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32 ESPAÑA MIÉRCOLES, 10 DE ENERO DE 2018 abc. es espana ABC MAS DIMITE ACORRALADO POR El expresidente renuncia a presidir un PDECat en plena desorientación Afronta tres procesos judiciales, además del caso Palau, y necesita tiempo para sobrevivir políticamente Reconoce que tras los resultados electorales no se puede acelerar la independencia de Cataluña ÀLEX GUBERN DANIEL TERCERO BARCELONA Artur Mas, ayer en rueda de prensa diciales y hablará con sus abogados para ver cómo puede sobrevivir políticamente De hecho, quiso dejar claro que su paso al lado no es un adiós a la política: No me retiro de la política, sigo vinculado a ella. No me desentiendo, pero no lo haré desde la primerísima línea. La vida es muy larga y no se sabe lo que puede pasar en el futuro Distancia con Puigdemont En paralelo a las causas judidiciales, y a la inminencia de la sentencia del caso Palau, la dimisión de Mas se produce en un momento de profunda convulsión en el seno de su partido: reforzado por la victoria de Junts per Catalunya (JpC) sobre ERC en el campo independentista, pero a la vez, y precisamente por ello, con Puigdemont como elemento discordante, distorsionador. Éste, exiliado en Bruselas, es partidario de mantener el choque con el Estado en un momento en el que, por contraste, la nueva dirección del PDECat Munté, Pascal, y Bonvehí formada a la sombra de Mas aboga por una nueva etapa de relativa moderación, de retórica independentista pero en realidad de proceder autonomista. El día anterior, Mas planteó en el seno de la dirección del partido la necesidad de formar gobierno, reclamando de esta forma a Puigdemont un gesto de generosidad como el que, recordó, él mismo tuvo ahora justo hace dos años cuando la CUP exigió su cabeza. Esa decisión, que señaló el camino al abismo para el independentismo, y para el conjunto de Cataluña, signifi- A rtur Mas, responsable personal de la deriva política catalana del último lustro, anunció ayer su dimisión como presidente del PDECat, el partido que en julio de 2016 heredó las desgastadas siglas de una Convergència Democràtica (CDC) carcomida por la corrupción. La decisión de Mas, largamente meditada es un nuevo paso al lado justo dos años después de que la CUP lo echase de cabeza a la papelera de la historia y se produce a menos de una semana de que se haga pública la sentencia del caso Palau, por la que a CDC, como responsable civil, se le podría exigir una compensación de 6,6 millones de euros y su extesorero Daniel Osàcar podría entrar en prisión. La sentencia se hará pública el lunes, y Mas, en lo que él vendió como un nuevo acto de servicio al país y al partido que situó por delante de su ambición personal para consolidar el proyecto del PDECat y reforzar el proceso independentista se presenta también como un pararrayos para salvaguardar a su formación. La decisión se produce igualmente en medio de la desorientación de los dos principales partidos independentistas (PDECat y ERC) tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución y el resultado del 21- D: con mayoría para formar gobierno, pero no para forzar la ruptura, deseosos de echar el freno y evitar las consecuencias judiciales del procés pero incapaces de no dejarse arrastrar por un Carles Puigdemont partidario del choque, incluso a costa de desprestigiar más aún el Parlamento de Cataluña. Aunque Mas quiso desvincular su decisión de la sentencia del caso Palau que llega ocho años después del primer registro en la institución sí reconoció que la medida la adopta para poder afrontar un muy complicado calendario judicial a nivel personal basado en tres frentes judiciales: la decisión firme del Tribunal Supremo (TS) sobre el 9- N caso por el que ya fue condenado e inhabilitado políticamente por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña el inicio del juicio ante el Tribunal de Cuentas como consecuencia del mismo 9- N que podría embargarle su vivienda familiar de Barcelona y, según informó, su inclusión en la causa que instruye el juez Llarena en el TS cuya notificación le llegó a Mas ayer por su supuesta participación en la hoja de ruta secesionista ilegal del 1- O y que culminó el 27 de octubre con la declaración de independencia. Mas reconoció que necesita tiempo para gestionar estos procesos ju- Los dardos al hereu Mas recalcó ayer que se necesitan nuevos liderazgos y dejar espacios libres Tenemos solo el 47,5 de los votos, estamos obligados a no acelerar la implementación del independentismo señaló La vida es muy larga y no se sabe lo que puede pasar en el futuro advirtió y silencio en Bruselas Puigdemont, siempre activo en las redes sociales, no aludió a la renuncia de Mas