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ABC MARTES, 9 DE ENERO DE 2018 abc. es opinion OPINIÓN 15 VIC DESDE MI RINCÓN JOSÉ LUQUE VELASCO CIUDADANOS SÍ; VASALLOS, NO Las últimas órdenes del Gobierno son un despropósito legislativo y ejemplo del desprecio de la Administración tributaria C PASAR EL RATO se aquí. Prefieren Sevilla o Málaga, más rentables, más preocupadas por lo material, sin ese refinamiento espiritual que distingue a Córdoba. Y gracias al que se ha podido alargar la pista del aeropuerto, para que podamos gozarnos en su contemplación. Por el momento, la ampliación del aeropuerto ya está sirviendo para que el lenguaje municipal entre en ebullición. Admitiendo que dedicarlo al transporte de viajeros no sería lo más acertado, aunque parezca lo más lógico, un concejal cordobés propone usar el aeropuerto para potenciar la intermodalidad Debe de tratarse del concejal de Modalidad. La idea es feliz, pues va a buscar al pueblo, aunque primero tiene el pueblo que entenderla. Que la expresión pueda ser correcta no equivale a que sea clara. Nos exponemos a que generaciones de cordobeses desaparezcan sin haber hecho realidad tan grande aspiración, y lo que es más triste, por no haber entendido su significado. También la LOGSE, con un afán de originalidad que destrozó el sistema educativo español, llamaba a la pizarra panel vertical de conocimiento y al recreo, segmento de ocio Las cuentas pendientes con el idioma no hay que resolverlas en público. La encargada del mostrador se retocó los labios, mirándose con coquetería en un espejito. Era morena y risueña, muy agradable de contemplar. Cerca de ella se sentaba el único ocupante de la sala. Un hombre ya maduro, sin estar pasado. Parecía flotar entre tanta soledad. Por el altavoz llegó el aviso: Pasajeros del vuelo a Londres, embarquen por la puerta número 1 El hombre miró otra vez a su alrededor, que conocía de memoria. Y preguntó a la señorita: ¿Soy el único pasajero? Había tristeza en su voz. Sin esperar respuesta, añadió: -Parece que en Córdoba son ustedes de poco volar. -No crea, no, señor. Aquí volamos como todo el mundo. Pero desde otros sitios. -Entonces, ¿para qué quieren un aeropuerto? -Es que no se trata de querer o no querer, señor. Se trata de tener. El hombre ya no la oía. Avanzaba por el pasillo hacia el avión, con la cabeza baja y la espalda encorvada. Pensaba que en Córdoba nadie lo quería. JOSÉ JAVIER AMORÓS EL AEROPUERTO El aeropuerto no está basado en la idea mercantil de utilidad. Es un fin en sí mismo, como la poesía o la buena educación T ener aeropuerto es mejor que no tener aeropuerto. Con el aeropuerto le pasa a Córdoba lo que a los estudiantes con la lectura de los clásicos. Cada mañana, los estudiantes de tuit y Wikipedia se preguntan por qué hay que leer a los clásicos, para qué sirven. Y cada mañana les responde el gran Italo Calvino, al que tampoco leerán: No se crea que los clásicos se han de leer porque sirven para algo. La única razón que se puede aducir es que leer los clásicos es mejor que no leer los clásicos Córdoba tiene aeropuerto desde hace muchos años, y no ha servido para nada, que se sepa. Salvo para que Córdoba tenga aeropuerto, que es de lo que se trata. Una ciudad de la importancia de Córdoba no puede permitirse no tener aeropuerto, como no puede permitirse no tener Ayuntamiento o farolas en las calles. El aeropuerto complementa la ciudad, la civiliza, le da distinción. También la lectura de los clásicos aporta distinción al alma, y muchas veces, eso se nota en el cuerpo. El aeropuerto de Córdoba no parece llamado a proporcionar beneficios inmediatos, no está basado en la idea mercantil de utilidad. Es un fin en sí mismo, como la poesía o la buena educación. Viajeros no tiene, ni parece que vaya a tener, si nos basamos en el desinterés de las aerolíneas por instalar- réame el lector que me duele escribir esta columna. Pero más daño me haría si por falsa prudencia decidiera no compartir esta mi opinión sobre un tema que creo concierne a todos los españoles como contribuyentes. Me causa asombro la extrañeza que manifiestan los militantes del PP ante el penoso resultado obtenido en Cataluña. Cuatro diputados no es algo para hacer palmas. Y digo que me causa asombro su extrañeza, porque si persisten en ir por el mismo camino que llevan haciendo desde hace tiempo, el sorprendido sería yo si en las próximas elecciones generales sacaran mejor resultado que en Cataluña. ¡Me explico! La seguridad jurídica es un principio del derecho, universalmente reconocido, que parece importar poco al actual gobierno. Que las leyes están para cumplirlas nadie lo discute. Pero los ciudadanos tenemos derecho a tener seguridad sobre las consecuencias de nuestros actos y acciones. Para ello, las leyes deben, entre otras muchas cosas, ser promulgadas con tiempo y publicidad suficiente para que en el ejercicio de la libertad los ciudadanos puedan conocerlas, digerirlas y tener la certeza de lo prohibido, ordenado o permitido por el poder público. Cuando por los motivos que sea un gobierno se salta a la pídola este principio del derecho, el ciudadano se siente tratado como un vasallo que tiene que aceptar sin rechistar lo que venga impuesto por la autoridad competente, si no quiere ser castigado o sancionado con severidad. ¿Por qué digo esto una vez más... El pasado 30 de diciembre 2017, en el último BOE del año, el Gobierno de España y como nos tiene acostumbrados, nos deleitó con una auténtica diarrea de Reales Decretos y Órdenes HFP que modifican y adaptan la normativa tributaria en muchos aspectos y obligaciones, y que con carácter general entraba en vigor dos días después. Normativa de apretada lectura e imposible digestión en cuarenta y ocho horas. Algún compañero valora esto como un despropósito legislativo y ejemplo del desprecio y arrogancia de la Administración tributaria y, por extensión, del Gobierno, para con los ciudadanos. Personalmente califico este proceder como la prueba de que para este Gobierno los ciudadanos sólo somos objetos a explotar para cumplir su particular y obsesivo objetivo como es el de recaudar. Para alcanzarlo, han adoptado el lema de antaño gato blanco, gato negro, qué más da; lo importante es que cace ratones Pues que no se extrañen si el roedor se les indigesta en las próximas elecciones. En democracia todo gobernante debe saber que cuando llegan las elecciones, pretender obtener la confianza de ciudadanos- amigos cuando éstos han sido tratados durante la legislatura como vasallos, no sólo es misión imposible, que lo es, también es la prueba más clara de no merecer gobernar.