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70 ABCdelOCIO JUEVES, 24 DE DICIEMBRE DE 2015 abc. es ABC C ine Nominaciones a los Goya Quizá merecía más de cinco, pero no se había estrenado aún y apenas la pudieron ver 200 de 1.200 académicos Mujeres en Guinea Macarena García (izda. es Julia, una colona española, y Berta Vázquez es Bisila Fernando González Molina Hay prejuicios hacia mi cine porque busca la taquilla El director navarro estrena Palmeras en la nieve con Mario Casas como protagonista ISRAEL VIANA C uando Fernando González Molina empezó a trabajar en Palmeras en la nieve hace cuatro años, tenía una cosa clara: Con dos millones de euros esta película no se puede hacer El director navarro fantaseaba con las grandes historias que a él siempre le habían enamorado: Memorias de África El paciente inglés Australia Expiación o El imperio del Sol Viajes extraordinarios de más de dos horas que transportan al espectador a otras épocas y a otros mundos. En este caso, a la colonia española de Guinea Ecuatorial, donde muchos jóvenes del valle oscense de Benasque emigraron en la primera mitad del siglo XX en busca de una vida mejor. El filme, nominado a cinco premios Goya quizá merecía más, pero las circunstancias han sido injustas con nosotros, pues la cinta no se había estrenado aún y apenas la pudieron ver 200 de los 1.200 académicos contó al final con diez millones de euros de presupuesto, una cantidad enorme para lo que acostumbra el cine español y que la convierten en la producción de habla castellana más grande de los últimos tiempos. Mucha pasta, sí, pero podría haber costado el doble se justifica, sabiendo la complicada logística que ha supuesto contar esta oscura historia de búsqueda familiar en el corazón de África, protagonizada por su actor fetiche, Mario Casas, además de Adriana Ugarte y Macarena García. Para recrear la legendaria plantación de Sampaka, por ejemplo, plantaron más de 400 palmeras y construyeron nueve edificios, un poblado africano y 75 decorados en Gran Canaria. Después rodaron en Huesca y Colombia, empleando a 80 actores, 200 técnicos y más de 3.000 extras. Las películas cuestan lo que tienen que costar defiende, aunque después frunza el ceño echando cuentas: Para que no sea un desastre, debería recaudar nueve millones de euros, algo solo logrado por tres largometrajes españoles este año. Todos los demás hicieron menos de tres Por ese riesgo asumido no entiende algunas de las críticas que reciben sus trabajos: Sé que existen ciertos prejuicios hacia mi cine por buscar la taquilla, pero así es como lo entiendo El director de Tres metros sobre el cielo y Tengo ganas de ti ha adaptado de nuevo una novela de éxito, la homónima de Luz Gabás, publicada en 2012 y con más de 500.000 ejemplares vendidos hasta hoy. A veces me castigo pensando que debería huir de esa línea, pero no podía desaprovechar la oportunidad de contar una historia tan grande como esta a todos los niveles. No hay cine así en España. Pensaba en esas películas gigantes de Christopher Nolan y me decía: Dios mío, cómo puede afrontar estos trabajos Olores de colonia PALMERAS EN L A NIEVE Dirección: F. González Molina. Con Mario Casas, Adriana Ugarte OTI RODRÍGUEZ MARCHANTE xcelente y ensoñador retrato de la Guinea colonial de mediados del siglo XX, con personajes novelescos y acción dramática y romántica, y a la que se le une mediante un hilo narrativo la Guinea de medio siglo después, un lugar tan independiente como inestable y agrio. De Fernando Poo a Bioko. El director Fernando González Molina adapta con músculo en la E producción y con temperatura y tono tropical la novela de Luz Gabás, una mirada en dos tiempos, en dos generaciones, a la vida colonial en una finca de cultivo y a las tensiones sociales con aliño de tormentas románticas y enfrentamientos culturales entre un mundo que se ha de ir para que otro llegue. El empaque de la película es magnífico y poroso a todo ese caudal exótico, con el color cálido del pasado (casi toda la historia es un flashback) con la llegada a esa finca que huele a technicolor llamada Sampaka, con ese personaje crucial que interpreta en otro nivel superior Emilio Gutiérrez Caba, ya más autóctono que colono, y con descripción de la vida lugareña y su reverso de dominadores y dominados. De los dos tiempos narrativos, Mario Casas protagoniza el añejo y Adriana Ugarte el reciente, dos actores de mucho gancho visual, aunque de Mario Casas, esforzadísimo, podría decirse que su papel tan melodramático, tan de verter emociones, no le permite dar lo mejor de sí mismo, sin duda en la comedia (véase la última de Álex de la Iglesia) Hay más tono Sirk en los personajes del hermano (Alain Hernández) Macarena García o la sorprendente Mila Russo. Y nunca deja de dar la impresión de que, aunque larguísima, se ha quedado algo corta, como si su recipiente ideal fuera un serial televisivo.