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40 INTERNACIONAL MIÉRCOLES, 10 DE ENERO DE 2018 abc. es internacional ABC Donald Trump, con senadores de los dos partidos ayer en la Casa Blanca para discutir de inmigración Ultimátum de Trump para salvar a los dreamers a cambio del muro El presidente de EE. UU. legalizará a los 800.000 inmigrantes que están al borde de la deportación sólo si el Congreso aprueba su construcción MANUEL ERICE CORRESPONSAL EN WASHINGTON El sheriff racista indultado se presenta a senador La última página del controvertido serial protagonizado por el sheriff Joe Arpaio aún está por escribir. El polémico jefe de Policía de Arizona, condenado por maltrato a inmigrantes y por actuar contra ellos por motivos raciales, y que se benefició hace unos meses del indulto decretado por Trump, anunció ayer su intención de convertirse en senador. Sin darle importancia a sus 85 años de edad, Arpaio proclamó que se presentará como aspirante a las primarias para elegir candidato republicano a la Cámara Alta por un estado donde la inmigración calienta el debate político cada día. ás de 800.000 inmigrantes al borde de la deportación, miles de millones de gasto e inversión paralizados y el Gobierno federal a un paso del cierre. Es la situación límite que afrontan la Casa Blanca y el Congreso casi un año después de que el presidente outsider se estrenara en el Despacho Oval. Existen precedentes del bloqueo que pende sobre millones de nóminas públicas y los servicios de los estadounidenses, a menudo víctimas de la creciente polarización política, pero no de la construcción de un largo muro en la fron- M tera con México como primera fuente de discordia. A diez días de que las arcas nacionales se queden sin fondos, prorrogados provisionalmente hasta el 19 de enero, Donald Trump tensó ayer la cuerda en su empeño de endurecer la política de inmigración: Pongan el país por delante del partido El mensaje a una veintena de congresistas sonó al ultimátum del presidente que no va a renunciar al reclamo que le conectó con sus millones de fieles, al símbolo del cierre de fronteras que Trump ha convertido en la naturaleza de ser de su mandato. Lejos de aclararse, la solución al tres en raya planteado por la Casa Blanca se complica más cada día. La alambicada negociación en marcha debe situar tres variables en línea, en apariencia muy lejanas: una cuantiosa partida económica para el muro, que los demó- cratas rechazan de plano; una solución definitiva consensuada por el Congreso para legalizar la situación de los 800.000 dreamers (hijos de indocumentados llegados a Estados Unidos como menores) que Trump sólo ratificará si se da el primer supuesto, y un entendimiento entre republicanos y demócratas para que al menos sesenta de los cien senadores aprueben la ley presupuestaria, el paraguas financiero. Todos vasos comunicantes de una gran probeta a punto de estallar. Contra la delincuencia El ocupante del Despacho Oval lanzó su último órdago antiinmigración cuando la semana pasada presentó al Congreso sus líneas rojas para que los afectados por el fin del programa DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia) que él mismo suspendió en septiembre, pudieran quedarse en Estados Unidos. Muchas alusiones a la restricción de visados y de entrada de familiares, pero, en esencia, el muro. Ayer mismo, martilleó el mismo clavo con un discurso tan nítido como amenazante: La solución a los dreamers debería ser una ley de amor, pero Estados Unidos necesita asegurar sus