Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
VIERNES 5.1.2018 Editado por Diario ABC, S. L. San Álvaro, 8, 1 3, 14003 Córdoba. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 37.262 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Teléfono de atención 901 334 554. Centralita ABC 91 339 90 00. EL PULSO DEL PLANETA VISTO Y NO VISTO Un robo de película en el Palacio Ducal de Venecia Dos ladrones sustraen varias joyas de la Familia Real de Qatar que formaban parte de una exposición temporal ÁNGEL GÓMEZ FUENTES CORRESPONSAL EN ROMA IGNACIO RUIZ- QUINTANO CINISMOS Un Locomotoro teatral suprime escenas de humor machista en Lope, y el gran mujeriego del Siglo de Oro se vuelve un apocado feminista del marianismo L n la historia milenaria de Venecia no se había visto nunca algo parecido. Lo llaman el robo del siglo, sí como en una película. El pasado miércoles, dos ladrones, uno de mediana edad y otro más joven, sustrajeron dos pendientes de oro, un broche de diamantes y varios aros de platino, que formaban parte de la excepcional colección privada de Hamad Abdullah Al Thani, uno de los jeques de la Familia Real de Qatar. Se encontraban expuestos desde el pasado 9 de septiembre en el Palacio Ducal de Venecia, en una muestra titulada Tesoros de los Mongoles y los Maharajás Las joyas robadas tenían un valor asignado en aduana de 30.000 euros, pero en realidad valen varios millones de euros según afirmó Danilo Gagliardi, jefe de la Policía de Venecia. Se trató de un robo sencillo en su ejecución, pero muy preciso. Un golpe espectacular en un minuto. Subieron directamente a la segunda planta, al sanctasanctórum de la exposición, a la famosa sala Escrutinio, que da a la plaza de San Marcos. El más joven de los ladrones ejerció de vigilante, mientras que el otro aprovechó un momento en que no había nadie en la sala para abrir, como si fuera una caja cualquiera, la vitrina que contenía las joyas. En su audaz robo, los ladrones fueron astutos y prudentes: dejaron en la misma vitrina un vistoso collar, llevándose solamente cuatro o cinco de las 270 piezas que incluye la muestra. De esta forma, cuando la alarma saltó llegó un vigilante a la sala, pero no notó nada anómalo porque el co- E Palacio Ducal de Venecia, en la plaza de San Marcos. Abajo varias de las joyas de la exposición que ha sufrido un robo el pasado miércoles llar, la pieza más llamativa, continuaba en su lugar. Los ladrones tuvieron justamente sesenta segundos para alejarse del lugar del delito y mezclarse con los turistas en otras salas. Huyeron tranquilamente por la plaza de San Marcos. Según la Policía, lograron manipular la alarma de la vitrina para que saltase y enviase el aviso a la centralita 60 segundos más tarde de que abrieran la vitrina. Curiosamente, el robo ha coincidido con el día de la clausura de la exposición, dedicada a las joyas y piedras preciosas de las ricas dinastías indias, descendientes de Gesgis Khan, desde el siglo XVI al XX. ¿Una coincidencia? Desde luego que no, según Gagliardi, AFP se trató de un delito perfectamente orquestado: Creo que nada es casual en esta historia. El golpe ha sido preparado minuciosamente. Para estudiar un robo de esta naturaleza, en un lugar donde no es posible ni siquiera realizar fotografías, con un sistema de alarma más que sofisticado, en medio de la gente, son necesarias muchas inspecciones del lugar, estrategias, conocimientos de las salas, de la afluencia de la gente, de las posibles vías de fuga... Se ha tratado de un robo con una organización muy preparada, sobre todo desde el punto de vista tecnológico resume el comisario jefe de la Policía veneciana. Lo dicho: un robo de película. Verbolario POR RODRIGO CORTÉS Mirra, f. Resina amarga menos aromática que el incienso e infinitamente menos valiosa que el oro. as leyes especiales ¡el totalitarismo! generan escepticismo moral, un cinismo a modo de canturreo en la oscuridad para olvidar el miedo. Sin el cinismo, el periodismo ya estaría suplicando la tranquilidad de la censura previa. Demos gracias a Dios por ella: soy una aceituna. ¡Que me estrujen! contestó cínicamente Joyce cuando le preguntaron por la censura católica. Ante la censura feminista (que no es la mayor de las censuras socialdemócratas: las democracia sedicentes que dice Steiner) este cinismo que vemos en los medios, más que el de Joyce, es el de Ruano: un aprovechamiento alegre y anárquico de todo lo que se pueda sacar de una sociedad depravada e imbécil en beneficio de nuestros sagrados caprichos. Un Locomotoro del teatro oficial presume de manipular obras de Lope en Madrid: suprime escenas de humor machista y con eso el gran mujeriego del Siglo de Oro se vuelve un apocado feminista del marianismo, que expende la subvención. ¿Es usted feminista? preguntaron al mejicano José Luis Cuevas, el de La Giganta en un almuerzo que le ofrecieron en Madrid treinta y dos mujeres empresarias, y él respondió: No. Yo soy mujeriego. Acabar en la tijera de un Locomotoro de la cultura chiripitifláutica debe de ser el infierno que Lope no logró eludir con el cilicio su cuarto estaba salpicado de sangre Desde luego, ya no podemos decir, como Alfonso Reyes, que el respeto de la posteridad hacia Lope ha aumentado en proporción del daño que él mismo causaba a su reputación. Lope de Vega es vida amando, lo mismo es mentir que decir verdad improvisación (riñe en verso con sus amantes) y pueblo (le siguen por la calle como a Manolete) pero en manos de un disecador cultural se convierte en Méndez de Vigo, que se cree uno de esos personajes de Shakespeare que, según el Times conversan y obran más fácilmente cuando sus mujeres se han ausentado. Mejor un talibán dándole a un buda de Bamiyán con un martillo pilón.