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DOMINGO 29.11.2015 Editado por Diario ABC, S. L. San Álvaro, 8, 1 3, 14003 Córdoba. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 36.494 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 957 497 675 Suscripciones 901 400 900 Atención al cliente 902 530 770. EL BATALLÓN DE LOS PERPLEJOS Por Álvaro Martínez Pino, a quien la criada había hecho llegar el aviso, se había dedicado toda la vida al periodismo de sucesos y aún tenía contactos en los centros policiales. Tenía el olfato periodístico de un sabueso. Pero aún así y tras remover Roma con En la tierra prometida de los perplejos nos queda mucho por ver. Santiago no fue capaz de dar con Alfonso. Pasó Lo último la purga del callejero, donde no basta con que te fusilen una noche de perros entre el calor sofocante que entraba por la ventana y el fatal augurio sobre el sin haber hecho nada sino que además te quitan la calle paradero del amigo que acudía a su almohada por franquista sin serlo empapada de sudor y miedo. No dejó despuntar el día y se fue a La Almudena. El ue avisen a Pino le dijo a la criadepósito estaba hasta los topes da que atendía la casa. Bebió un de cadáveres, no se podía dar un vaso de agua y con las piernas aún paso. Y sobre una mesa encontemblorosas se levantó de la silla tró el de Alfonso, manos crisdesde donde había asistido al alborotado registro padas, piernas encogidas, pero de su casa en busca de armas y documentos de los el rostro sereno dejaría escri facciosos que no existían; y salió secuestrado a to en emocionante epitafio Pino, punta de fusil por los milicianos de la brigadilla, que lo terminó de identificar por derecho a la checa de Bellas Artes, que ya llevaba las iniciales de la camisa, A. R. S. más de dos semanas, desde el día 1, operando a Retiró la vista del compañero pleno rendimiento... muerto y sobre un montón de Alfonso Rodríguez Santa María era el presidencadáveres halló el cuerpo acrite de la Asociación de Prensa y hasta un mes anbillado de Pepe Asenjo, otro de tes de aquella tarde del 20 de agosto de 1936 ejerlos 22 periodistas y colaboradocía de subdirector en ABC tras una sólida y merires de la Redacción y de los 44 toria carrera que le había hecho ganarse durante obreros de ABC que fueron liel cuarto de siglo anterior un merecido prestigio quidados durante aquellos tecomo reportero y columnista cabal, riguroso y rribles días que vivió Madrid. sensato, tanto que sus compañeros le habían eleSecuestrado, encerrado, juzgido para representar a todo el gremio. Hasta su gado en una tarde por un tribusecuestro, un mes llevaba Alfonso mano sobre nal popular, sin pruebas, sin abomano desde que el Gobierno de la República se in- Milicianos en la puerta del ABC, junto con la pancarta en la gado, llevado al paredón, fusilacautara el 20 de julio del periódico y colocara a que se da cuenta de la incautación del edificio del periódico do y amontonado en la morgue. tres ugetistas de Artes Gráficas a llevar aquello. Todo ello sin haber hecho nada... Cinco días después tiraba aquel ABC robado su Santamaría otra oferta de refugio con estas pala- Ahora, el Ayuntamiento de Madrid le tiene en el primer número con la famosa portada de ¡Viva bras: Yo no creo que corra peligro. No he hecho punto de mira y su nombre aparece en las calles la República! Cuando Alfonso la vio se le lleva- daño a nadie. A la presidencia de la Asociación de a liquidar por franquista Con un poco de suerban los demonios, pero se tragó el sapo y siguió la Prensa he ido con el voto de los rojos y de los te y mientras el PSOE y Carmena terminan de en casa, de donde apenas salía. Y allí, en el salon- no rojos. De aquellos recibo incluso muestras de cogerse por la pechera para ver quién se queda cito, recibía consejos de amigos que le recomen- respeto y consideración. No he tenido ni un solo con la gloria de acabar con el callejero de Frandaban pedir vez para solicitar asilo en una emba- agravio. No creo que me quieran hacer daño co la cosa se alarga y no le quitan la placa a Aljada o un consulado. La de China fue la última en Le sacaron de la checa cuando atardecía y en fonso el 20 de agosto de 2016. Se cumplirán justo ofrecerle un hueco, atestada como todas las lega- una camioneta le llevaron a la Dehesa de Villa, ese día ochenta años de aquel que avisen a Pino ciones diplomáticas de perseguidos políticos que donde ya de noche solo estuvo el tiempo necesa- antes de que la brigadilla se lo llevase a la checa. huían del llamado terror rojo Una semana an- rio para escuchar el ruido seco del fusil amarti- Y así la izquierda de hoy termina el trabajo. Ni tes, testarudo y confiado, rechazaba Rodríguez de llado y la ráfaga. vida y memoria. Nada. Alfonso nunca existió. La purga del callejero Q ALFONSO RODRÍGUEZ SANTAMARÍA PERIODISTA Mártir de la libertad de prensa Un mes antes de que los milicianos entraran en su casa para llevárselo, Alfonso Rodríguez Santamaría (Madrid, 1879- 1936) había sido depuesto como presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, donde había llegado en abril 1935 gracias a los votos de sus asociados y tras la dimisión de Alejandro Lerroux, que había sido uno de sus 173 fundadores. Era un periodista de alto prestigio que había comenzado su andadura periodística en 1902 en los diarios El Correo y España hasta que en 1905, cuando ABC pasó a ser diario (había sido fundado dos años antes) ligó su vida profesional a estas páginas donde ayudó a consolidar la revolución hacia el periodismo moderno que imprimió la cabecera de las tres letras en la prensa española. Como todo el país, la APM era entonces una avispero de crispación donde las dos España confrontaban y que Alfonso Rodríguez trató de apaciguar. Conmemoró el cuadragésimo aniversario de la institución y no le dio tiempo a más. La Asociación de la Prensa honraba desde 1939 su memoria con uno de sus premios anuales hasta que el año pasado la anterior Junta Directiva le apeó el nombre al galardón. Ahora le van a quitar la calle. Verbolario POR RODRIGO CORTÉS Encuesta, f. Cuestionario dirigido a un grupo de personas para hacer saber a otro qué le conviene.