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ABC MIÉRCOLES, 6 DE ENERO DE 2016 abc. es familia FAMILIA 57 PADRE ÁNGEL MENSAJEROS DE LA PAZ FAMILIA, ESCUELA DE SOLIDARIDAD COLEGIO PINOALBAR Family Mission busca, incluso, empleo a los más necesitados El colegio Pinoalbar (Valladolid) ha trabajado durante años en el campo de la solidaridad a través de las conocidas Operación Kilo, los rastrillos y colectas. Pero tanto los padres como docentes consideraron que hacía falta dar un paso más. Fue así como nació Family Mission Ayudar, servir, integrar, comprender sin juzgar. Ese es el objetivo de este programa de ayuda permanente a familias en situación de exclusión socioeconómica. La ayuda que prestan es directa. Su lema: Dar de lo que nos falta pretende que cada uno aporte voluntariamente un poquito de lo que más falta tengamos cada uno, sean recursos materiales como tiempo para ayudar a los objetivos del programa. Tanto alumnos, familias y docentes colaboran para buscar trabajo a los más necesitados, aportarles alimentación e higiene, darles auxilio económico y cubrir otras necesidades especiales. Hoy muchos padres se sienten más orgullosos de un gesto solidario de sus hijos que de un sobresaliente e dicho muchas veces que en cada familia hay una ONG. Y es una verdad que me llena de orgullo y satisfacción, especialmente cuando se dice que la familia está en crisis. ¿Cómo va a estarlo si, por ejemplo, gracias a la solidaridad familiar, esa solidaridad espontánea, sincera, la que nace del corazón y la empatía, en muchas casas no han faltado las cuatro paredes, las tres comidas calientes, dos billetes de autobús y una ducha diaria? Hablo de la solidaridad familiar, la que se enlaza con vínculos de sangre: la de los abuelos a los nietos, de cuñados a hermanos, o de tía a sobrino. Pero también está la de unas familias hacia otras: la del vecino, la del compañero de trabajo, la de las familias que anónimamente dejan la mitad de su compra en un banco de alimentos. En las familias se vive de verdad la solidaridad, por eso son también la mejor escuela solidaria. Los valores que no se nos borran son los que se ven en casa. Es maravilloso cuando a principios de curso veo a esos padres que llevan a sus hijos a donar el material escolar para otros niños y, con sus propias manos, dejan los cuadernos nuevos o la goma de borrar que más les gustan. Si lo hacen es porque sus padres les han explicado la situación de otros niños para los que no vale dar lo que sobra, sino con los que hay que compartir lo que se tiene. El Papa Francisco dijo hace poco: Tener un lugar a donde ir, se llama Hogar. Tener personas a quien amar, se llama Familia, y tener ambas se llama Bendición. Educar en la solidaridad significa entonces educarnos en la humanidad. Apoyar y proteger a la familia para que eduque a la solidaridad y al respeto es un paso decisivo para caminar hacia una sociedad más equitativa y humana En Mensajeros de la Paz tenemos voluntarios alevines que colaboran cada semana junto con sus padres. Es precioso verlos salir contentos, de la mano, comentando la experiencia, creyendo en el mismo ideal de amor y apoyo. Hoy muchos padres se sienten más orgullosos de un gesto solidario de su hijo que de un sobresaliente. Y yo más orgulloso aún de esos padres. H ABC acciones con contacto directo con las personas y no solo en Navidad, sino el resto del año A sus 14 años, Mario Gregorio, alumno de Tajamar, sabe muy bien lo que es estar en contacto con personas sin recursos. En el colegio nos ofrecieron colaborar en una cena de Navidad. No lo dudé. Lo hice en compañía de mis padres y hermana. Mientras mis padres fueron a comprar para prepararles un cóctel de mariscos, mi hermana y yo ayudamos a preparar las mesas y adornar la sala junto al resto de colaboradores. Las familias se quedaron asombradas al ver los platos porque verdaderamente pasan hambre. Una señora se acercó emocionada a mi madre por lo bueno que le había sabido un arroz con leche. Me di cuenta que algo que para mi es normal para muchos es extraordinario Mario también participa el resto del año con otros compañeros en una ONG de niños con Síndrome de Down. Acude cada quince días para ayudarles con los deberes, llevarles a hípica... He aprendido a valorar las pequeñas cosas que tenemos, a ser más generoso, a pensar en los demás. Me ayuda a ser mejor persona. Me encanta ver la cara de alegría que ponen cuando les ayudas. Una vez que pruebas el voluntariado, no puedes parar Alumnas de Orvalle con mayores de la Fundación Vianorte- Laguna ABC con deficiencia psíquica o a las residencias de la Fundación Vianorte- Laguna para acompañar a los mayores, darles conversación, cantar juntos... La sociedad está muy centrada en el materialismo y es muy necesario que todos los alumnos aprendan el valor de la solidaridad explica Mercedes García En nuestro caso, las estudiantes lo acogen con una actitud muy positiva por la enorme sensación de hacer el bien a los demás. Es algo que si lo adquieren de pequeños, les durará toda la vida Así lo corrobora Julia Aviñó, de 16 años y alumna de este centro. Hay personas que no son solidarias porque no saben por dónde empezar. Mis compañeras de curso y yo tenemos la suerte de que vamos a jornadas que nos facilita en el colegio y nos apuntamos rápidamente para cuidar enfermos, mayores... Tengo amigas de otros colegios a las que les parece muy bien lo que hago, pero cuando se plantean que también quieren ayudar no saben dónde acudir por que sus centros no les informan. Yo les expliqué que hay fórmulas muy sencillas: quedar, comprar una bolsa de zumos y bollos y dárselos a la gente necesitada que nos encontráramos por la calle. Les pareció muy buena idea y así hicimos Julia es una joven a la que la solidaridad le engancha Te hace sentirte importante cuando consigues la sonrisa de los demás