. Cada servicio cuesta cinco euros. Los clientes son europeos. Como para no seguir huyendo, aunque sea descalzo, por mitad de los Alpes a quince grados bajo cero. INTERNACIONAL FOTOS. REUTERS A la izquierda, un grupo de inmigrantes se refugia en una cueva de Nevache (Francia) Sobre estas líneas, la travesía alpina que realizan los africanos